María del Carmen Pumar

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La tradición del grabado, la Red y la reflexión sobre la visibilidad y la fragmentación del cuerpo. Todo sintetizado en la obra de una sola artista.Pocas artistas argentinas sintetizan hoy de una manera tan expresiva la tradición del grabado, las nuevas tecnologías y la reflexión sobre la visibilidad y fragmentación del cuerpo en la era de lo intangible. Pumar piensa, crea y trabaja desde la teoría y la práctica artística, en procesos contundentes y resultados sutiles.

Del dibujo a los talleres con Fernando Goin, la carrera de Pumar comienza en la experimentación, hasta que decide emprender un camino porque hay aspectos que se está perdiendo, y así entra en la Licenciatura de Artes Visuales de la UMSA (universidad que está empezando a ser cantera de jóvenes artistas) porque necesita saber de historia del arte. En paralelo se va orientando al grabado y trabaja además dibujo y fotografía, interesándole la mezcla, desde la creación plástica que comienza en un boceto a la fotografía que tiene mucho de ya lista.

Le interesa la mezcla de técnicas y según la obra surgen las necesidades del tipo de técnica a emplear para lo que quiere expresar. La obra sale de su vida, de lo que le impacta No puede separarse de lo que le sucede, hay un compromiso, algo inclusive performático porque es una forma de interpretar el contexto.

Su historia personal la lanza al trabajo de investigación. Bucea en otros artistas que le disparan cosas. Habla todo el tiempo del origen de la obra como un momento donde romper, donde rasgar lo que hay. En este sentido, el arte para ella es una actividad de crisis. De allí salen las imágenes que ella luego sintetiza en el aquí y ahora.

Una manera muy propia de sentir un compromiso con los otros es proponer una reflexión a partir de su obra, que movilice a pensar, en un cruce donde el arte no puede dejarnos inmunes.

La atrapa la fotografía. Este año 2009 vió la luz en Casa Ensamble, Bogotá, su producción fotográfica Binary Mind.

Además, uno de sus grandes desafíos fue realizar un rompecabezas/juego de naipes: Jugar por jugar (2007), donde ella misma ha inventado las reglas, por este lado altamente conceptual de su práctica. No sólo es un juego donde nadie pierde, es un juego donde en realidad el que gana desearía perder. Así, habla sobre los opuestos, del cambio de roles, de la simultaneidad de ser todo, lo siniestro y lo positivo de cada uno, eligiendo el personaje que cada uno quiere dejar salir.

Pero lo que le interesa es el proceso, ella habla desde el proceso. Como integrante del colectivo Puerta 3, entre 2005-2008, trabaja en equipo junto a Florencia Nieto (Original y Múltiple) y Laura Fridman (3 Plantas), y de resultas de este camino surge una exposición que resume muy bien este tema del contexto y del proceso de investigación a partir de un objeto trabajando sobre barquitos de papel.

Su obra puede verse en Expoartistas y en la (imprescindible) joven galería Original y Múltiple, especializada en grabado.

En Expoartistas presenta EnRedada, dando rienda suelta al cruce del grabado, el cine, la técnica fotográfíca (de Moholy Nagy y Man Ray al digital) y el código gráfico, por un lado, y las reflexiones teóricas sobre el cuerpo en la contemporaneidad. El resultado es una obra inquietante, que rinde culto a las formas más racionalistas de lo constructivo con una imagen fotográfica casi dadaista.

De este modo, el caos creativo proyecta a Pumar desde la ruptura con la tradición del grabado en la que se ha formado, dando una vuelta de tuerca altamente creativa a partir del material audiovisual, los media e Internet.

Pumar crea, piensa, reflexiona y produce imágenes prolijas y racionales que al mismo tiempo nos conmueven. EnRedada es una producción en serie, donde los elementos fotográficos (en todas sus facetas, sean sus ojos o su boca captadas en fotografía tradicional y luego intervenidas, o radiografías y tomografías pasadas por la técnica del grabado) ofrecen organismos en fragmentos reacomodados, donde las partes están donde se esperan pero no encastran. Desproporciones, deformidades y cambios en la escala, parte de sus investigaciones en materia de net.art.

En la red, opina Pumar, el tema del copyleft de las imágenes nos brinda la posibilidad de armar nuevas visiones con el desguace de todo lo que hay. Ya desde el vamos, la fotografía de un cuerpo que se sube a la red se materializa tal como la vemos gracias a un juego de ceros y unos. El cuerpo no sólo es fragmentado, sino que se convierte en un intangible que se vuelve rearmable, cual Frankenstein de la virtualidad. En este sentido la impacta el proyecto de Gustavo Romano, netartista, quien ha trabajado sitios a partir de los cuales se puede reconstruir un cuerpo, tomando partes u órganos de distintas webs, mediante links. Pero su búsqueda es mucho más plástica, más tangible y objetual, por eso la serie de EnRedada conforma un conjunto de grabados intervenidos que concreta lo virtual.

Sus nuevos proyectos a mediano plazo contemplan trabajar a partir de los textos de una joven poeta, Daniela Vexlir (http://blogs.clarin.com/trascenderelespejo/posts), produciendo una edición seriada de libros ilustrados, generando además obra plástica a partir de estos nuevos libros de artista. El cruce con la palabra, en un concepto potente de lo textil y lo textual, promete más investigaciones, procesos y resultados.

Las obras de Pumar pueden verse en:
Expoartistas, Pabellón III. Centro Cultural Borges, Viamonte 525. Buenos Aires.
Original y Múltiple, galería de grabado, Venezuela 468, San Telmo, Buenos Aires.
Y en su blog:
http://blogs.clarin.com/nideaesperoquearte/posts

La artista acaba de sumarse al catálogo de ST Mapas de Arte Contemporáneo, Galería de arte y espacio de reflexión, Rivadavia 1523, Ciudad de Buenos Aires.

Publicado en Leedor el 28-1-2009