60º Festival de Berlin

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Estuvimos en Berlín: programación y premios de la 60º Berlinale refleja concepciones y tendencias del cine actual a nivel mundial. 60º FESTIVAL DE BERLIN

Como el año pasado (Ver nota), corresponde ante todo señalar la estupenda organización del Festival de Berlin o Berlinale, como usualmente se lo conoce. A la habitual cordialidad de los anfitriones se le agrega la perfecta organización del evento, con salas de cine de primera en los complejos CinemaxX y Sony Center (CineStar) y el servicio de transporte gratuito a los principales hoteles y cines.

Una de las virtudes de la Berlinale es que la misma no se limita al Postdamer Platz, donde se encuentran las salas antes mencionadas y el Berlinale Palast, con su clásica alfombra roja. La películas se repiten en otros barrios de la capital alemana, tales como Mitte y su impresionante FriedrichPalast, Alexanderplatz y las salas Cubix e International y la ex zona occidental (cerca de Kurfurstendamm) en los cines Urania y Zoo Palast, antigua sede oficial de la muestra competitiva.

Este año fueron veinte las películas que compitieron por el Oso de Oro, de las cuales este cronista vio doce. El grueso de dichas producciones era de origen europeo o asiático, con notable ausencia de películas africanas y latinoamericanas, salvo ?Rompecabezas? de la argentina Natalia Smirnoff.

En cuanto a los Estados Unidos, se privilegió poner en competencia producciones preponderantemente independientes, dejando fuera de concurso a obras de grandes directores, como ?Shutter Island? de Martin Scorsese o con intérpretes de renombre tal el caso de ?The Kids are all right? con Julianne Moore, Annette Bening y Mark Ruffalo y ?Please Give?.

Lo señalado para Estados Unidos se puede extender al resto de los países, reflejándose a la hora de la distribución de premios como se verá más adelante. Podría decirse que en los últimos años la Berlinale ha ido adquiriendo un sesgo que la acerca más a festivales tipo Rotterdam o a nuestro propio BAFICI y la aleja de muestras más comerciales como Cannes o la entrega de premios Oscar.

A modo de compensación, para los compradores de películas existe en Berlin un mercado muy importante, conocido como European Film Market (EFM), con más de 600 títulos disponibles con importante presencia de obras de Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña y varias de América Latina.

Grandes producciones

?The Ghost Writer? del ausente con aviso (en Suiza) Roman Polanski fue tempranamente presentada en competición el segundo día del Festival (viernes 12). Pese a ser una coproducción europea entre Francia, Alemania y Gran Bretaña, la acción transcurre mayoritariamente en una isla de los Estados Unidos, aunque (maravilla del cine) casi todo fue filmado en el estudio Babelsberg de Alemania. Basado en un bestseller de Robert Harris tiene a Ewan McGregor como intérprete principal en el rol de un ?escritor fantasma? encargado de reescribir las memorias de un primer ministro inglés (buena interpretación de Pierce Brosnan) libremente basado en la figura de Tony Blair. Se trata de un logrado thriller con personajes secundarios relevantes, en su mayoría femeninos tales como la esposa del ministro (Olivia Williams) y la secretaria (Kim Cattrall). Muy buena la música de Alexandre Desplat y la fotografía de Pawel Edelman (?El pianista?). Sin alcanzar la maestría de la recién nombrada, ?The Ghost Writer? fue una de las más sólidas películas de la competencia por lo que no es extraño que se haya llevado el Oso de Plata al mejor director. Al haber sido adquirida por un distribuidor, su estreno local es esperado dentro de algunos pocos meses.

?Shutter Island? (fuera de competición) se vio al día siguiente (sábado 13), contando con la presencia de Leonardo DiCaprio, nuevo actor fetiche de Martin Scorsese. Por pura coincidencia tiene algunos puntos en común con la obra de Polanski, al estar también ambientada en una isla y pertenecer también al género del thriller. DiCaprio interpreta a uno de dos ?US marshals?, el otro es Mark Ruffalo, que llegan a la isla del título (una especie de hospicio para gente peligrosa) para investigar la desaparición de una de las mujeres internadas. Los recibe el director y médico principal (Ben Kingsley), junto a un extraño colega (Max von Sydow). Dado que la acción transcurre en 1954, a menos de diez años del fin de la segunda guerra mundial, la ambigüedad que rodea a toda la acción se extiende al personaje de origen alemán que interpreta von Sydow. Hay varias actrices con roles destacados: Michelle Williams (?Secreto en la montaña?), Emily Mortimer y Patricia Clarkson. El relato excesivamente extenso (138 minutos) tiene más de una vuelta de tuerca y una resolución final bastante convincente, aunque por momentos la acción decae. Su estreno local (?La isla siniestra?) es inminente.

