La Patria Dibujada

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El libro de historietas del Bicentenario se presenta en una muestra de diez días en el Palais de Glace.

Viva la Patria!… dibujada.

La Patria Dibujada

Diez historietas, diez versiones ficcionadas de la historia, diez ilustradores, diez guionistas, diez artistas, diez plazas, diez días, un Bicentenario, un libro. Así, con estas palabras, y estos números, podría sintetizarse la muestra recientemente inaugurada de ?La patria dibujada? que responde a la presentación ?también- del libro homónimo. Pero, más allá de los números, entre los que se incluye el número doscientos que tanto suena y resuena por estos días, está el contenido de estas cifras, y que comienza con un 1810 y la Revolución de Mayo; 1817 y la Gesta Sanmartiniana; 1845 y la Vuelta de Obligado; 1865, y la Guerra del Paraguay; 1879 y la Campaña del Desierto; 1919 y la Semana Trágica; 1945 y su 17 de octubre; 1973 y aquel 25 de mayo con Cámpora y la Ley de Anmistía; 1982 y la Guerra de Malvinas; 2001 y la Crisis. Acontecimientos éstos que llevaron al pueblo argentino a vivir una especie de odisea criolla, que va desde el dolor más profundo a algunas fugaces alegrías, pasando por la indiferencia, la esperanza, la desilusión, la rabia y tantos sentimientos como fuera posible albergar en este rincón del mundo.

Estos hechos nos marcaron y nos siguen marcando como patria y es por eso que, una vez más -como tantas veces-, son tomados por ?esa forma de armar relatos que tanta justa popularidad y excelencia artística ha alcanzado en nuestra cultura argentina?, que es la historieta y que tan bien define Juan Sasturain. El escritor, a cargo de la dirección artística de todo el proyecto, destaca que cada uno de los relatos que se desarrollan son ?construcciones imaginarias, aventurados relatos libres de mano de obra ocupada en contar lo que nos pasa tras y mientras lo que nos ha pasado?. Resultado que se obtuvo gracias a la afortunada combinación de escritores y dibujantes, muchos de los cuáles nunca habían trabajado juntos pero sí se conocían y admiraban, como en el caso de Marcelo Birmajer y El Tomi (Tomás D?Espósito), autores de ?25 de mayo de 1973?.

?Fue un día en el que sucedió todo?-dice Birmajer, refiriéndose a aquel, interminable, de hace casi exactamente 37 años. Con esa pauta, la de esa fecha, comenzó una historia que bien podría haber sucedido ¿Quién lo sabe? Con más o menos detalles, en medio del caos y la euforia de aquella jornada quizás cabría una historia de amor. Seguro se dieron muchas. Pero la escritura de Birmajer, el lápiz de El Tomi, la hicieron posible, palpable, para esta ocasión. Y como ellos, otros perfectos maridajes hacen bien digerible aquellos momentos de nuestro pasado, del lejano y de aquel tan cercano que todavía duele: Alejandro Dolina y Carlos Nine, ?Fiebres de Mayo?; Eduardo Risso y Diego Agrimbau ?Muerte blanca?; José Pablo Feinmann y Leopoldo Durañona ?La Vuelta de Obligado?; Francisco Solano López y Roberto Lorenzo ?La Triple Alianza?; Carlos Casalla y Cristian Mallea ?Los traidores?; Horacio Altuna y Pablo De Santis ?El insomne?; Carlos Trillo y Domingo Mandrafina ?La cajita? ; Salvador Sanz y Jorge Zentner ?Las fronteras? y Oscar Zárate y Lautaro Ortiz ?País abollado?.

Así, con la propuesta clara del tema sugerido, pero sin directivas que los limite, estos artistas sumergidos cada uno en lo suyo, y ?unidos pero no mezclados, tensos y crispados o acordados y laxos?, al decir de Sasturain, se dedicaron a crear en un idioma pocas veces valorado. Es en su texto ?Argentina a mano alzada? que el director del libro de historietas del Bicentenario, se refiere al lugar que este lenguaje ocupa en los pabellones del Arte: ??la elección de la historieta como medio y soporte para contar estas historias es una manera de hacer justicia a una forma de narrativa popular que ha sido y es vehículo de algunos de los más poderosos relatos y de los personajes más entrañables de la ficción argentina del siglo veinte?.

Es entonces cuando inevitablemente viene al recuerdo de Sasturain ?el equívoco Bacle, Pellegrini, los paseantes Rugendas y Blanes, el propio Prilidiano y el gran Cándido López, los caricaturistas de El Mosquito, y Caras y Caretas, Oski, Carlos Alonso, Molina Campos y Marenco, Rapela y Raúl Roux, los relatos de Oesterheld?? y me permito agregar al recientemente desaparecido Andrés Cascioli y sus Satiricón, Chaupinela, Humor, quien desde el humor, con la sonrisa o la risa misma, intentó abordar los hechos desde un punto de vista que sólo puede dar la caricatura; desmitificando, ridiculizando, ironizando sobre personajes y sucesos, sin el sentimiento triste y agobiante que por lo general los rodea. Y es en este sentido que podemos incluir las diez plazas de mayo que también se presentan en la muestra.

Se trata de diez trabajos de grandes dimensiones en los que los artistas Crist, Max Cachimba, Rep, El Niño Rodríguez, Diego Parés, Liniers, Daniel Paz, Gustavo Sala, Langer y Oscar Grillo, reproducen su visión de la Plaza en la que todo ha pasado y sigue pasando. Cada uno, ubicado en un momento determinado de la argentinidad, con situaciones tan variadas que van desde las invasiones inglesas al bicentenario que hoy nos ocupa, pasando por la revolución, el 17 de octubre, el bombardeo, la madres, Malvinas, la democracia, Felices Pascuas del ?87 y hasta la primera plaza del orgullo gay. Esta última inmortalizada por Langer como el fiel reflejo de lo que Sasturain llama el ?domicilio virtual? del Pueblo: ??un espacio vivo, saludablemente maltratado por el uso y el abuso de todos lo que lo sienten suyo?. Y por supuesto, no podía faltar en esa plaza, la Pirámide de Mayo, recreada por Omar Gasparini en la escultura ?La patria se construye?, y que aún en su formato volumétrico no prescinde de la caricatura.

La muestra, inaugurada por iniciativa de la Secretaría de Cultura de la Nación el 20 de mayo pasado en el Palais de Glace, se extenderá hasta el 30 del mismo mes, contando con la posibilidad de ver a los artistas trabajando en vivo ?en el primer piso del Palais- en un mural de 20 metros de largo, todos los días a partir de las 18 horas. Por su parte, el libro será distribuido en todas las bibliotecas populares del país, Centros de Integración Comunitaria e instituciones culturales.

Integran también la exposición, una retrospectiva de la Revista Fierro que incluye charlas y talleres para aquellos que decidan adentrarse en esta particular forma de vernos como Nación y de traer a la memoria aquellas décadas que en muchos casos fueron ejemplos de lo que nunca más debemos ser.

Palais de Glace
Posadas 1725, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Hasta el 30 de mayo.
Martes a Viernes de 12 a 20 hs. Sábados y domingos de 10 a 20hs.
Entrada libre y gratuita.

Publicado en Leedor el 22-05-2010

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