Luciana Colacci

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En su relativamente corta trayectoria, esta joven pintora argentina puede enorgullecerse de haber logrado significarse con un discurso intensamente personal. Susana Guzner la entrevista en exclusiva para Leedor.EL COLOR Y SUS GESTOS

La primera sensación que provoca la obra de Luciana Colacci es de asombro ante la potencia del color pugnando, rebelde, por expandirse más allá de las fronteras de su soporte. Y, a la par, el color ?comprendiendo? lo utópico de su gesto y aliándose con el meticuloso y armónico orden intrínseco de la gestalt. Este juego de poderes generando una tensión estética y emocional muy sugestiva es una de las improntas intransferibles que atraviesan la obra de Colacci. En su relativamente corta trayectoria, esta joven pintora argentina puede enorgullecerse de haber logrado significarse con un discurso intensamente personal, y lo mejor que puede decirse de ella es que un ?Colacci? se reconoce como tal, sin margen de error, al primer golpe de vista.


Por favor, preséntate a ti misma

Soy pintora, nací en Mar del Plata y vivo en Buenos Aires. Tengo treinta y dos años, Estudié pintura y escultura en Buenos Aires, en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredon, y realicé una licenciatura en La Carcova, Escuela Superior de Bellas Artes. Viví cinco años en Barcelona.

Comencé a exponer en los últimos años de estudios, entre Mar del Plata y Buenos Aires. Viviendo en España tuve la oportunidad de mostrar la obra en países como Holanda, España, Francia y Alemania. Desde hace dos años estoy otra vez viviendo en Argentina.

Has dicho en ocasiones que admiras, entre otras, la obra del argentino León Ferrari, la figuración de Egon Schiele y la abstracción de Mark Rothko. Sus discursos son muy diferentes entre sí, pero se diría que emanan de una matriz común: la melancolía ¿Tú y tus creaciones también lo son?

La melancolía tal vez entendida como la experiencia de los recuerdos que vuelven y nos atraviesan, son inevitables tanto en la creación artística como en otros aspectos de la vida. Quizás todos ejercen un peso en los artistas figurativos, abstractos o en los que buscan nuevas formas de expresión, esta relación con el pasado esta presente siempre. Es algo natural, no se si me atrevo a llamarlo melancolía pero creo que interviene en cualquier proceso creativo que se transite y sea sincero.

Háblanos de tu trabajo. Materiales, técnicas, investigación?

Mi pintura se construye. Aparecen en la obra distintos materiales que se convierten en la piel. Cada elemento (metales, hilos, acrílicos, pinturas sintéticas, etc.) aportan su color y sus posibilidades, opacidades o brillos, incisiones, lastimaduras, pulidos sobre el metal o la madera. Aparecen en la superficie superponiéndose, contrastándose, iluminándose. Haciendo a la obra. Esto ocurre durante la acción y la investigación. Sin proyectos previos concretos, sino a través de la idea y del proceso creativo.

Así se generan grupos que se asocian por formato, colores o materiales. Series como las ?miniaturas? (serie de 30 cajas de 10cm x 10cm), obra en papel con costuras y otras familias.

La importancia en el proceso de búsqueda y experimentación con los materiales es fundamental, es donde y cuando tomo todas las decisiones. Que material interviene, si va pulido o rayado, si aparece un color, que se cubre, que se descubre. Así en el hacer comprendo el paso que ya hice y el que viene?cobran sentido ambos.

La imagen actualmente esta más limpia, menos cargada de símbolos que alguna vez estuvieron allí muy explícitos, relacionados con lo orgánico, con lo femenino. Hoy ganan los horizontes de color, las líneas rectas trazadas a mano alzada o a través de los hilos, impuras. Los universos matéricos.

¿Qué sensaciones te trasmite tu obra al verla en una muestra?

El momento de mostrar me inquieta, me pone nerviosa, a la vez que me entusiasma y alegra. Hay algo de cierre en el paso de mostrar. Ver afuera del taller la producción que allí se realizó, ahora unida en tiempo y espacio. Me sorprende siempre. La convivencia de la obra entre si y con los otros me permite observar de otra manera, encontrar caminos que intuía y que se ven más claramente. Me resulta intenso, necesario. Lejos de sentirme satisfecha me invita a seguir investigando.

El intercambio con quien mira – con los otros – no me condiciona pero me enriquece. Es necesario, es parte del proceso. Una vez que la obra es mostrada, que sale de la intimidad del taller, ya no es del todo mía. Queda expuesta al otro, y a lo que cada uno vuelque, sienta o entienda allí.

Rectas, curvas, sus telas están atravesadas por líneas potentes, a veces sutiles, otras intensamente enfáticas. En su producción se evidencia una manifiesta vocación geométrica ¿Qué vínculos mantiene con la geometría formal? ?Al principio – explica – mi obra estaba cargado de símbolos, era más orgánica. Trabajaba temas relacionados con lo femenino. Rajas y figuras ovaladas componían mi obra de ese entonces. El tema del paisaje empezó a surgir con fuerza durante el último año y me despertó la idea de lo horizontal, la idea de presentar el color de una forma más lineal. Entonces apareció esto de recortar toda la obra, de cruzarla entera. Antes trabajaba una imagen adentro del cuadro, y luego comenzó a abrirse todo mucho más con la presencia del horizonte?.

¿Cómo te resuena la frase hecha ?se crea para comunicar??

Quizás me reconozca más en pensar que indefectiblemente una crea para comunicarse, aunque no sea la esencia de mi obra la comunicación.

