La curaduría del bi-centenari

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Una posible curaduría en torno a los futuros 10.200 años de historia de la Argentina.Curador de Sueños 1

Señoras y señores!!!!

El gran museo de los argentinos.

La gran exposición.

10.200 años!!! Mucha historia!!

Mucha vida!!!
Hay pocos tesoros.

Pocos objetos.

No tiene vitrinas fastuosas, ni salas que amedrentan.

No está en Buenos Aires!!!
Para hacer esta gran exposición se sentaron las bases:

Es museo y no es museo.

Su estabilidad depende de la aceptación

de la diferencia.

Los fragmentos, de este modo, juegan un papel primordial en la medida que su combinación fomenta la hibridéz,

amalgama,

mestizaje,

enriedo.

Crisol.

Eso somos.

No es fácil montar una exposición de sueños. Imágenes viajeras, daguerrotipos como visiones interiores y anteriores, subjetividad al palo.

No hay teoría.

El riesgo es.

La rotura no es ruptura.

Alegoría. Esa es la palabra.

No le de más.

Sentimientos. Otra palabra clave.
La Argentina de 10.200 años es una serie de intervenciones.

Juegue con la palabra. Polisemia.
Una vez que aclaramos los tantos, le pido que venga conmigo. Vea. Opine.

Agregue o quite.

No importa que termine siendo un mercado de las pulgas o la vidriera de un cambalache.

La dialéctica puede con todo. Engendra.
10.200 años no es poco.

10 mil años que se evidencian en artefactos, ecofactos, estructuras y pinturas que los precursores nos dejaron. Eran cazadores y recolectores.

Son los antiguos, los primordiales. Originarios.

Y 200 años, que sí son pocos.

Entonces no resulta mala la idea de exponer, mostrar los Sueños: Intactos, lejanos, imposibles, pisoteados, truncos, manoseados.

Sueños que trazan el mapa de la legitimidad y de las equivocaciones.
Museo.

Este museo no va a mostrar el botín del saqueo porque no cabrían tantas hectáreas. Tampoco en este museo se expondrá la pampa y las circunstancias de la coronación o el entronamiento de nadie. Primero porque no ha lugar; segundo porque aquí tienen espacio las pulsiones y no lo que está institucionalizado.

Diez mil y Bicentenario.

Claro que no es fácil contar y representar artisticamente una Argentina con tanta ley de fuga, con fugas hacia delante, con fuga de capitales,

con un hacer que explica el modo de ser y estar.

Esta exposición, virtual e imaginaria, del bicentenario es de sueños porque en ellos hay señales de un movimiento,

de un acontecer,

de unas multiplicidades que no se han vuelto estatuas.

Lo no consolidado es sueño aún.

Como cien pájaros volando.

Lo inconcluso es sueño.
Y los sueños son imágenes como paisajes interiores.

Hay un entramado de sueños que deben andar por ahí. Porque los sueños no desaparecen, ni los matan, ni los encarcelan, ni los destierran.

Los sueños son mutantes a veces, la mayoría de las veces.

Algunos interpretadores de sueños hacen todo al revés con la soberbia inocultable y la certeza (que es una enfermedad) de creer que no hay otra opción.
En esta primera vitrina, si, tóquelo, el sueño intacto del Plan de Operaciones de Mariano Moreno. También las cartas que le escribía su mujer y no sabía que estaba muerto y en el fondo del océano envuelto en una bandera inglesa.
Los sueños no alcanzan para respirar. La mayoría de las veces llevan a enfrentarnos, a equivocarnos.
Venga por aquí.

Vea. Esto que parece un chircal es el pisoteadero de los sueños de los pueblos antiguos. Originarios.

Usted piensa que esta exposición sobre los 10.200 años se va de mambo. Que el museo, este museo del diez mil y bi-centenario es un articulador con el ser argento.

Si, puede haber tensiones. Pero no tanta bosta.

No hay inconsistencias. Lo que hay es una re-interpretación de lo establecido. Aquí no se viene a establecer. No hay territorio para colonizar.

Si es para habitar, para resignificar.

