Julio César

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Todos los órdenes subvertidos en la versión y visión libre de José María Muscari, de la tragedia shakespeareana estrenada anoche en el marco de Teatrísimo.
Escrita hacia fines del Siglo XVI, Julio César es una tragedia shakesperiana que representa la conspiración, homicidio y consecuencias del héroe, que no protagoniza, ya que la conspiración estará a cargo de Bruto. Y el tirano César morirá al principio del tercer acto, antes de convertir a Roma en una monarquía.

En la versión y visión libre de José María Muscari, estrenada anoche en el marco de Teatrísimo, se subvierten todos los órdenes manteniéndose la estructura de la obra que pasa ser un subtexto ya que el texto versionado por Muscari, deja en la superficie, como ya ha ocurrido en otras de sus obras, la potencia de la re-presentación que está cargo más de las personas y no tanto de los personajes.

Así es como Moria Casán es Julio César, Marco Antonio está a cargo de Norma Pons, Bruto en la piel de Leticia Bredice, Casio a cargo de Andrea Bonelli. Todas ellas mujeres potentes visualmente y con gran presencia escénica. He aquí la primera subversión, que será de género, ellas serán los hombres fuertes, conspiradores y ansiosos de poder mientras que Antonio Ugo será Calfurnia, esposa de Julio César y Carlos Belloso será Porcia, la esposa de Bruto. La nueva experimentación de Muscari no necesita travestir a sus actores, ellos son lo que son y como el género es una construcción cultural y biopolítica, de a poco el espectador naturaliza los parlamentos de esas mujeres que desempeñan roles masculinos como mujeres, ya que todos los poseemos ambos componentes.

La segunda subversión consiste en actualizar el texto hasta volverlo cercano y literal, en cada parlamento se pueden rastrear aspectos de la realidad argentina de hoy y de la realidad que mediáticamente exponen los actores que tan heterogéneos como la puesta, de distintas raíces, algunos han derribado la frontera entre lo público y lo privado y su cotidianeidad se exhibe en la televisión dónde todo puede ser una feria.

La tercera subversión/transgresión es cambiarle el género a la puesta, el Julio César de Muscari no es una tragedia, sino una comedia, con todos los tips del género, pero cuidado, no es comedia porque Moria Casan es Julio César, es comedia desde la dramaturgia que acierta en mostrarnos un Julio César que se parece mucho a Moria y que enarbola un discurso casi idéntico al que podemos escuchar de la diva desde siempre. Y como las divas y los mitos no mueren, una vez llevado a cabo el asesinato, ella/él seguirá teniendo parlamentos.

Como es frecuente en su poética, la tecnología no falta a la cita y entonces amigos files y conspiradores del César se comunican vía chat, Facebook o mail. La telefonía celular puede achicar las distancias y el sexo de los reyes está puesto en jaque, el que tienen y le que practican.

El cuarto corrimiento de lo normalizado, consiste en tener en escena al director no sólo para marcar el fin de la escena o para que le de paso a la maravillosa voz de Karina K para que haga la introducción de lo que sigue o le dé aviso a Julio César sobre el futuro y en clave de carnavalito y que la Casán baila con un histrionismo notable. Sino también para decirle a una actriz que saque más la voz o para interrumpir la secuencia y pedirle a la diva que le explique al público porqué tiene un altar que la acompaña y contiene en sus presentaciones. La música es absolutamente ecléctica y moderna, los asesores y asistentes están en escena de manera permanente arreglando el cabello o el maquillaje de las actrices, en escena se toma, se come y se fuma, como en la vida y por sobre todas las cosas, se desacraliza a los clásicos muchas veces canonizados pero no leídos. Si Muscari fuera artista plástico, de sus cuadros un marchand le diría: ?este es un Muscari auténtico?. Y si, él va del under al comercial sin pestañear siquiera, no se cree la consagración y está vertebrando dentro de su obra un sistema de representación donde la diversidad de género, la tecnología, la cotidianeidad y el concepto de ficción son forzados siempre hacia algo nuevo.

Será por eso que anoche todos y cada uno de los actores y actrices brillaron en Julio César que formó parte Ciclo Teatrísimo, Teatro Semimontado a total beneficio de la Casa del Teatro.

Publicado en Leedor el 29-09-2009