POP

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Una exposición en Buenos Aires pasa revista a los efervescentes años 60.Fundación OSDE
Suipacha 658 p. 1º.
Buenos Aires.
Lunes a sábado de 12 a 20 h.
Domingos y feriados cerrado.

Con la curaduría de María José Herrera se está desarrollando esta muestra que rememora la ebullición de las artes visuales en la década de los ?60.

Este movimiento que en la ciudad de Buenos Aires se reveló con gran intensidad por la participación de artistas y público tuvo su epicentro en el Instituto Di Tella que estaba situado en la cuadra de Florida al 900 y se extendió principalmente en sus alrededores.

Si bien no puede ser considerado como original de la ciudad, ya que surgió como proyección de otros que se desarrollaron previamente en Nueva York y Londres, tuvo sin embargo características locales singulares.

Se trató de una ?popularización? del arte que en ese entonces se consideraba como reservado a las galerías y museos.

De pronto el arte también salió a la calle y los artistas entremezclados con el público invadieron además el espacio público unidos en una actitud conjunta entre arte y pueblo integrando los llamados ?happenings? y afianzando el carácter pop de los eventos.

En general cuanto más vulgares fueran los objetos, mayores posibilidades reunían para ser glorificados por los artistas.

Así la moda y el objeto de diseño industrial fueron aceptados por el movimiento como verdaderas expresiones de las artes visuales, en un reconocimiento que les fuera largamente escamoteado.

En esta exposición del pop argentino se muestran, si bien no a todos a muchos de sus protagonistas, como Delia Cancela, Eduardo Costa, Edgardo Jiménez, Marta Minujín, Pablo Mesejean, Alfredo Rodríguez Arias, Charlie Squirru , Juan Stoppani.

Edgardo Jiménez se caracterizó ?por una apropiación del lenguaje del arte ingenuo? que fue una de las notas distintivas del pop local. En la muestra encontramos un cuadro de grandes dimensiones que nos muestra a un joven y un mono detrás de un león pintado en todo su largo, mientras un arco iris de dieciocho franjas y una jungla aparente actúan como fondo para resaltar el conjunto.

Dalila Puzzovio con su ?Autorretrato? una técnica mixta, objetos y focos de luz donde ella misma se presenta estirada en la playa con un traje de baño. El conjunto aparece como si se tratara de una propaganda callejera donde la iluminación del ?cartel? se efectuara con luces de neón.

Por su parte Marta Minujín con su construcción en madera, témpera sobre tela y fibras textiles a rayas de colores nos propone ?Revuélquese y viva? que en su época era una invitación directa de experimentación para el público que se atreviera al uso de la instalación.

Es mucho más lo expuesto sostenido por las cartelas explicativas de cuando los artistas reunían la chatarra y se apropiaban del objeto, al cual mediante procedimientos de materiales de uso industrial o corriente se transformaban en obra de arte accesible a la interpretación de todo público que justificaba su sentido ?pop? o popular.

Las fotos son gentileza de la artista Maru Gaudio.