Callas, Diva

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En Mar del Plata se rindió homenaje a la diva del Bel canto, con un espectáculo de destreza musical y un cuidado compilado audiovisual que mostró los momentos más significativos de la vida de la más recordada diva de la lírica. CALLAS, DIVA

Idea, Dirección y creación audiovisual: Leopoldo Gaillour
Piano: Leopoldo Gaillour
Soprano: Susana Guccione.
Operadora de Video y subtitulado: Victoria Espósito.
Traducción: Marcela Larramendi
Teatro Colón de Mar del Plata
Hipólito Yrigoyen 1665

El jueves 3 de diciembre a las 21.00 hs., se llevó a cabo en el Teatro Colón de Mar del Plata, el espectáculo homenaje a María Callas, denominado Callas, Diva.

El dúo integrado por la soprano Susana Guccione y el pianista Leopoldo Gaillour, subió a escena para brindar al público un concierto de notable calidad.

Callas, Diva, contó con el soporte audiovisual a través del cual los asistentes pudieron conocer la vida y las opiniones de su entorno cercano y escuchar a una María Callas relajada hablando de su trabajo.

En una pantalla de las mismas dimensiones que el fondo del escenario, el comienzo mostró a la estrella ingresando al escenario del concierto que diera en 1974 en Tokio. Con el espíritu de la diva allí, Susana Guccione cantó el aria L?amour est un oiseau rebelle de Habanera correspondiente a Carmen de G. Bizet y luego Ebben, ne andro lontana, Aria de la Wally de A. Catalani.

Las luces bajaron para dar paso a comentarios sobre el nacimiento e inicio de la carrera de Callas, a cargo de Franco Zeffirelli y Robert Sutherland. La fusión de música y video, resultó una gran novedad para conocer los inicios del mito griego de la música, la mujer que le cambió la suerte al bel canto que había declinado hacía el siglo XIX.

Nacida en 1923 en New York, hija de un inmigrante griego, regresó a Atenas a los 13 años y luego comenzó a tomar clases con Elvira De Hidalgo, soprano renombrada y excelente profesora virtuosa en la enseñanza e interpretación belcantista.

En 1941 debutó en Atenas con Tosca, rol que interpretaría en innumerables ocasiones. E n 1947 la recibió Verona con La Gioconda de Ponchielli, dirigida por Tullio Serafín, quien luego se convertiría en su mentor musical.

Su matrimonio con Giovanni Meneghini y su amor por el magnate Onassis, que derrumbó ese vínculo, también ocuparon momentos del video mostrando que el segundo fracaso fracturó la vida de la cantante que ya no volvió a ser la misma.

El video de fondo dio paso a la excelsa interpretación de Vissi d?arte, vissi d?amore, aria de Tosca que Guccione, interpretó despertando calurosos aplausos del público. El aura de la Callas, diva absoluta, se había posado en la magnificencia del Colón de Mar del Plata y fue entonces cuando Gaillour y Guccione, un dúo de gran solidez, deleitaron con Adie notre petite table, aria de Manon de G. Puccini.

Por demás interesante fueron las opiniones vertidas por sus fans, la propia Elvira de Hidalgo e Irma Colassi. Seguidas de la interpretación de O mio caro bambino, aria de Gianni Schicchi de Puccini y Si, mi chiamano Mimí que derramó emoción por la perfección del dúo.

Una entrevista con Lord Harewood sobre Carmen y otra sobre Violeta de La Traviata, nos mostraron a la diva reflexionando sobre su arte, las imágenes traspasaban la pantalla mostrando toda la belleza y el carisma de una mujer que luchó para imponerse con una impronta insuperable hasta hoy.

Fueron interpretadas además las arias Pres des ramparts de Seville de Carmen y Quando m? en vo de la Boheme de Puccini. Addio del passato también de La Traviata y Suicidio, de La Gioconda completaron un repertorio de excepción que homenajeó a la Callas.

Callas, diva, llevada a escena en el teatro Colón de Mar del Plata tuvo una factura impecable en la mixtura de lo visual, las interpretaciones en vivo y la excelente compilación de material traducido. El ensamble resultó perfecto no sólo a la hora de hilar la historia de una vida sumamente particular sino que fue de una precisión cronométrica.

La entrada a este espectáculo costó 18$, mucho menos que cualquier puesta de Buenos Aires. El esfuerzo por sostener la calidad de las obras es inmenso en una plaza que ya se ha llenado de obras provenientes de Buenos Aires, con poderosos productores y cachés carísimos.

La aporía irresoluble que se plantea en una ciudad con un movimiento cultural de alta calidad supera el trabajo de los analistas de espectáculos, pero Leedor en su misión de llevar lo mejor a sus lectores, seguirá de cerca cada una de las manifestaciones culturales de la periferia que paradójicamente se vuelve central por su esfuerzo y calidad.

Publicado en Leedor el 12-12-2009