Sara Diciero

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De las cajas lumínicas al fondo del mar, del misterio de las distancias al simbolismo de la textura y el color. Sus formas juegan en el límite entre lo visible y lo invisible. Expone en Expoartistas 2009. Sara Diciero

El Centro Cultural Borges de la ciudad de Buenos Aires se vuelve un espacio para lxs artistas plásticos, a quienes por su práctica y modo de vender podemos llamar independientes. Otra vuelta de tuerca en el funcionamiento del campo artístico: 3000 m2 de obras en exposición procuran otros modos de unir productores y receptores.

Sara Diciero es una artista argentina de larga trayectoria, que ha expuesto y vendido su obra en las principales plazas del mundo. Su fecunda labor como artista y docente se ve completada por su actividad dentro de la gestión cultural, integrando el staff organizativo de Expoartistas.

Ella misma cuenta que ha logrado articular el aspecto de la gestión con el arte a partir de su formación como informática científica, egresada de Ciencias Exactas. Es ese espíritu investigativo, analítico que la plantea como una persona sumamente creativa, programar es crear, hasta cocinar para ella es crear.

De las ciencias informáticas pasa al arte vía un viaje a España que afianza sus búsquedas. Conoce la obra de los grandes y ve lo que siempre vió en libros. Dos particularmente: Vincent Van Gogh y Jean Dubuffet trastocan sus retinas.

De esta reflexión sobre la distancia ha sido parida su nueva producción que está a la venta en Expoartistas, las obras expuestas son: Distancia que duele, Reflexiones, Anudada a tu amor, Miradas penetrantes, Instantes mágicos, Explicando tu mundo, Serena pasión, Faro de alegría.

Si algo comparten todas ellas es el elemento inquietante, las formas marinas más bien abisales, y el profundo simbolismo de la pincelada, el color y la forma. Todas mantienen una fuerte presencia de azules y destellos marinos, inéditos en la historia de su producción, para ella que no se siente ?natural del azul?.

Doble desafío entonces. Diciero aporta una nueva mirada sobre lo pequeño, reelaborando la medida, en el límite entre lo visible y lo invisible. Ese quizás sea su nueva lectura del tema de la distancia, como si tratara de bucear en ese espacio donde empieza a dejar de verse, donde comienza la lejanía, donde la distancia comienza a operar.

En este caso, es el fondo del mar el que se vuelve escrutable. Un fondo del mar sumamente simbólico. Por ello quizás en sus obras resuenan los versos de Paul Valery, verlas es volver a decir ?¡El mar, el mar siempre recomenzado!?

Y es en ese mar donde la naturaleza hace el milagro y Diciero encuentra cuánto puede ésta ser el germen de la cultura en sus formas decorativas y aparentes, nuevas y repetidas, caprichosas y al mismo tiempo inexorables.

Imperdible esta obra, que nos habla de otras memorias, de otras distancias, de otros mundos que están en el más allá que los artistas se deciden a explorar.

Sara Diciero
Pabellón III
Expoartistas 2009
Hasta el 30 de noviembre
Centro Cultural Borges.
Viamonte 525. Ciudad de Buenos Aires.

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