Encuentro en el parque peligro

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Teatro venezolano en Buenos Aires.Un encuentro. En este caso es en un parque. También trata sobre el encuentro con uno mismo, reconociéndose quién es y quién creía que era. Una pausa para reflexionar sobre lo vivido y un cambio de rumbo. ¿Siempre los encuentros provocan desencuentro que derivan en un nuevo encuentro? Lejos de querer redactar una adivinanza me pregunto por el origen de la escritura de una obra de teatro y a su vez el origen del deseo que convoca a directores, actores, técnicos, asistentes entre otros a realizarla. No puedo saber con exactitud qué es lo que atrae para emprender semejante proyecto, si no es preguntando, pero es interesante saber que todo empieza con un deseo, una atracción, un encuentro (y esta acción esta remarcada a propósito) de un grupo de personas con un texto a representar.

No siempre se ?adivina? qué me quiso decir exactamente el otro al elegir determinada puesta en escena. Salvando las diferencias de análisis, José María Carreño comentando sobre la obra del cineasta Hitchcock, dice que uno de los grandes errores que se cometen al analizar una obra de arte es creer saber cuales fueron las intenciones del director. Tenemos pistas, símbolos y guiños, pero no podemos adivinar la intención real. Allí reside la riqueza, en que nuestra propia interpretación entra en juego.

Encuentro en el parque peligroso, propone una línea de acción in crescendo, que transita por lo desconocido hasta lo íntimamente familiar. Dos personajes aparentemente opuestos conviven en un mismo espacio que ninguno de los dos piensa abandonar. No queda claro el motivo de por qué estos personajes no huyen unos de otros, pero sí queda claro que no piensan hacerlo. Una mujer en apariencia educada, lee su libro en un parque venido a menos que le ?pertenece? desde niña y un hombre indigente construye castillos de juguetes y siembra sus plantas en un parque que le pertenece porque se convirtió en su hogar. Se presentan cuasi opuestos, incluso en el lenguaje, en ella coloquial y en él un tartamudeo en donde confunde las ideas y los conceptos.

Cantidad innumerables de situaciones se suceden, entre ellas, un intento de violación por parte de este hombre y amenazas de muerte por parte de esta mujer. Pareciera no ser preciso el instante de quiebre de esta historia (tal vez sean pequeños quiebres que desembocan en este final), pero culmina con una relación estrecha que refleja plena confianza entre estos personajes tan disímiles que se planteaban en un principio.

Es interesante la apuesta de este director que coloca a dos actores en un mismo espacio y sin salir un minuto de éste. Es un trabajo de energías por parte de los actores, interesante, ya que mantienen el hilo de la historia en todo momento.

Encuentro en el parque peligroso se presenta en el marco del ciclo de teatro y videos documentales venezolanos con el auspicio de la embajada de dicho país.

Publicado en Leedor el 17-05-2010