Que esta pasando con el Opera

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Convertido en el Teatro Citi, nombre de una entidad financiera, el tradicioal teatro de Buenos Aires es centro de una polémica.Carlos Ferraro en Historia de Buenos Aires dice que ?En 1871 Antonio Pestalardo inició las obras para erigir en el predio ubicado en la calle Corrientes entre esmeralda y Suipacha un teatro lírico (el Opera). Al concluirse los trabajos al año siguiente se inauguró la sala con la ópera “El trovador”. Durante sus años de esplendor actuaron en la sala prestigiosos cantantes como Enrique Caruso y Tita Ruffo. A principios de este siglo nuevas salas como el teatro Coliseo y el teatro Colón pasaron a ocupar su lugar y el teatro Opera quedó reservado para géneros más frívolos. Cuando en el año 1935 se realizó el ensanche de la avenida Corrientes el teatro fue demolido. El solar fue adquirido por Clemente Lococo (fundador de la productora cinematográfica E.F.A.) quien decidió edificar una sala para todo tipo de espectáculos teatrales, musicales y cinematográficos. El nuevo edificio se construyó bajo la dirección del arquitecto belga Alberto Bourdon y al concluirse contó con capacidad para 2500 espectadores. Una nueva remodelación realizada en 1998 amplió su escenario y potenció el sonido y la iluminación para poder brindar comedias musicales como “La Bella y la Bestia” actualmente en cartel?.

La entidad bancaria Citi firmó un contrato hasta el 2013 con el grupo T4F propietario de la sala. Remodeló sus instalaciones, cambió el nombre del teatro por el de ?Citi? y lanzó el espectáculo del que nos ocupamos con un gran evento. Muchas son las voces de la cultura y público en general que alzaron su voz por este cambio de nombre.

Cultura y economía guardan vínculos ineludibles en cuanto a que la primera debe a la segunda sus modos de producción, sobre todo en países como el nuestro en los que sostener la gestión cultural se encuentra ligado siempre a políticas que al menos hoy nos sumen en dudas y sospechas o que merecen un debate formal.

Ya se han armado grupos en la red Facebook para plasmar su incomodidad con este nombre que no tiene nada de autóctono y que para muchos representa arbitrariamente o no, un avance extranjero con el poder del capital hacia lo poco que nos va quedando netamente nuestro. El grupo denominado “que le devuelvan el nombre al teatro Ópera? ya cuenta con miles de fans y del mismo modo, la entidad financiera Citi, abrió un foro de debate para que los espectadores y teatristas todos opinen sobre este tema:

El nombre de un teatro no guarda comparación con la identidad de un sujeto (y de identidades perdidas sabemos mucho los argentinos), pero el nombre de un espacio de las artes designa una esencia en torno de la identidad cultural de un colectivo que ya no quiere seguir entregando sus tesoros.

Publicado en Leedor el 5-04-2010