Maya Puuc, de Tomás Casademun

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El último libro de Tomás Casademunt focaliza la captura visual de la ruina y replantea la tensión de la fotografía como vestigio.RM Ediciones edita el andar fotográfico del ?noctívago? Tomás Casademunt (Bacelona, 1963) por las ruinas de las ciudades mayas de Oxkintok, Uxmal, Kabáh, Sayil y Labná, en la zona mexicana de Yucatán y Campeche, conocida como Ruta Puuc (florecientes entre los años 850 dC y 1000 dC).

Tomadas con una cámara de gran formato (Sinar F2, 8×10 pulgadas), todas las fotos son blanco y negro y corresponden a exposiciones largas, de entre una y tres horas, cumpliendo un proceso cronofotográfico que capta las ruinas mayas como nunca nadie las puedo alcanzar.

Todo lenguaje de creación es un juego más o menos inestable y contrapuntístico entre objetividad y subjetividad. En esto el artista Casademunt, logra encontrar el punto de apoyo en una palanca donde ambos elementos de este diálogo, lo interno y lo externo, se fugan: la luz de la luna llena. La noche aporta un elemento más: el ?revelado? que le suma este baño de luz. Como en los primeros planteos experimentales de los grandes maestros, la luz natural registra lo que está, como el ácido que todo lo imprime, grabando lo que el ojo inventa cada vez que se abre y decide ver.

El riguroso e inteligente estudio de Alfonso Morales Castillo que acompaña esta edición aporta una lectura imprescindible para comprender la construcción que el occidente hegemónico realiza de las culturas conquistadas. John Lloyd Stephens, Frederick Catherwood, Desiré Chanay, Augustus y Alice Le Plongeon, Edward Herbert Thompson, Alfred Percival Maudslay Teobert Maler? los grandes exploradores del siglo XIX que imprimieron la primera pisada en la luna de ese otro mundo americano del que poco se sabe.

Casademunt, siguiendo la ruta de los grandes expedicionarios, aventureros, cazadores de fama y quizás espíritus humanistas, emprende un viaje propio al fin de la noche, remota, densa, plural y pesada, que sacude continuamente la terrible levedad de su búsqueda.

Un detalle lírico que reafirma el lugar de obra de arte de este corpus fotográfico, es el diario de viaje del fotógrafo, incluido en el libro, que en cada una de sus frases dispara estímulos a pensar teóricamente el tema del destino de la imagen visual como resto, vestigio, ruina. Dado el disparador que nos provoca citamos este fragmento:

?La cámara registra un pasado lejano y la emoción de un presente que ya se fue. Todo sucede en sesenta larguísimos minutos. Mi pasatiempo consiste en calcular la relación entre los mil quinientos años que arrastran estas piedras y cotejarlas con los tres mil seiscientos segundos que mantengo el lente de mi cámara abierta, registrando el avance de las sombras. Resulta una instantánea remota?. (Sayil, página 69).

Maya Puuc, Tomás Casademunt. Editorial RM / Instituto Nacional de Antropología e Historia, México, 2009.

Publicado en Leedor el 15-05-2010

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