?The Kids Are All Right? (fuera de competición) de Lisa Chodolenko, cuyas anteriores ?High Art? y ?Laurel Cannyon? no se estrenaron en nuestro país, hubiese merecido formar participar de la competición oficial, al contar con actores estupendos, un buen tema y méritos suficientes para ser incluida entre las veinte concursantes. Annette Bening y Julianne Moore conforman una pareja lésbica con dos hijos adolescentes producto de inseminación artificial. Cuando la hija (Mia Wasikowska) decide establecer, en acuerdo con su hermano menor (Josh Hutcherson), contacto con el padre biológico de ambos la historia sufre un vuelco impredecible. Entra en escena Mark Ruffalo, quien resulta ser un hombre bastante simple pero que inmediatamente simpatiza con sus hasta ahora desconocidos ?hijos?. Pero será la relación con ambas ?madres? y con una de ellas en particular la que llevará a la historia por sendas inesperadas, con momentos bastante cómicos y otros algo más dramáticos. El conjunto se deja ver muy gratamente y es probable que se convierta en un moderado éxito comercial.

Europa Oriental

Varios de los films premiados provienen de países de Europa Oriental. Gran candidata al Oso de Oro parecía ser la rusa ?Como terminé este verano? de Alexei Popogrebsky, que al final se llevó el premio al mejor actor, compartido entre sus dos intérpretes, más el de mejor contribución artística para su director de fotografía. Es sobre todo este último rubro el que más realza una historia algo artificiosa, ambientada en el Ártico con dos caracteres muy disímiles, un joven inexperto y su colega mayor al que el primero le oculta un grave accidente que acaba de sufrir la familia del más veterano.

?When I want to Whistle, I Whistle?, primer largometraje de Florin Serbin se llevó el Gran Premio del Jurado y el Alfred Bauer, ratificando el buen momento de la cinematografía rumana. Centrado en Silviu, un joven convicto a punto de abandonar la prisión, muestra el conflicto que se desata cuando su madre no acepta que el hermano menor se vaya a vivir con Silviu. Hay una notable escena que se desarrolla cuando la madre lo visita en la cárcel, siendo lo más flojo el desenlace.

Otro film de un país del Este Europeo, ?On the Path?, quizás el más logrado, se fue con las manos vacías. Fue realizado por Jasmila Zbanic, oriunda de Bosnia y Herzegovina, quien hace cuatro años se llevó el León de Oro por ?Grbavica?, que fuera recientemente estrenada en Argentina con el título ?Sarajevo, mi amor?. Su nuevo opus plantea un tema recurrente en la Berlinale, la irrupción del mundo islámico en sus diversas manifestaciones. En este caso trata la relación de una pareja, nuevamente en Sarajevo, en la que él pierde su trabajo (ella es azafata) y un amigo lo lleva a trabajar a una comunidad religiosa. La convivencia entre ambos sufrirá un progresivo deterioro, como consecuencia de diferencias difícilmente conciliables.

Alemania y Francia

De las tres películas alemanas en competición, se vieron dos (ambas en coproducción con Austria). La más fallida fue ?Jud Suss ? Rise and Fall? de Oskar Roehler, abucheada en la función de prensa. El tema prometía algún interés al referirse a la filmación de una versión antisemita de la famosa obra de Leon Feuchtwangler en 1940, bajo la dirección del filonazi Veit Harlan. Lamentablemente algunas de las interpretaciones caen en el ridículo como la que hace Mortiz Bleibtreu de un caricaturesco Goebbels. En cuanto a ?The Robber? de Benjamín Heisenberg, sobre (otro) convicto que al salir de prisión vuelve a robar, los elogios de cierta prensa parecen exagerados. Lo peor resulta la persecución final del delincuente en Viena por cientos de policías, que parece una total exageración sólo aceptable en películas americanas de clase ?B?.

