Dante Arias

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El martes 20 de octubre en el CCRecoleta, Dante Arias inaugura la muestra ?Arte en Contextos y Geografías Cotidianas. Serie Pizarrones?, que nos aproxima a una práctica del espacio cotidiano. Los Pizarrones de Dante Arias

?La puerta que cierra es precisamente la que uno abre;
el río permite el paso; el árbol marca los pasos de una avanzada; la empalizada, un conjunto de intersticios por donde se cuelan las miradas? (Michel de Certeau, ?La invención de lo cotidiano?)

En la Serie ?Pizarrones?, obra del 2009, Dante Arias propone una representación del movimiento; hace del propio movimiento una obra que transforma las mediaciones en signos directos que gravitan y oscilan, ensayando nuevas coreografías, entre impulsos y flujos que tocan directamente la mente.

Los pizarrones son el dispositivo artístico que, como un ?agenciamiento?(1), el artista chaqueño utiliza para articular una enunciación colectiva. En estas superficies planas de tela, chapa o papel, transcribe los precios que divisó en distintos comercios de la ciudad de Resistencia. ?Bajo la papa nieri?, ?Zapallo coreanito $2,00 kg? o ?Tomate perita $2,00 kg? son tan sólo algunos de los mensajes que podemos leer en las obras. Entre gestuales pinceladas, superficies heridas u oxidadas y huellas de anteriores escrituras, aunque borradas expresamente; los pizarrones activan una práctica social sin traicionar las circunstancias que le dieron origen.

Como dispositivos, los carteles que crea Dante trazan las complejidades y tensiones de una trama particular; ensamblan y articulan minuciosamente elementos heterogéneos. Se trata de un sistema de relaciones múltiples que, como el ?dispositif?(2) de Foucault, se construyen tanto para sostener una sobredeterminación funcional como para un perpetuo de elaboración estratégica.

Ampliando a modo de relanzamiento conceptual la anterior noción, el Arte en contexto, como laboratorio móvil y versátil, se podría entender como un dispositivo múltiple funcional a la indagación sobre las transformaciones sociales y culturales. El artista en su ciudad, se vale de la vida cotidiana, de sus textos y relatos; encuentra lugares y prácticas, hace ?poiesis? del orden, construyendo nuevas aventuras y caminos con sentido propio. En la recepción y apropiación del sitio que lo convoca, el artista realiza una cartografía ilustrativa que simboliza el orden dominante y desvía sus direcciones supuestas. Las relaciones que el ?dispositif? multiplica como acto de pensamiento, se rompen, se reorganizan a sí mismas, se recortan hacia otros proyectos.

Los ?Pizarrones? son el relato de un viaje, de una práctica del espacio que produce geografías de acciones y movimientos llenos de tácticas, compromisos y correspondencias, asumiendo a la cultura no en aquellas valoraciones que mantiene una representación oficial, sino en su forma practicada que la sostiene y dispone; es decir, en la acción operativa, en las estrategias de desvío, en las palpitaciones de la creación, en esos infinitos atajos anónimos e intraductibles? en un andar donde el hombre hace de la vida cotidiana un acto ético y poético, una aventura en la que la diseminación de sentido, la imaginación y el deseo esbozan las pistas del ?trabajo inmaterial? de la búsqueda estética.

El trabajo de Dante Arias, entre perceptos y afectos, consigue que las barreras de nuestra razón, herencia de un pensamiento de luchas binarias, se desmoronen y, haciendo propias las palabras de Michel De Certeau, acontezca un conjunto de intersticios por donde se cuelen las miradas. Sus expresivas pizarras activan una práctica social sin clausurar las contradicciones y tensiones que la originaron. Impulsan una geografía del espacio cotidiano instalado y transfigurado a través de las formas de trabajo de las personas, en donde las circunstancias que produjeron el mensaje siguen latiendo sin apagar los contrastes.

Indagando zonas íntimas y privadas, la Serie ?Pizarrones? baja nuestra mirada, la focaliza, la territorializa? nos obliga a renunciar a la ambición, tantas veces desmedida, de querer entender y abarcar una totalidad ilusoria. Es en esta línea, siempre fugada y en movimiento, donde el Arte, auxiliado por medios propios y ajenos, puede expresar un cambio posible respecto de las leyes, costumbres y órdenes que definen nuestros comportamientos y modelos de relación. Lo que buscamos en el Arte, sin huir de las preguntas sin respuestas, son formas distintas de vivir, una ?nueva suavidad?(3) que nos brinde la oportunidad, aunque sea escasa, de coexistir amándonos en las diferencias, en una subjetividad colectiva. Por esta razón, el Arte es afecto, que abre y expande territorios. En esta zona, el artista, ?como si? se tratase de un antropólogo urbano, delinea geografías cotidianas que ocupamos en la colaboración y la práctica de una experiencia que problematiza el lazo entre el Yo, el orden social y el retorno de lo imaginario y narrativo.

Dante comparte las memorias de su andar; una cartografía que se filtra en fracturas o grietas para crear nuevas vías que nos comuniquen; un lenguaje personal y subjetivo que nos mezcle y fusione para comenzar a comprender realidades próximas y múltiples universos existenciales.

REFERENCIAS:

Para Gilles Deleuze, los ?agenciamientos? están hechos de estratos pero actúan en zonas de descodificación de los medios; extrayendo de los mismos un territorio. Los agenciamientos descubren la territorialidad que engloban.
En ?Saber y Verdad?, Michel Foucault se refiere al dispositivo como ?un conjunto resueltamente heterogéneo que incluye discursos, instituciones, instalaciones arquitectónicas, decisiones reglamentarias, leyes, medidas administrativas, enunciados científicos, proposiciones filosóficas, morales, filantrópicas, brevemente, lo dicho y también lo no dicho, éstos son los elementos del dispositivo. El dispositivo mismo es la red que se establece entre estos elementos?.

Guattari, Félix (1991) ?Guattari: el paradigma estético? en Zona Erógena, N° 10, Buenos Aires.

Pizarrones, de Dante Arias
Desde el Martes 20-10 al Domingo 15-11
Sala 1 y 2 – Centro Cultural Recoleta
Junín 1930
L. a V. de 14 a 21 hs.
Sábados, domingos y feriados, de 10 a 21 hs.

Publicado en Leedor el 19-10-2009