El petróleo

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Hace 100 años, Jorge Newbery y Justino Thierry publicaban esta obra pionera y comprometida sobre el petróleo en Argentina que reedita la Biblioteca Nacional.El Petróleo

Ediciones Colihue y Publicaciones de La Biblioteca Nacional

El 13 de diciembre de 1907, mientras se perforaba en busca de agua en el entonces pequeño pueblo de Comodoro Rivadavia, se produce el primer hallazgo de petróleo en territorio argentino, puntapié fundamental para que Jorge Newbery junto con Justino Thierry, profesor de química en el Colegio Militar y jefe del laboratorio en la Dirección de Alumbrado, comenzaran la redacción del libro en cuestión. En 1910, al reunirse en Buenos Aires el Congreso Científico Internacional Americano, Newbery y Thierry presentaron El Petróleo libro de casi 300 páginas en la emblemática fecha del 25 de Mayo de 1910. Entre sus principales líneas, los autores propugnan por la creación, mediante leyes especiales, de reservas estatales en toda zona potencialmente petrolera. Casi un siglo después de su primera edición surgida en la antesala de la primera guerra mundial que es cuando se inicia la era del petróleo, sale a la luz la segunda edición de El Petróleo.

Con introducción de Pino Solanas y Félix Herrero esta obra perteneciente a la colección “Los raros” de la Biblioteca Nacional, se reedita en un momento indiscutiblemente oportuno y pone en el tapete el tema de hidrocarburos argentinos, con ideas fundamentales como la independencia económica y el autoabastecimiento de energía. El Estado, decían, debía rodear con toda clase de garantías su facultad de explotar hidrocarburos, esbozo de las ideas desarrolladas más tarde por otro amigo de Newbery, Enrique Mosconi.

Notoriamente, el debate apunta a las vicisitudes de la soberanía de los países y al modo en el los factores inherentes a la economía mundial repercuten en nuestros ámbitos nacionales.

Se pueden delinear tres ejes imprescindibles: primero los autores prueban que el crudo nacional no era sulfuroso, por lo tanto de buena calidad; luego aconsejan promover una ley que lo proteja, declarando a Comodoro Rivadavia reserva nacional, y por último, impulsan encendidamente la intervención decidida del Estado en materia energética. Tres ideas consecuentes que se enfrentan con los intereses internacionales y echan por la borda gran parte de las justificaciones que se argumentaban para sostener una política de importaciones. Loas a lo extranjero y defenestro a lo nacional.

Uno. El primer eje sobre la calidad del petróleo y la lucha por demostrar que el hidrocarburo argentino no era sulfuroso significaba oponerse a las posiciones liberales y conservadoras que no querían que se extrajera petróleo para seguir importándolo, aduciendo la inferioridad de sus atributos. La política de desprestigio contra nuestros recursos, naturales e industriales, no era nueva en la Argentina, continuaría con el carbón nacional, con el gas natural y hasta con todo lo que llevara el sello nacional. La investigación científica llevada a cabo Newbery-Thierry, demuestra que los recursos naturales que se extraen de suelo argentino son perfectamente aptos para su explotación y refinamiento.

Dos. Cuando en 1907 se descubre petróleo de Comodoro Rivadavia, Argentina no tenía una legislación para hidrocarburos. El Código de minería vigente desde el 1886, (ley 1919) establecía la propiedad provincial y máximas facilidades para las empresas extractivas. Newbery-Thierry, pesquisan en las leyes de otros países petroleros ? para ese entonces eran sólo diez u once ? como inspiración para una Ley de Hidrocarburos propia. Encuentran en la legislación de Rumania ? la que se transcribe íntegramente en el libro -, el antecedente que posibilite el establecimiento de una reserva nacional en Territorios Nacionales para que las multinacionales no se terminaran llevando todo.

La base de este punto está en la propiedad de subsuelo…

Tres. El Petróleo, promueve la creación de empresas energéticas que Newbery también impulsó desde la función pública (como la estatización de gas y electricidad o la creación de una Reserva Nacional Petrolífera), propiciando su municipalización basándose en una vasta investigación, viajes y estudio.

Comodoro – YPF

Al día siguiente de aquel descubrimiento en Comodoro Rivadavia el gobierno emite un decreto tomando posesión del yacimiento. La investigación de Newbery influye decididamente en la creación en 1911 de la Dirección General de la Explotación de Petróleo de Comodoro Rivadavia y en el ingeniero militar Enrique Mosconi, nombrado por el presidente Marcelo T. de Alvear en 1922 al frente de la entonces pequeña repartición denominada YPF, Yacimientos Petrolíferos Fiscales. Ahí comienza una historia extensa, rica y hoy, triste, donde YPF se transformó en símbolo de nuestro país. Desde esa empresa se exploró, extrajo, destiló, refinó, transportó y comercializó el petróleo y sus derivados en nuestro país por décadas. Ahí donde llegaba YPF se fundaban pueblos, hospitales, escuelas, llegaba el ferrocarril. Centenares de miles de argentinos de varias generaciones constituyeron su identidad como orgullosos trabajadores de YPF, sea como ingenieros, técnicos, obreros o empleados. No sólo en Comodoro Rivadavia, también en la provincia de Neuquén, Santa Cruz, Salta, Mendoza, Tierra del Fuego, en la plataforma continental del Mar Argentino, en cualquier océano del mundo a través de alguno de sus 16 buques-tanque, en todas y cada una de las ciudades o rutas del país con su extendida red de estaciones de servicio -que llegaban ahí donde no llegaba nadie-, o en su edificio de Buenos Aires, el símbolo de YPF, rodeado como si fuera una escarapela por los colores celeste y blanco, mostraba a la empresa más grande del país que llegó a ser la octava petrolera estatal del mundo. ¡Qué lejos suena esa historia! Y sin embargo, está ahí, latente, entre las manos de quién abra El Petróleo.
Jorge Newbery

Subir al cielo en el famoso globo aerostático Pampero cuya proeza quedó cristalizada en una precaria filmación es un suceso mucho más atractivo y conocido que hacer una divulgación científica sobre la potencialidad de los hidrocarburos nacionales. Es curioso y bastante sintomático descubrir a través El Petróleo la vehemencia ideológica de Jorge Newbery, más allá de su protagonismo en la aviación (creó la Escuela de Aviación Militar) y en el deporte (fue maratonista y se destacaba en boxeo, esgrima y natación). Su perfil político y científico queda opacado en la niebla de la historia. Ser el primer investigador serio en el tema del petróleo y los hidrocarburos, bregar por la estatización de las empresas energéticas, ser un divulgador como lo demuestran numerosas publicaciones o decir que administrar el estado constituye una “sociedad cooperativa anónima” donde cada residente de la ciudad es “un tenedor de títulos”, es, decididamente, el costado más ideológico, poco destacado – y tal vez, menos conveniente- de Jorge Newbery.

A días de cumplir con el Bicentenario, cuando buques ingleses extraen petróleo en las inmediaciones de las Islas Malvinas, celebramos a cien años de la primera edición de El Petróleo, su reedición a cargo de la Biblioteca Nacional y Ediciones Colihue en la Colección Los Raros. Una obra escondida, muy poco difundida, ausente en citas y referencias, que no sólo es una de los primeras en lengua castellana sino la pionera como informe técnico por contener una visión global, política y comprometida. Hoy por hoy, una obra completamente vigente, aunque nos pese.

Publicado en Leedor el 26-02-2010

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