La única producción francesa en competición fue dirigida por la dupla Benoit Delépine y Gustave de Kervern, ya conocida en nuestro país por la original ?Aaltra?. En este caso, el mayor atractivo de ?Mammuth? lo da una notable actuación de Gérard Depardieu, más gordo que nunca. Montado en una moto, la que da nombre al film, se pasea por varios pueblos de Francia en búsqueda de certificados de trabajo necesarios para cobrar una mejor jubilación. Esta especie de road movie suburbana tiene varios momentos de intenso humor con diversos personajes exóticos.

Asia

De las tres producciones asiáticas en competición, se vieron dos de directores de renombre. Fue grande la desilusión producida por la visión de ?A Woman, A Gun and a Noodle Soup? de Zhang Yimou, alguna vez ganador del Oso de Oro con su ópera prima ?Sorgo rojo?. En esta oportunidad se la califica como una versión libre de otra primera película, ?Simplemente sangre?, de los hermanos Coen. Pero lo que aquí se ve carece de humor y no recuerda en nada al thriller que le dio origen. En cuanto a ?Caterpillar?, del japonés Koji Wakamatsu las opiniones estuvieron divididas. Se trata de un penoso relato de la segunda guerra mundial, con el regreso de un soldado totalmente mutilado, sin brazos, piernas ni habla. Su único respaldo es su esposa Shigero, bien interpretada por Shinobu Terajima, quien se llevó el premio a la mejor actuación femenina. Sin duda será una de las películas programadas en alguno de los próximos BAFICI, teniendo en cuenta que dicho festival le dedicó a su director una importante retrospectiva en el 2008.

Restaría mencionar a ?Honey?, la ganadora del Oso de Oro que no se pudo ver. De origen turco, es el tercer capítulo de una trilogía dirigida por Semih Kaplanoglu, cuyos anteriores se llamaron ?Egg? (2007) y ?Milk? (2008). Todo indica que se trata de un film de lento discurrir, que sin embargo atrapará a cierto tipo de público afín a obras como las del iraní Kiarostami.

Argentina

La única película latinoamericana en competición fue la argentina ?Rompecabezas?, de la debutante en el largometraje Natalia Smirnoff. Pese a no llevarse ningún premio, el balance puede considerarse positivo tanto en lo comercial (venta a otros países) como artístico. Esto último gracias a una buena interpretación de María Onetto como un ama de casa, que al festejar su cumpleaños recibe el ?puzzle?, que da título al film en inglés. Ella comienza a interesarse en competencias con rompecabezas, pese a la indiferencia de su marido (Gabriel Goity) y gracias a la ayuda de un experto (Arturo Goetz) en esas contiendas. En ocasión de la fiesta organizada por el INCAA se tuvo la oportunidad de saludar a la directora y a uno de los actores (Goetz) de la película. En la sección Panorama, segunda en importancia dentro de la Berlinale, se presentó otro film nacional. ?Por tu culpa? de Anahí Berneri (?Un año sin amor?, ?Encarnación?). Fue protagonizada por Erica Rivas, siendo el resultado apenas discreto en este drama de una pareja en crisis, cuyo hijo menor es llevado a un hospital al golpearse por un descuido de la madre.

Se ha dejado para el final, dentro del capítulo dedicado a Argentina, el comentario sobre la presentación de una versión más completa del clásico ?Metropolis? de Fritz Lang. Si bien no se trata obviamente de una producción argentina, nuestro país tuvo mucho que ver con esta proyección ya que la misma fue posible gracias al descubrimiento hecho en el 2008 por Paula Felix-Didier del Museo del Cine de una copia más extensa. La proyección al aire libre y en medio del fuerte frío reinante tuvo lugar en la mismísima puerta de Brandenburgo y en forma simultánea en el enorme FriedrichPalast, con acompañamiento orquestal. Todo un evento acorde a la celebración de los 60 años de la Berlinale.

Publicado en Leedor el 24-02-2010