Comounimpulso. oslupminuomoC.
En este rinconcito, que parece un altar doméstico, usted puede observar la baraja y sus cuatro palos: espada, oro, basto y copa.

Un homenaje al juego por excelencia del ethos argento.

Las 40 cartas tiene un criterio de valor y organización estricto, claro e inquebrantable. Están establecidas una serie de combinaciones que permiten el envido, la flor.

Pero, a la hora de jugar, se miente y se olvida de todo con el propósito de ganar.

Tal vez sea una sinécdoque de nos.
En esta urna, si la abre, está la Constitución Nacional y el juramento de los presidentes. Está todo de verde porque parece kriptonita. Los efectos, si se cumple lo escrito y lo jurado, no pueden ser tan desvastadores como el incumplimiento tan hecho praxis hasta el sol de hoy.

Agárrese de esta piola de Ariadna porque va a entrar a una sala-container llena de estantes donde están todos los productos que se fabricaban en el país y que ahora traen los barcos. Desde el tractor Pampa hasta juguetes de madera, pasando por radios que se fabricaban en el Chaco. Vajillas del Emporio de la Loza, zapatos cocidos a mano.

No son antiguedades.
Lo que está viendo en esta pantalla, que es como un muro, es un video de videos. Todos de penales botados, pegaron en el palo, en el travesaño.

La hipótesis es simple: penal es gol.

No es verdad que el penal sea una cuestión de suerte o mala suerte. En realidad ese discurso lo instalaron los periodistas deportivos. Lo que hay es displicencia, pecho frío, ignorancia, torpeza, mala praxis por parte del pibe en un potrero o de un profesional.

Penal es gol. Paradigma.

El penal botado (no se erran) no es un recuerdo, una anécdota, un ya fue. Es una oportunidad, perdida, de hacer que todos nos pongamos contentos.

Ahora, lo que usted observa es una línea histórica.

Piense: cuantos presidentes erraron penales que hoy serían historia. Lo tenían todo a su favor y la tiraron afuera.

Millones estábamos pendientes y ellos, sin importarles el significado, ni la dirección, ni la finalidad patearon: dis-pli-cen-tes, ensoberbecidos, enseñoreándose y embalurdándolo todo.

Ughh!!! Pegó en el travesaño. Capricho, improvisación, ignorancia deliberada.

No se ponga triste. Venga.

Esto es un espacio de reflexión.

Cuando uno muestra: recupera y desparrama, desovilla y desnuda.

Siga la flecha.
Esta sala es la de los velos. Corridos o descorridos, durante (diez mil) 200 años camouflaron, taparon, mimetizaron o desnudaron cuestiones, casos, costumbres non sanctas.

Usted aquí podrá apreciar y sentir la función del velo.

Que es como un poncho bastardeado en su función. Se oculta, o sea se le pone un velo, información que va desde la genética en el ADN, pasa por los fondos secretos que se usan (he aquí el velo del velo) con fines inconfesables, hasta llegar a la ciencia, las fuerzas armadas, la moral y las finanzas.

Por este pasillo usted llegará al sitio estrella de la exposición: El salón del Enemigo Necesario.

Las paredes están llenas de espejos.

El enemigo no existe, es una construcción y responde a modos de ostentar el poder, justificar acciones, de explicar la realidad.

El enemigo es el otro.

Eso decimos nosotros.

Usted va a ver, como detrás, o enfrente, o reflejado, o como parte de los espejos, millones de fotos de frente y perfil, porque todos podemos ser, hemos sido y seremos enemigos.

Juan de Osorio, mandado a asesinar por Pedro de Mendoza, inició la serie histórica oficial. Verá a Moreno, Dorrego, Lavalle, Facundo, el Chacho Peñaloza, y tanto tano, gallegos. Ácratas, sindicalistas.

También verá los cabecita negra.

La lista continúa y usted puede agregar los suyos.

Este, dicen algunos, es uno de los lugares significativos de la exposición.

El Panteón de los Propios es, tal vez, junto con el Panteón de los Héroes el núcleo del núcleo.
En el Panteón de los Propios usted observará niños: jugando, acarreando agua, en los socavones empujando vagones cargados de minerales, estudiando, pastoreando cabras en el altiplano, haciendo los mandados, repartiendo estampitas en el subte, ojitos tristes y tanto Chaco montaráz.

