Una semana solos

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Candidateada como mejor película 2009 para los Condor de Plata, volvemos a revisar Una semana solos de Celina MurgaEl paraíso dentro del muro: Norte, paredón y después?

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Una semana solos es una ficción basada en cosas que todos sabemos que existen. Si bien hay situaciones de violencia, las mismas no son contadas con la intensión de establecer un juicio, sino que están hechas, poder mostrar ese complejo universo en el que se hace posible.

Primos y primas entre 7 y 14 años quedan casi al cuidado de sí mismos y de Esther, una dulce empleada entrerriana, que canta con vergüenza y timidez. Una de las tantas escenas inolvidables de este film. La casa está dentro de un country, territorio delimitado y custodiado. Ciudad, que cree contenerlos. Seudo paraíso. Un Lifestyle, versión pampeana, diferente de La Zona, de Rodrigo Pla (2007), que sí da cuenta, de lo que es la violencia.

La historia habla de una cotidianeidad inocente propia de la infancia, del despertar de la sexualidad, y de la alienación surgida del encierro. Una crónica que devela el descontrol desde adentro de un aparente mundo feliz. Un mundo feliz (Brave New World) Aldous Huxley (1932). El mundo aquí descrito podría ser una utopía, aunque la ironía es que todas estas cosas se han alcanzado tras eliminar muchas otras.

Dentro del mundo feliz próximo a la Panamericana, la violencia es más simbólica y la alienación futura: un enigma a descifrar. El fenómeno de los niños criados en countries es la reflexión que Celina Murga intenta transmitirle al espectador observando a los personajes, que son más victimas que victimarios. La lectura de ?Los que ganaron?, un texto de la socióloga Maristella Svampa fue el puntapié de esta búsqueda estética: ¿Qué representan los countries en el imaginario colectivo ¿La victoria de conductas y prácticas que implican el individualismo exacerbado y el triunfo personal como valores predominantes o a la vez la cristalización del “nuevo estilo de vida” de los sectores medios en ascenso como el más deseable e, incluso, como el único posible?

Una historia se ficciona a partir de una realidad político- social. Murga mira a esa edad particularmente sensible al aburrimiento, que no trabaja, ni realiza ninguna actividad creativa. Eligiendo, entre otras cosas, calmar su ocio entrando en casas ajenas, cómo la única aventura posible. La preocupación de la directora es hacer cine deteniendo su cámara en los pequeños actos la cotidianeidad, en los diálogos y en las formas, que tienen estos de percibir el mundo a través de la tecnología.

La particular riqueza de su cine radica, no sólo en su factura, sino en poder hacer poesía a partir de lo cotidiano. Cómo cuando Sofía pregunta sobre Dios, cuando baila frente al espejo o cuando canta casi al final ?Ascoltami bambino?? con una mirada impregnada de dulzura, constituyéndose en el núcleo ético y moral del film, en relación a la actitud de todos en general, y de Juan Fernando en particular. ¿Qué pasará con este ¿valiente? mundo nuevo?.

Publicado en Leedor el 18-05-2010