Anticristo y Dogtooth

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Dos películas vistas en el Festival de Mar del Plata que acaba de concluir: y una posible discusión sobre la Naturaleza y la Cultura.Naturaleza y cultura

Naturaleza y cultura: en el marco del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata se exhibieron films de variados países, de diferente producción y estilo, de cuales la mayoría no serán presentados en la pantalla comercial. El criterio de selección suele ser caótica, prefiriendo en general, las que tienen posibilidad de ser premiadas o las que no tendremos otra oportunidad de ver. En definitiva, una quimera tras otra.

A pesar de la heterogeneidad que presume todo festival y de las arbitrariedades de premios y de criterios de comercialización, decidí comentar dos películas enlazadas a partir de una fortuita conversación previa surgida en un bar antes de cada proyección. El tema de charla empieza con Lèvi-Strauss y deriva hacia las heridas narcisistas en la historia de la civilización. Aquella que comienza con Copérnico (la Tierra gira alrededor del Sol y es un astro más en el infinito universo), Darwin (no venimos de Dios sino que de los monos), Freud (vivimos con algo dentro que nos domina, que casi no conocemos y que encima nos habla ? el inconsciente -) y la cuarta? La cuarta herida para algunos es la de Lèvi-Strauss: la tensión entre naturaleza y cultura donde la naturaleza es más que la cultura. Una puede vivir sin la otra pero no viceversa. Y el hombre parado en la cuerda floja del binomio Naturaleza/ Cultura como par conceptual que contiene la aparente capacidad de constituirse en sí sin excluir al otro. En este marco fueron ?leídas? las dos películas que se comentan a continuación.

Naturaleza vs. Cultura ? Anticristo (Lars Von Triers)

La nueva película de Lars Von Triers combina alusiones simbólicas, referencias intelectuales, con escenas bestiales de sexo y violencia. Acumula capas de significación en la mente de los personajes mientras se hace explícita en la acciones. Todo envuelto en una factura cinematográfica minuciosa y, aunque cueste reconocerlo por lo cruda, bella y muy estilizada en la imagen.

Anticristo es un film finamente elucubrado en cada toma, cada gesto, cada cuadro; los actores, los trucos, efectos especiales, las escenas pictóricas. La puesta en escena en general es de extrema puntillosidad, lejos, en las antípodas de la ?luz natural? y la ?improvisación de los actores? o ?film sin género? del decálogo del Dogma, situándose con comodidad en los códigos del thriller psicológico, (no de terror como puede presumirse por el título).

El film comienza con un apartado llamado Epílogo en la que con una fotografía muy cuidada mezcla con blanco y negro, y una cámara lenta ostenta suplicio y más meticulosidad. Asistimos a la caída desde una ventana de un rozagante bebé mientras sus padres tienen un encuentro sexual en el baño. Lars nos propone desde el comienzo, constante perturbación y estado de alerta. Nos preguntaremos en varios pasajes por qué estamos viendo esta película. Pensaremos si es necesario ver sufrir y sufrir a la par de los personajes ? nada simpáticos por cierto ? el aniquilamiento psicológico y el daño corporal a la que los vemos sometidos.

Como un ?grito intelectual? que sale de la carne, el film se percibe con todo el cuerpo. Pero el cuerpo tiene una mente, ?hay una mente en la carne ? decía Artaud -, una mente rápida como un rayo? y esa es la lucha en la que nos sumergimos con los personajes.

El personaje, interpretado por Willem Dafoe es terapeuta y decide ser el analista de su pareja Charlotte Gainsbourg, para poder ayudarla a superar la traumática muerte del hijo de ambos. Dafoe retrocediendo ante el cuerpo viciado, se interna en los vericuetos de la mente de su mujer para saciar los miedos y vencer la angustia. Su soberbia intelectual lo coloca en un fuera del dolor como forma de trascender el cuerpo y las emociones y con su saber a cuestas, pretende imponer un espacio ordenador de los miedos. El objetivo es que al cuerpo viciado por la materia, privarlo de órganos y lujurias vertiginosas para dejar paso a la mente limpia y lúcida. Lo que Dafoe intenta infructuosamente redimir por medio de la razón y la palabra, Gainsbourg lo materializa en actos, operando directamente sobre la destrucción de carne y los órganos genitales en un festín diabólico de flagelos y sangre. Uno y otro penetran en el espacio de la desmesura. Él, por excesivo autocontrol, ella por ser naturaleza e instinto. Es allí donde se despliega el potencial visual a merced de los miedos más palpables. Es allí donde el cerebro lleno de orden y cultura, no puede controlar la naturaleza, escenario intranquilo y siniestro donde los personajes libran la batalla.

