Nosotros, los Otros

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Últimos días de una reflexión colectiva acerca de una problemática contemporánea: la construcción de las categorías de ?nosotros? y de ?otros?. En el Centro Cultural Recoleta.La Asociación de Artistas Visuales de la República Argentina presenta hasta el 24 de enero, en el Centro Cultural Recoleta, ?Nosotros, los Otros?.


Miradas sobre la alteridad

La muestra ?Nosotros, los Otros? se articula sobre una cuestión fundamental para las sociedades humanas: la caracterización de una categoría de identidad. A través de los elementos que componen este trabajo se plantean diferentes posiciones, reflexiones y cuestionamientos acerca de esta problemática.

Esta muestra, que cuenta con la participación de más de 120 artistas, consta de una impactante videoinstalación ubicada en la Sala C, instalaciones sonoras y gráficas, una muestra fotográfica y una instalación de siluetas en el Pasillo Central del predio.

La videoinstalación multipantalla está elaborada a partir de la edición por parte de AAVRA realizada sobre el material enviado por los artistas. Las piezas que componen la instalación son videos de ficción narrativa o abstracta, videos de carácter documental, video arte, secuencias fotográficas y trabajos experimentales digitales o análogos. Entre la gran cantidad de material que se puede observar en esta parte de la muestra, llama particularmente la atención un video blanco y negro en el cual se puede observar a un grupo de personas, caminando cual transeúntes en la calle, que con los ojos vendados, ciegos, se dirigen en diferentes direcciones y confluyen en el espacio de la pantalla. Las personas caminan, se llevan por delante unas a otras, hasta que alguien cae. No se puede evitar pensar si, en efecto, una gran parte de la sociedad no lleva adelante sus días de esta manera: con los ojos vendados, por elección propia, indiferente a quienes los rodean. ¿Cómo cambia la creación de criterios identitarios si las sociedades deciden volverse ciegas respecto al prójimo?

La indiferencia es la antesala del odio. Ser indiferentes es permitir que el otro sufra el maltrato. Y en un mundo en el que se sigue hablando en términos de ?razas? ¿qué significa esto con respecto a la percepción del concepto de ?otro?? ¿No pone acaso más distancia entre el otro y yo? Es ahondar y hacer significativas diferencias que en realidad son superficiales: nuestra sangre tiene el mismo color, tenemos anhelos de trascendencia, sufrimos ante nuestra propia mortalidad, soñamos mientras dormimos.

Dos instalaciones, una sonora y una gráfica, complementan la videoinstalación. Las pistas de sonido enviadas por los artistas son trozos breves de textos leídos sobre el tema, pequeñas entrevistas, testimonios, pedidos, deseos, descripciones de hechos o situaciones de vida. Las pistas de sonido fueron empleadas para construir un texto sonoro único. Mientras el espectador se halla en la Sala C observando la videoinstalación puede oír palabras como ?legitimar?, ?incluir?, ?afuera?, ?integrar?, ?desigualdad?, ?xenofobia?, ?intolerancia?.

La instalación gráfica incluye palabras, frases y párrafos breves, enviados por los artistas, propios o de otros autores, tomados de textos, libros, medios periodísticos, etc. Frases como: ?Ciudad: dícese del lugar donde duermen los pobres a la intemperie o bajo cubiertas precarias? de Beatriz Sarlo, ?Seres que están presentes pero ausentes, que nadie repara en ellos y que son tratados como desechos del planeta? de John Berger, ?El pan tradicional del Sabat no se da ni se recibe, se toma, porque es un derecho del hombre?, ?¿Y qué hacemos con el arte??

Entre las tres instalaciones se genera un interesante efecto de yuxtaposición: la repetición del video y el audio, las frases proyectadas a ambos lados del video se van sucediendo de forma que no siempre una cita coincide con un mismo segmento del video. Este ?desfasaje? provoca la generación de distintas asociaciones y permite resignificar una cita respecto de la imagen y texto sonoro que la acompañen en ese momento.

El tema de la convocatoria se complementa con una instalación de siluetas en el Pasillo Central y una muestra fotográfica.
Las siluetas de hombres, mujeres y niños/as que se hallan dispuestas a ambos lados del pasillo representan diversos componentes de la sociedad. Completamente planas, su falta de detalle las hace universales. Sólo unas pocas alteraciones en la vestimenta, ornamentos y actitudes las diferencian unas de otras. El color negro las unifica, y a su vez las hace asemejarse a sombras que nos acompañan en el recorrido. Aunque bien podrían ser nuestras propias sombras también?

La muestra fotográfica cuenta con la participación de Adriana Lestido, Alfredo Srur, Dani Yako, Diego Levy, Eduardo Gil, Helen Zout, Juan Travnik, Leonel Luna, Marcelo Brodsky, Marcos López, Nicolás Trombetta, Pablo Lasansky, Res, Santiago Porter y Sara Facio. Fotografías como Plaza Italia (1995) de Dani Yako, La Ausencia (2001) de Santiago Porter o Jorge Julio López (2001) de Helen Zout llevan la problemática de la muestra al campo nacional, a situaciones concretas frente a las cuales la sociedad no debiera ser indiferente, no debiera diferenciar entre ?nosotros? y ?otros?.

La identificación de un ?nosotros? supone un reconocimiento, la existencia de caracteres que permiten pasar del ?yo? y extenderlo a un grupo de personas entre las que hay semejanzas. Nada malo hay en encontrar puntos de contacto con otros individuos. El problema surge cuando el hecho de compartir ciertas características se convierte en un requisito para pertenecer, y la no pertenencia supone inferioridad.

Zygmunt Bauman describe nuestras contradicciones. Afirma que en el mundo se fortalecen y construyen fronteras y muros, que separan. En Modernidad Líquida, Bauman explora cuáles atributos de la sociedad capitalista han permanecido en el tiempo y cuáles han cambiado. Una de esas características es la fragilidad de los vínculos humanos: Bauman hace hincapié en el miedo a establecer vínculos y de cómo las estructuras de vinculación están cada vez más impregnadas por la esfera comercial. La economía clasifica a los desempleados como ?excedentes?, promueve la desvinculación entre las personas en pos de una optimización de recursos que sólo funciona en los gráficos.

Nuestra sociedad capitalista se halla repleta de estados transitorios y volátiles. De allí surge el estado ?líquido? de la modernidad: los líquidos son informes, se transforman constantemente, fluyen. Así como cambian las relaciones y las formas de establecer esas relaciones, también cambia la identidad. Un mundo que cambia constantemente, en favor de la situación económica de turno, obliga al sujeto a estar listo para adaptarse en cualquier momento. ¿Quién soy yo? ¿Puedo siquiera responder esta pregunta? Para Zygmunt Bauman la identidad en la sociedad de consumo se recicla. Cabe preguntarse si afirmar un ?nosotros? no significa también construir un muro, cercarse detrás de una categoría que por su propio significado crea a su vez otra categoría fuera de sí mismo: ?los otros?, aquellos que no son ?nosotros?. ¿Qué es lo que hace que algunos individuos sean ?nosotros? y que algunos sean ?otros??

¿Y qué hacemos con el arte?…

Publicado en Leedor el 20-01-2010