Porno

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El libro de Marcos Bertorello, es es mucho más y mucho menos de lo que parece.Porno
Marcos Bertorello
Eterna Cadencia, 2009, 192 págs

Cuando uno se encuentra con un libro cuya tapa está diseñada en torno a un rosado fulminante, con un martillo en fuga en primer plano, hay algo que inmediatamente remite a la colección erótica ?La sonrisa vertical? de Túsquets. Pero si encima aparece en blancas letras de imprenta la palabra ?PORNO? bajo el nombre del autor y no hay ningún otro dato en tapa, uno puede llegar a confundirse. Y mucho.

?Porno? es todo casi todo lo contrario de lo que uno podría pensar en esa primera mirada ingenua que acabo de describir. Es un libro compuesto por ocho cuentos, algunos muy breves, otros bastante largos, y, la primera sorpresa es que Marcos Bertorello (escritor inédito hasta ahora) es un autor solvente y no tan sencillo de leer.

Bertorello es psicoanalista y docente universitario, mantiene un blog y ha estudiado literatura española y latinoamericana, lo que revela una pasión sideral.

Pasemos a ?Porno?. Los primeros tres cuentos sorprenden por el refinado trabajo en la escritura. ?Tío? escarcea con la pedofilia, toca de pasada la historia de una niña de once años, descubriendo un despertar erótico in situ en las olas de una playa, abrazada a su tío más joven. ?Cura? trata el tema del sexo dentro de la iglesia, y para entonces uno empieza a imaginarse un perfil de libro: claro, serán ocho relatos que toman distintos elementos eróticos, generalmente asociados a temas controversiales. Cuando llega ?Stephen?, que comienza con una escena de adulterio para transformarse en el relato de un trío, la tendencia amenaza con ser irreversible. Y sin embargo, hasta aquí, cada escena, cada situación, está escrita con una justeza admirable: abordando el erotismo cuando el erotismo es necesario, evitando las obviedades que podrían aflorar en el cuento de los curas y las novicias, y llevando por el lado del ridículo ?con la complicidad del lector- el caso del trío de ?Stephen?.

Una novedad de segunda instancia es que, sacando estos tres cuentos y ?Vestuarios?, el resto de los relatos aquí incluidos tienen poco y nada que ver con esa idea de antología XXX (construida por la tapa, el título, y el imaginario del lector). Y aquí aparecen algunos de los mejores cuentos del libro. ?Las paredes oyen? tritura la linealidad narrativa de una historia que tiene que ver con experimentos de órdenes ocultas, y ?Autor?, que es probablemente la joya de esta colección, hace lo mismo mezclando la instancia de una tesis doctoral sobre la distancia entre la figura del autor y su obra con la historia de la mujer que mediante falsos escritores y nazis empedernidos, logra dar forma a la ponencia antes mencionada.

La herramienta favorita de Bertorello es la edición. La edición cinematográfica, que usa de todas las formas posibles a lo largo de sus relatos. En ?Cura? se narran tres situaciones distintas en espacio y tiempo: un acto de perversión dentro de la iglesia, la discusión de un cura y un obispo al respecto, y lo que sucede posteriormente entre el cura y una madre superiora. Este tríptico no está separado siquiera por un punto aparte y un párrafo nuevo. Bertorello directamente ?corta? en un punto seguido de una a otra situación, va y vuelve, y lo que puede resultar confuso en un principio, se vuelve después un eficaz instrumento para lograr el crescendo de tensión a medida que las tres circunstancias llegan a un clímax.

En ?Las paredes oyen? esta técnica sí separa en párrafos distintas instancias de tiempo y espacio, tal vez porque ya no son tres, sino tantas que sería imposible seguir el hilo de cada una. En ?Autor? vuelve a utilizar éste método de edición como si funcionara a base de ?flashbacks? cinematográficos: podemos visualizar la ponencia, cortamos a la mujer que se busca una tesis, cortamos sucesivamente entre diálogos que mantiene con tres personas distintas sobre el tema de su investigación, volvemos a la ponencia, cortamos a su aventura con el supuesto apoderado de un escritor perdido, volvemos a la ponencia, y así. Lo que eleva este cuento por sobre los demás es que la ponencia (que cuestiona la relación entre la figura del autor, y lugar que se le da a tal figura hoy en día, con la obra en sí misma) aparece y desaparece de vista justo en momentos clave, como si la tesis estuviera cuestionando también el mismo cuento de Bertorello. ¿Hay en ?Autor? un metalenguaje entre el cuento y el cuento mismo, por tautológico que parezca?

Finalmente, el uso más ?televisivo? y lineal de estas herramientas aparece en el cuento que da título al libro. ?Porno? relata cronológicamente la vida de Malena Irigaray, escritora y cineasta del género triple X. El cuento funciona de un modo similar a las ?E! True Hollywood Story?, incluso dividido en seis secciones (como si hubiera un espacio para el corte publicitario, y dejando algún adelanto en cada una de lo que vendrá después) que diferencian las etapas vividas por la mujer en cuestión.

?Porno? es mucho más y mucho menos de lo que parece insinuar a primera vista. Tal vez sólo dos de los ocho cuentos tengan realmente un trabajo explícito sobre el estímulo erótico, y por lo general, los relatos tienen un nivel de complejidad que obliga a centrar la atención en cada párrafo, lo que a su vez, lo aleja de la literatura de entretenimiento puro.

Marcos Bertorello abre su juego con este libro. Y nos deja expectantes sobre lo que pueda tener guardado bajo la manga en un futuro próximo.

Publicado en Leedor el 1-04-2010