El viaje hacia la desmesura consta de tres capítulos: duelo, dolor y desesperación. Se trata de los tres mendigos que vaticinan los malos presagios y que anuncian la aparición de la bestia cargada de incontenible voracidad que habita en el universo perturbado de la mente de los personajes.

Charlotte Gainsbourg obtuvo el premio a la mejor interpretación femenina en el Festival de Cannes 2009 por encarnar un personaje tan difícil de digerir como la película entera. Es posible que su personaje esté poseído. Su deseo sexual incontenible, la violencia de sus actos, la furia arrolladora, la mímesis con la naturaleza podrían demostrarlo. Pero puede ser que en realidad esté poseída por la culpa ? artilugio fundante de la cultura judeocristiana -: su niño muere al mismo tiempo que ella tiene un orgasmo. Sexo y muerte, muerte y placer, placer y dolor tendiendo el puente de la culpa, territorio de disputa entre Satán y el Cristianismo ¿Qué es más dañoso que cualquier vicio?- pregunta Nietzsche en Zaratrusta – La compasión activa de todos los malogrados y débiles – el cristianismo… Los débiles y malogrados deben perecer: artículo primero de nuestro amor a los hombres. Y además se debe ayudarlos a perecer. Muerto el dios y el cristianismo, nace el superhombre que tal vez radique en Dafoe, verdadero poseído por su propia voluntad que replica al Anticristo con denodada fuerza sobrenatural mental y física. ¿Qué es bueno? – Todo lo que eleva el sentimiento de poder, la voluntad de poder, el poder mismo en el hombre. ¿Qué es malo? – Todo lo que procede de la debilidad. ¿Qué es felicidad? – El sentimiento de que el poder crece, de que una resistencia queda superada. (Zaratrusta)

La batalla entre el bien y mal ? sin saber quién es quién – dilucidará el desenlace en donde el psique y cuerpo ya no atienden razones.

Anticristo está repleto de escenas crudas. Sexo explícito junto con extrema violencia (física y mental) guían al público a un umbral tenebroso catapultando su oculta demencia al interior. Vi cómo muchos espectadores se levantaron de su butaca en el medio de la proyección. No es una película precisamente para disfrutar. Es refinada en sus referencias, tiene belleza visual pero es efectista y engrupida. Creo que Lars Von Trier puede darse el gusto de alimentar a defensores y detractores por igual.

Cultura vs. Naturaleza

En la Competencia Oficial Internacional de Cine del festival de Mar del Plata se presenta una película griega, ?Dogtooth? ? Colmillos ? de Yorgos Lanthimos. El film trata de una familia, cuyos padres deciden recluir a sus tres jóvenes hijos en el micromundo de su casa, sin socialización ni contacto con el exterior Pero el encierro no radica tanto en lo físico como en el sistema de creencias en el que se han criado, aparentemente, desde su infancia. Al mejor estilo Truman Show, más allá del umbral existe el peligro, un exterior desconocido al que no podrán hacer frente hasta que no se les caigan los colmillos y vuelvan a crecer. La única persona que entra en la casa es Christine, una mujer que trabaja como guardia de seguridad en la fábrica del padre y que éste contrata periódicamente para lo que cree que es saciar las necesidades sexuales de su hijo varón. Christine representa el encuentro con otra cultura, la sociedad de convenciones instituidas socialmente, los códigos conocidos en otro mundo creencias. Dicho encuentro implica el riesgo de llegar a descubrir que hay otros modos de hacer coherente y sensato al mundo.

