Cine argentino al Oscar

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Cine maisntream argentino y una nominación al Oscar a la mejor película extranjera: El secreto del fenómeno.El secreto del fenómeno

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El miércoles 21 de enero Buenos Aires fue invadida por el estratégico lanzamiento en DVD y a modo de película yogur, con un precio sumamente accesible El secreto de sus ojos. Salida simultánea en kioscos y shoppings de la ciudad. Ese mismo día, la película de Campanella se anunciaba como una de las 9 preseleccionadas con posibilidades para estar dentro de las 5 nominadas al premio mayor de la cinematografía mundial como mejor pelicula extranjera.

Hoy, 2 de febrero se anuncia su nominación al Oscar junto con la francesa Un profeta (Un Prophete) dirigida por Jacques Audiard y ganadora del Gran Premio del Jurado en Cannes 2009; la última película del gran Haneke La cinta blanca (The White Ribbon), Palma de Oro en Cannes 2009, la película israelita Ajami de Scandar Copti y Yaron Shani, mención Cámara de Oro en Cannes 2009. Y la peruana La teta asustada de la directora Claudia Llosa, Oso de Oro en Berlín 2009.

El Secreto de sus ojos viene de ganar en el Festival de La Habana, no le fue bien en San Sebastián y paremos de contar.

Sin embargo, da la sensacion que a esta película todo le sale bien. Al menos, hasta ahora en el mercado interno.

Mientras escribo esta nota recorro el ?paso a paso? que le dedica el diario La Nación de Buenos Aires y veo el camino que viene recorriendo. El apoyo desde la producción y la distribución (hace un par de meses se anunció la compra de la Cía Sony para su distribución en EEUU) evidentemente colabora a ese lugar en el mundo que está logrando impulsado por un “producto” bueno, bien logrado.

En Leedor, habíamos hablado de la película en el momento de su estreno: Fredy Friedlander explica en esa nota las extraordinarias habilidades de Campanella para componer su éxito, con las cuales estoy plenamente de acuerdo. Un libro potente y una adaptación que apela al diálogo dinámico, chispeante en su justa medida, dramático en su justa medida.

Un personaje que plantea, ya desde el comienzo, la clave de su motivación: escribir la historia policial que lo obsesionó durante años. Es un personaje informador; podría ser un detective o un periodista, pero es un empleado de tribunales, cuando la justicia en este país es una de las Instituciones más discutidas.

Para volver los pasos hacia atrás y subir los peldaños de su investigación, y su recuerdo Campanella recurre al flashbak, logicamente, anunciado ordenadamente cada que vez que se lo requiere. En esa elección aparece automaticamente el tema del pasado, los años 70 en la Argentina, un momento elegido muy inteligentemente: los años previos a la dictadura del 76, y la acción de la ultraderecha peronista: la triple A. En el medio una historia de amor, o dos. Que hay que también reconstruir.

Ese personaje informador, está a su vez, y como en la totalidad del cine de Campanella, contrapunteado por un personaje apoyo, más risueño, que aporta el tono de comedia. La dupla Darín-Francella (antes Darín-Blanco) funciona a la perfección.

Esta es una película que tiene suerte, sin duda, pero sería necio negar que es inteligente, que está narrada con astucia y oficio, y que en ese trajinar entre el pasado y el presente, lo hace recurriendo a las normas más evidentes de la tradición del cine clásico.

Un cine que necesita de actuaciones como las que tiene: sin fisuras y en cuyas bocas se coloca un diálogo ajustado tambien a esas reglas.

Sigo insistiendo, sin embargo, que al someterse a esas reglas la película pierde en algunos tramos cierta credibilidad ficcional: la escena del asesino que termina confesando tras la presión de es de una ingenuidad llamativa, como el insistir en llevar justicia por ese crimen por el hecho de “no haber visto unos ojos tan enamorados”.
Tal vez, también lo naif sea el secreto del fenómeno Campanella.

Ni hablar del final, polémico, ideológicamente peligroso, funcional también en definitiva, al devenir de su historia.

En la combinación (Película de tribunal, historia de amor, crimen y castigo, film de persecución, y de suspenso) la película gana por encima de esos fallidos.

Leo a su vez los debates generados en el sitio otroscines.com en torno a la relación entre Campanella y la critica. Y me resulta siempre fascinante ese pendular entre el cine-arte y el cine-industrial. En todos los países, hasta en los más pequeños, esa linea de territorio parece estar bien definida: hay un cine comercial-industrial que responde a las normas del mainstream, y hay otro cine, menos exitoso, más cerrado, menos popular.

El secreto de sus ojos fue el gran éxito del año 2009, un taquillazo como no tenía el cine argentino desde la película de Favio. 5ta en la historia de la taquilla (como se puede ver más abajo) de este top ten que anuncia el INCAA:

1 Nazareno Cruz y el lobo 3.400.000 1975

2 El Santo de la espada 2.600.000 1970

3 Juan Moreira 2.500.000 1973

4 Martín Fierro 2.400.000 1970

5 El secreto de sus ojos 2.330.000 2009

6 Manuelita 2.320.000 1999

7 La tregua 2.200.000 1974

8 Camila 2.160.000 1984

9 Patoruzito 2.150.000 2004

10 La Patagonia rebelde 2.100.000 1974

De este listado, tres fueron nominadas al Oscar: La tregua, Camila, y ahora El secreto de sus ojos. La única ganadora La historia oficial, no figura entre las 10 más vistas en la historia del cine argentino. Tampoco, El hijo de la novia, también de Campanella, la última nominada.

El próximo 7 de marzo una película del mainstream argentino vuelve a dar expectativas en lo más alto del sistema cinematográfico. Convengamos que tampoco está nada mal.

Publicado en Leedor el 2-02-2010