La hora de la siesta

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Premiada como el mejor largo latinoamericano en Mar del Plata, esta ópera prima de Sofía Mora vuelve al tema del paso a la adultez.

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Enfants terribles.

Desde Torre Nilsson para aquí, los niños terribles han asolado al cine nacional.

Muchas veces reflejo del aburrimiento de la burguesía que retratan o de quienes los retratan, aparecen según épocas en distintas películas.

La ópera prima de Sofía Mora, productora y esposa de Néstor Frenkel (quien codirige este film) es un retorno a las oscuridades y terrores que el crecimiento nos trae al dejar la niñez e ingresar a las inseguridades del mundo mayor. La muerte del padre de Franca y Flaco, los protagonistas personificados por Belén Poviña y Elías Maidanik deja de ser una figura de psicoanálisis para transformarse en el ?todo puede ser peor? que pone a los chicos ante todas las incertidumbres, salvo esa, la de la muerte del ser querido al que quieren custodiar aún en su lecho de muerte.

Después, la salida a la calle, los encuentros con las monstruosidades que pueden habitar un casa semiabandonada, el juego, los planteos. Esa mezcla de ?sabérselas todas? como niños y ?no saber nada? de los adolescentes que comienzan a ser.

La dirección de los pequeños actores es especialmente sensible y veremos cómo actúan en otra película para apreciar la mano de la novel directora. La fotografía blanco y negro de Diego Poleri y Matías Iaccarino, junto a la dirección de arte de Micaela Mirábile y Magdalena Mora, hacen que el blanco y negro brille como pocas veces en una producción local. Se dice que cuando se habla de estos ítems, la película no es tan buena. Pero aquí todo está puesto para transmitir morosidad, limbo, inquietud. Algunos espectadores pueden aletargarse durante la exhibición, haciendo honor al título del film. Permanecer con los ojos abiertos es una buena experiencia, acerca de las oscuridades que nos asechan durante la niñez y aún mucho después.

Es singular cómo el paso a la adultez, ha estado presente en muchas de las películas que han conformado la programación de todo el 24 Festival de Mar del Plata. Tal vez sea una señal de crecimiento.

Publicado en Leedor el 2-12-2009