Expo La cara de los Otros

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Seguimos celebrando los 10 años de Leedor, que significan un día a día en nuestro encuentro con el otro. Hasta el 16 de abril en Masotta Torres.Exposiciòn de fotografìas ganadoras del primer concurso de Fotografìa y Video Arte de leedor.com: La cara de los Otros.
EN la Galería Massotta Torres, México 459, Ciudad de Buenos Aires. De martes a viernes, de 14 a 20 hs.

Seguimos celebrando los 10 años de Leedor. Diez años que significan un día a día en nuestro encuentro con el otro. Ese otro; que no soy yo, me trae las palabras para mí y para los otros; y en ellas me encuentro, te encuentras, nos encontramos. Las palabras; hoy, se convierten en imágenes y la cita es en Masottatorres, la galería de arte contemporáneo de la calle México al 400, en pleno Barrio de San Telmo.

Allí conocemos entonces la cara de los otros, de los que reciben nuestras palabras, nuestros leedores artistas; 25 trabajos de 25 fotógrafos, para acercar los click y doble clicks de nuestras computadoras, canjearlos por los flashes de nuestras cámaras fotográficas, e inmortalizarlos en nuestras retinas.

Aparecen entonces los rostros seleccionados de nuestro jurado de notables y cambian su nombre de usurario y contraseña, por una mirada.

Miradas cargadas de extraña melancolía aparecen entonces en el ?Homeless? de Patricia Ackerman, un hombre viejo y sabio, un Moisés posmoderno de barba enrulada y enmarañada; el viejo chamán de la tribu, listo para intoxicarse, con arrugas en la frente y los ojos brillantes, sedientos aún. Como los de ?Jaky? de Ronaldo Girgulsky, donde una mirada furtiva se transforma en un instante, un gesto captado, un guiño. Mirada enmarcada de múltiples caminos, de líneas de vida; que se convierten en la textura de un posible grabado.

Miradas llenas de significados, como ?Ausente? de Rodrigo Bogado, que nos introduce en la perdida mirada de su retratada, en los fragmentos locos de la ausencia, que nunca es blanca y vacía, sino inconexa y desarticulada. Como la sagrada y fragmentada mirada de Verónica Orsi.

Fuego ardiente en la mirada calma y eterna del niño ?Rojo? de Florencia Rodríguez Chela. Mirada sostenida por el gesto y los pasos firmes de la inmensa mujer de las ?Formas Zoológicas? de Leandro Piñeiro. Mirada a la luz de las sombras en ?Estación Kaikoura? de Javier Giménez Ratti, contrastada con las geometrías constructivistas que le sirven de marco. Mitad luz, mitad tinieblas, en el rostro de los otros, como la retratada mirada del ?Cóndor Sbarbatti? de María Fernanda Debroussais.

Miradas capaces de narrar una historia, la de Ana María Robles y sus ?Damas del mercado?, cuyas miradas reclaman urgencia, resuenan, duelen. Es el otro recordando el pasado, un ?Antes? de Paula Picciani, que nos hace preguntar, con que música se perdió ese ser, recostado en la radio vieja de un ambiente dorado. O esos ?Personajes urbanos? de Paola Jimena Astrada, retratados como en un anuncio publicitario, dentro de una enorme puesta en abismo que cuestiona el azar.

Los otros, que no somos nosotros, sino el lugar a donde miran aquellos llamados los otros, que Leandro Bauducco retrata en ?Donde mira un hombre?, allí mismo, donde se construye la otredad. Como el ?Retrato de mi hermano?, que es en realidad el retrato del hermano de Emiliano Barón que se atreve a captar un momento que vivimos todos: yo no soy mi hermano, soy el otro.
Y también el otro, el que contengo o el que me contiene, pero que no soy yo; como el otro que vive en el “Autorretrato con Rollei” de María Paz Molinari; porque como bien dice el poeta Walt Whitman: ?Contengo multitudes?.

Los retratos se suceden como imágenes que pueblan nuestra mente, el autorretrato de Cecilia Britos creando ?el mundo de violeta”. Los bellos y conceptuales “Retratos plásticos” de Paula Chiraulo. Esa especie de zoom que surge de la oscuridad donde Marina Ludueña retrata con “La lupa”. O la sincera cotidianeidad con la cual Lucila Bodelón nos muestra a “Fernando, en Honduras y Bonpland”. La misma espontaneidad con la que Rodrigo Morales nos presenta a “Facu”.

Y hay más. Los glamorosos años 60 de Matías Salvano no podían faltar, ni la máscara carnavalesca de Virginia Rojas, desenfada y desprejuiciada. Ni las porciones Latinoamericanas de Karem Pirela, junto a la calavérica máscara encontrada por Liliana Lalanne.

Hasta una perla surrealista hay, en el retrato ?Lejana? de María Florencia Sosa que bien podría ser un homenaje a Man Ray.

Una bella sorpresa de los lectores de Leedor, pequeños y grandes diamantes. Es necesario darse una vuelta y visitar la cara de los otros y dejar, poco a poco, que se conviertan en nosotros.

Publicado en leedor el 13-3-2010