Juan Melé, en Van Eyck

0
15

Un artista notable en actividad permanente.
Galería de Arte Van Eyck
Avenida Santa Fe 834 ? Buenos Aires.
Hasta el 17 de octubre de 2009.

Planos recortados y espacios delimitados por rectas y colores saturados nos reciben como en un destello de luz en nuestra entrada a la exposición de Juan Melé. Es como acceder a aquello que existe desde hace poco tiempo y en ese sentido lo interpretamos como una bienvenida a lo novedoso.

En cierta forma es así ya que se trata en su mayoría de obras realizadas en el siglo XXI, si bien algunas son anteriores. Pero este concepto de lo moderno sirve a nuestro propósito de demostrar la vigencia de un movimiento artístico surgido hace décadas y la oportunidad que se presenta para ser puesto en valor nuevamente.

Pero es también la ocasión esperada para volver a conocer a un artista argentino que participó de todos los movimientos de avanzada surgidos hace ochenta años a partir de la irrupción en el mundo de la plástica de los artistas abstractos, corriente que Melé abrazó desde su primera exposición en 1963.

En nuestro medio se convirtió en impulsor del grupo de Arte Concreto Invención y más adelante se comprometió con el de Arte Nuevo, siendo estas corrientes representativas e innovadoras de lo artístico a nivel local.

Su actividad la desarrolló como pintor, escultor y grabador siempre respetando hasta ahora los límites de la abstracción geométrica.
Es lo que observamos en la muestra: hay en ella relieves en madera policromada, esculturas realizadas en técnicas mixtas y acrílicos sobre tela empleando siempre la misma técnica de lo abstracto.

En los relieves reconocemos construcciones arquitectónicas de polígonos superpuestos en distintos colores saturados, a veces surcadas o cortadas sus superficies por rayas de colores contrastantes sin hacerles perder su condición de espacios geométricos.

Entre ellos distinguimos el Relieve No. 946 (2007) en madera policromada de 80 x 80 cm por la hermosa y serena combinación de planos y líneas en delicados grises y verde. También el Relieve No. 947 (2007), otra madera policromada de forma romboidal de 85 x 85 cm. con polígonos superpuestos unidos estructuralmente pero a la vez separados por colores contrastantes en negro, amarillo, gris y blanco.

Las esculturas asumen la condición aparente de totems por su desarrollo vertical, pero presentan sostenes y curvas en construcciones de técnica mixta con colores que las diferencian de los primeros.

Los acrílicos sobre tela tratan de mantener las condiciones de separación de elementos que caracterizan al artista. Es así que se presentan en trípticos alineados horizontalmente como si constituyeran un solo plano pero manteniendo la separación de los soportes.

En ellos resulta notable la profusión de trazados multicolores, algunos pretendiendo construir objetos tubulares, que resultan de gran impacto visual en el conjunto.

Nos resultó un placer recorrer esta exposición por su calidad y la temática siempre vigente de la modernidad, que además nos muestra la trayectoria de un artista notable que se mantiene en actividad permanente.

Publicado en Leedor el 25-09-2009