Hay mujeres-niña y hombres-niño que parecen desdoblados. Se olvidaron que eran unos y ahora son otros. No les gusta la duda, tal vez quieren seguir en la burbuja ignorante en la que están metidos.
Niñ@s:

Los testimonios no tienen transparencia.

Están atravesados por la relectura -en la distancia del tiempo y el espacio- que incluye emociones que perduran.

Alfombra roja.

Bienvenido.

En esta entrada hay un largo zaguán en el que las paredes sugieren y aceptan grafittis y textos donde cada visitante pondrá algo sobre las condiciones de existencia.
Al fondo el salón de los fosilizados. Me sigue?

Es un paseo lento.

Las partes blandas desaparecen. Quedan los huesos, la caparazón, dientes. Eso naturalmente.

También estan los fosilizados del imaginario. Preferidos de una simbología que intenta poner a ciertos nuevos paladines, héroes culturales y mediáticos.

Es como una canonización al revés: laica, rápida, eficiente.

Sé que su imaginación ya estableció la membresía de esta nefasta categoría.
A la derecha: la sala de las grandes teorías argentas. Hay muchas. Estas son las más significativas:

Teoría de la patria de Dios.
Teoría de la Gran Matanza. O la acción necesaria. (Los depredadores están pendientes, los esconden, los alimentan y los curan, se tornan inimputables. Aguardan y se reproducen.).
Teoría del Ni-Ni vencedores-vencidos
Teoría de la Gran Epidemia. (Depende de quien la maneja).
Teoría del cambio climático.
Teoría del meteorito gigante o de Campo del Cielo, en el Chaco.

Ugh! Vió?.

Bueno, ta bien, venga. No es el descenso al infierno tampoco.

La fotogalería que sigue es la de los barrabravas. No son unicamente del fútbol. Están en todas partes.
Ahora si disfrute porque este lugar es, para mi, el portal. Como un aleph.

En la entrada dice en latín: ?Aquila non capit muscas?. (aguilas no cazan moscas). Imagine leones herbívoros, tortugas veloces y toda una cosmología que se nutre de metáforas del reino de la naturaleza.

Lo que ahora sigue es una inmensa sala. Se llama el Salón de la Patada en el Culo.

Real o simbólica, la patada evidencia un tipo de comportamiento muy vinculado al otro.

Si el otro camina con una figura prestada, no piensa por si mismo, no es capáz de hacerse cargo de nada. Si ya fue. Si no existe. Ese otro es invisible o está invisibilizado, ahí comienza la primer patada.

Es como un deporte nacional. Incluye el amor, por supuesto la patada es desamor o cobardía o comodidad.
El salón de los testaferros es raro.

Son puros candados, cerrojos y llaves. Antiguos y muy modernos.

Más adelante está el púlpito de las palabras desafortunadas.

Esas que construyen, explican y justifican mundos, acciones, inacciones o quietismo, reacciones y revoluciones.

El poder de la palabra trasciende las cosas,

En este púlpito hay sabios e ignorantes, poetas y tiranos, futbolistas ensoberbecidos y sacerdotes del Tercer Mundo.

La lengua bífida de conductores televisivos.
En esta sala de puros parlantes y micrófonos están las escuchas y las frases como puñaladas o como bálsamo.

Las que ordenaron apretar el gatillo, las que oscurecían, las groseras, las canallas, las que engañaron, las de mala fe o mala leche.

Finalmente, Las Ruinas del Futuro. Ahí están.

La construcción deliberada de no lugares.

La obstinación de cambiar de mano las calles, es solo una anécdota.

El trasfondo es siniestro, peligroso.

Lo que sigue es baldío.

Me voy?

Usted dirá y el Panteón de los Héroes?

Póngase.

Caro leedor: 3 músicas, PorArgentina, Salud!!

1. para el emepe3 G. Hidalgo, Para Ir A Buscarte.
2. para compartir: E. Avila, La Vieja.
3. para tararear: F.Cabrera, La Casa De Al Lado.

Publicado en Leedor el 23-05-2010

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