Entiendo esto como un proceso natural que se da entre el espectador y la obra. En ese momento en que la pintura no me pertenece y la mirada entabla un dialogo con ella. La comunicación es un hecho intimo y personal entre la obra y quien la mira. Ahí existe una relación que excede al creador, que lo deja afuera.

En tu última producción el color y la materia parecen haberse fundido en un todo indisoluble ¿Esta fusión es intencional? De ser así? ¿Cómo la buscas y encuentras?

Esta construcción o ensamblaje, que es mi modo de trabajar, consiste en llegar a un acuerdo entre los distintos elementos. En esta unión de las partes se funden el color y la materia. Porque cada material aporta su condición, a la vez que coexiste con la de los otros. Así se fusionan inseparables, formando una única piel. Un todo.

Podría decir mejor que encuentro a que busco. Me van sorprendiendo los resultados y yo voy detrás de los hechos que ocurren en el hacer. A veces me guía la conciencia, a veces el azar. Descubriendo o cubriendo, resaltando o tapando, dando fuerza a los opuestos se va gestando esta unidad de las partes.

¿Qué crees que atrae más de tu obra?

Supongo que la búsqueda, la experimentación, no sólo en el proceso que yo transito sino también para quien la observa, porque permite (y da) resultados atractivos. La presencia de materiales inesperados que conviven con otros mas conocidos. La esencia de cada elemento, su impronta, mi intervención. El encuentro de materiales que reaccionan entre si. El ensamble de todo esto en la superficie, esta conjunción que tiene algo de casual entre todos los elementos, sumado a la presencia de colores creo que puede provocar preguntas e interés en quien observa.

¿Y qué te enamora de otrxs artistas?

Los artistas que me fascinan son los que logran despertarme emociones, sensaciones, reflexiones, sin importar el lenguaje que utilicen.

Admiro la continuidad, la creencia en la propia obra, la creación de un mundo en donde este artista impone sus reglas, leyes y decisiones.

¿En qué momento percibes/decides que el cuadro en el cual estás trabajando está terminado?

Hay un momento en el cual la obra me dice basta. Solo que tengo que estar muy atenta para verlo. Pero llega naturalmente, en ese momento que puedo sentir que eso es lo que tenia para decir. Algo mas sobraría, algo menos faltaría, ha alcanzado una armonía y ya nada necesita modificarse.


¿Necesitas de un ambiente especial para trabajar? ¿Escuchas música, por ejemplo?

En verdad necesito apropiarme del espacio mientras trabajo. Muchas veces, viajando, mi taller no es un espacio fijo. He pintado donde vivía temporalmente, en talleres de otros artistas, mi taller eran yo y mis materiales y el lugar en donde me encontraba.

Y sí, escucho mucho la radio y música mientras trabajo, estoy comunicada, no preciso aislarme demasiado, sólo lo justo.


¿Cómo definirías tu devenir creativo y su evolución hasta el presente?

El devenir lo desconozco, esta pintura que hago es de acción y se va haciendo en el momento, me va sorprendiendo, hace su camino.

No imaginé en otros momentos hacer lo que hago hoy. Me gusta la sorpresa. El proceso creativo me conduce, todo ocurre en esta experiencia. El hacer me da nuevas respuestas, me inquieta, me pide cambios, me acerca a nuevas ideas. Ahora parece que me acerco a despojarme de la suma de muchas cosas, y transcurro hacia lo más esencial.

¿Duele separarse de una obra una vez vendida?

A veces más, a veces menos. Según el vínculo con la obra, a veces me une con ella un momento personal, o más esfuerzo, hay obras que surgen más fácilmente que otras, otras que permanecen mayor tiempo con una. De cualquier manera siempre me gratifica que alguien quiera esa pintura, quiera estar acompañado por ella, por alguna razón. Me halaga, me da fuerza (y medios) para seguir.

Desde su primera muestra en 1998 (Teatro Auditorium de Mar del Plata), Colacci ha tejido una fructífera trayectoria en espacios de arte españoles, holandeses, franceses, alemanes y argentinos, conjugando la excelente acogida de público y crítica con un destacable éxito de ventas, dato no menor dada la azarosa índole del mercado artístico. Actualmente simultanea muestras en Mar del Plata (La Normandina Club de Mar) y Buenos Aires (Mapa Líquido, Espacio de Arte).

Viajas y expones con frecuencia en diferentes países? ¿La trashumancia te nutre, te provoca, te compromete?

Estas experiencias de vida hacen a quien soy hoy. Mi historia, mis relaciones con la gente y los lugares, las puertas que se abrieron o cerraron en donde habité, me atraviesan y también a mi obra (¿Podría ser de otro modo?). Han sido y son fundamentales en mi vida, aparecen indefectiblemente en todo lo que tiene que ver conmigo.

El trabajo in situ, sin proyectos previos, sin formas preestablecidas, me hace andar, encontrar, no detenerme. Quizás sea un devenir incierto mi motor a la hora de crear.

Pon tú el punto final, aunque sea con un silencio. Tanto da, también es elocuente.

?Y sobrevino el silencio. Luciana Colacci es mujer de pocas palabras cuando de hablar de sí misma se trata. Valga, entonces, su elegido mutis para marcharse de puntillas de esta entrevista.


Susana Guzner

Escritora y psicóloga argentina. Es autora de La insensata geometría del amor, Punto y aparte, Detectives BAM, Aquí pasa algo raro, 72 juegos para jugar con el espacio y el tiempo y co-autora de varias antologías. Colabora con diversos medios convencionales y de Internet.

www.susanaguzner.com http://www.facebook.com/susanaguzner
www.lucianacolacci.blogspot.com lucianacolacci@yahoo.com

Publicado en Leedor el 19-11-2009