Cine Francés II

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Ricky, Seraphine y El padre de mis hijos, más cine francés visto en Pinamar que llega a Buenos Aires.EL PADRE DE MIS HIJOS
Título original: Le père de mes enfants
Dirección y guión Mia Hansen-Løve
Estreno previsto en cines de Argentina: 1 de Abril de 2010
Con la presencia de su protagonista Louis-Do de Lencquesaing en el cine Pinamar, se exhibió El padre de mis hijos, un film de la joven directora ? también actriz y guionista – Mia Hansen- Løve. La película cuenta la historia de Gregoire Canvel, un productor de cine que se desvive por llevar adelante su prolífica y exigente productora Luna Films sin descuidar a su familia, una esposa a quién que ama y a sus tres encantadoras hijas. Gregoire es una aplanadora creadora de proyectos, va y viene siempre con sus celulares pegados en la oreja y hace gala de una seducción energética y singular. Nunca para. Demasiadas películas, muchos riesgos, el fantasma del fracaso, las cuentas en rojo, los rodajes que se van de presupuesto, ¿arte o negocio?: todo depende de él y de su carisma que parece todo resolver. ¿Cuándo parará?
La película salta con éxito los escollos que ella misma se propone: la actuación de las niñas ? en las cuales recae gran parte del drama -, lo inesperado, lo no dicho, las hilachas de la historia que no tienen hilo conductor? El film maneja originalidad, calidad narrativa y buenas actuaciones.

SÉRAPHINE
Actuación: Yolande Moreau, Françoise Lebrun, Ulrich Tukur, Anne Benoit
Director: Martin Provost
El film está basado en una historia real. Se trata de la vida de Séraphine de Senlis, una pintora autodidacta que intuye las vanguardias sin tener contacto con ningún círculo artístico, lectura ni educación. Es más, prácticamente pasa su vida encerrada fregando cocinas ajenas o en la intimidad de su cuartucho alquilado donde va a desplegar su obra.
Séraphine está interpretada de manera espléndida por la actriz Yolande Moreau, trabajo que le significó ganar importantes premios en Europa.
En 1913 el coleccionista alemán Wilhelm Uhde, uno de los primeros compradores de Picasso e impulsor de Rousseau, descubre a Séraphine mientras trabaja como empleada de limpieza de su hogar en las afueras de Paris, en el pueblo de Senlis. Durante décadas, ella seguirá limpiando mientras su pintura irá creciendo en tamaño, imaginación y calidad artística inspirada por el mundo vegetal y las voces seráficas que la acompañan. Un personaje marginal, místico, orillando los límites de la realidad que en el film toma vida en un tono intimista, profundo, sin perder fuerza ni caer en el sentimentalismo fácil.
Séraphine se llevó siete estatuillas en los Premios César, obviamente incluido el de mejor actriz. La película conmueve, el guión impecable y de paso, nos hace conocer la vida pero también la obra de esta desconocida pintora. Sentimos como el arte se duplica en esta bella película.

RICKY
Actuación: Sergi López y Alexandra Lamy
Dirección: François Ozon
El director conocido por Bajo la arena, Gotas de agua sobre piedras calientes o La piscina sorprende con esta nueva película, exhibida en el marco de Pantalla Pinamar después de ver El Refugio, una de las obras más despareja y menos lograda de su filmografía. Lo contrario que Ricky, una obra en tono realista, casi sobria aun cuando despliegue las fantasiosas alas de excepcional.

La película comienza con Katie, una mujer visiblemente alterada hablando con un trabajador social, fuera de campo. De su soliloquio se desprende lentamente que su marido la ha dejado y que está pensando en dar a su bebé en adopción. Luego Ozon, jugando con nuestras expectativas, manda un flashback “varios meses antes” lo que sugiere desandar el camino que nos conduzca a las razones de esta apertura desgarradora. En el tramo del pasado, el film nos ubica en una historia de amor entre dos empleados de una fábrica, la nombrada Katie y Paco. Luego el conflicto subsiguiente surgido entre ambos y la hija de ella de 8 años por el hecho de conformar una nueva familia, sumado, después de inevitables nueve meses, al nacimiento de Ricki. Los niños (Lisa, la niña de 8 y el bebé) son protagonistas fundamentales del relato. Lisa parece más madura y razonable que su madre más allá de algunas pataletas y Ricki tiene un aspecto físico angelical, una belleza que guarda algún secreto.

Hasta aquí, había comenzado como un drama y derivado en una historia con algún tinte social con insinuaciones de conflictos psicológicos entre los personajes en torno a la idea de ?familia?. Personas convencionales, situaciones ordinarias en un contexto oprimente pero nada fuera de lo común.

Sin perder nunca el hilo ni el pulso de la historia, irrumpe el relámpago, un suceso extraordinario que evita cualquier explicación lógica. El pistoletazo se impone como una revelación, una experiencia mística o una verdad revelada? sin que necesariamente sea nada de eso.

Si en Ocho Mujeres, Ozon abusaba de la sorpresa, del antinaturalismo y de las vueltas de tuerca, en Ricki modela una moderna parábola de resonancias espirituales en un tono austero, cero glamour, en clave realista casi social y sin remanidos simbolismos ni cauces rimbombantes. Aquello inefable que surge, escapa a la razón y atraviesa ahora el género fantástico. Ozon lo sostiene magistralmente caminando en la cornisa del ridículo sin perder nunca el temple del relato.

En el tramo antes del final, Ozon da otro giro en tono del relato, se aparta de la clave realista entrando en la mente de Katie o utilizando el registro de una película de otro género para la resolución de la historia. Las elipsis abandonadas en el camino, deben reponerse con más interrogantes que certezas.

François Ozon con esta película, vuela, mientras nos deja a nosotros los espectadores, impasibles mirando todo desde abajo.

(Observará el lector que no cuento el hecho extraordinario que define el curso de la película. Para tener una pista http://wussmannblog.files.wordpress.com/2009/06/pollo.jpg)

Publicado en Leedor el 20-3-2010