Sin embargo, el riesgo es el precio que los padres deben pagar para cumplir leyes de la naturaleza ? el acto sexual, aunque sea sólo para el varón – , y la ley del incesto ? ley que marca Lèvi-Strauss como el paso de la naturaleza a la cultura – para que no sea con sus hermanas.

Los padres han construido un mundo con mitologías propia y nuevo lenguaje, resignificando palabras que aludan a ese ?afuera? que no conocen adjudicando significados que tengan sentido en el ?adentro? del universo simbólico acotado y tangible de la casa. La mera asignación de significados a los objetos, se enfrenta a la valoración que contienen las palabras. Por ello, educar a sus hijos cristalizando el lenguaje en una nominalización, acota las relaciones complejas entre lenguaje y abstracción y convierte a los sujetos de esa formación, en adultos aniñados, tensamente asexuados – aunque tengan juegos sexuales ? que utilizan e interpretan el lenguaje y al pensamiento en hechos fácticos en un continuo tiempo presente.

El film parece reproducir el mítico momento que Freud coloca en la prehistoria de la humanidad donde la ley imperante impuesta por un padre narcisista representanta la ley y mantiene sojuzgados a sus hijos. Según Freud los hijos se unen para darle muerte sin poder evitar las luchas fratricidas y mediante un pacto, instituyen una ley de autolimitación, en nombre del padre muerto. Es este pacto el intento de institución de ese Otro, como algo diferenciado del conjunto es lo que conocemos como malestar en la cultura. Y ese malestar adviene por tener que “civilizar” las pulsiones en beneficio de la vida en común, al hacerse presente ? aún fallidamente – el principio de la alteridad en lo colectivo. ?Colmillos?, a manera de experimento, parece demostrar que en un marco cultural restrictivo, sin cuestionar al padre ni a sus normas y en ausencia de la construcción de diferenciada de ese Otro se constituye igualmente un malestar ?civilizado? de la cultura. Nunca cuestionan la autoridad y obedecen ciegamente el orden del mundo que les es dado tratándose de una cultura encorsetada y pragmática pero una cultura al fin, con sus códigos, sistemas de interpretación y condiciones de producción y reproducción de signos. Es decir, aun siendo criados en un mundo acotado, la cultura crea su forma como un hecho inherente a la vida misma.

Finalmente, la película funciona como una metáfora sobre los universos culturales en los que todos estamos inmersos, burbujas perceptuales más o menos grandes, más o menos flexibles. Por otro lado, Lanthimos es griego y las reminiscencias a la Caverna de Platón se hacen insoslayables. Tres personajes viviendo atados de pies y cuello mirando hacia el interior de la caverna dando como objetos ?reales? lo que en verdad son sombras creadas por otras dos personas. Como en el famoso mito, uno de los personajes se libera de sus ataduras (y da sentido al título) para ver el afuera de la caverna. Pero no estamos seguros que lo logre.

Ver esta película fue una autentica sorpresa por la capacidad de enganchar al espectador en un drama con mucho humor negro, envuelto en una atmosfera casi irreal y que logra teorizar acerca del conocimiento, el corset de toda la cultura y el deseo de control.
Y más allá de los valores filosóficos, Lanthimos logra dar cuenta de cómo se crean los estados de represión y libertad del pensamiento mediante esta historia de deconstrucción familiar. Llevando esta fábula hasta sus últimas consecuencias, fuerza a creer a sus personajes en lo increíble y los obliga a crecer en una mentira permanente en un sistema aparentemente perfecto, donde todos son felices, pero que como en todos los casos, acaba cediendo ante la innata curiosidad del ser humano por traspasar los límites impuestos y por saber que hay más allá.

FIN

Termina un festival más. Como en otras oportunidades, entre las películas elegidas para ver no se encuentran las ganadoras. La particularidad de este año es que las más premiadas están habladas en castellano: una mejicana, cubana, española y otras argentinas. Anticristo fue muy comenda y su estela supongo que continuará con el estreno comercial. La griega se sumará a la larga lista de films que merecen otra repercusión. Mientras, entre naturaleza y cultura, mar y cine creo que lo que nos hace regresar todos los años a Mar del Plata, es, definitivamente, el mar que presencia este momento en que termino de escribir estas líneas.

Publicado en Leedor el 16-11-2009