Esculturas de Vechi Logiogio

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Las esculturas de la pampeana Vechi Logioio se pueden ven en la Galería Rubbers hasta el 30 de setiembre.Escritura cifrada

VECHI LOGIOIO
Galería Rubbers Internacional
Avenida Alvear 1595 ? Buenos Aires.
Lunes a viernes de 11 a 20 hs.
Sábado de 11 a 13:30 hs.
Hasta el 30 de septiembre de 2009.

En las esculturas de Vechi Logiogio que se muestran en esta exposición ?Escritura cifrada? creemos reconocer la trayectoria primera de esta refinada escultora, realizada esencialmente en el dibujo y la pintura.

Esta etapa de la creación artística como escultora aparece en los últimos diez años. Anteriormente vivió en Ginebra (Suiza) durante siete años. Estudió en Torino (Italia) con Andreina Baj discípula de Felice Casoratti.

Más tarde se instruyó en los talleres de los maestros Emilio Pettoruti y Horacio Butler y finalmente con Santiago Cogorno durante tres años. Quizás por estos antecedentes, y por la observación de la línea libre de imperfecciones de los diseños de la muestra se adivina la firme formación de la artista en el dibujo. Además luego de esta primera contemplación podemos apreciar la prolijidad del contorno más que el volumen escultórico.

Prevalece en ello la perfección de lo simple luego acentuado por los planos que en algún momento adquieren cierta sinuosidad como si se tratara de olas en un amplio y abierto estuario.

Se trata del oleaje sorprendido en el instante preciso de la formación de la onda en la superficie de las aguas.

Así en las ?Ambiguas oscilaciones I y II? o en ?Mare clausum A?, todas éstas esculturas realizadas en fundición de bronce y datadas en 2009, los planos adquieren un gran valor al aparecer sus superficies ?iluminadas? entre el oleaje.

No podemos desconocer mientras tanto que Logioio nació en la provincia de La Pampa, allí en el confín oeste donde la llanura argentina de características más secas, se muestra surcada muchas veces por dunas de arenas en permanente movimiento.

El recuerdo de la falta de estabilidad de las arenas podría haber influido en la obra artística de la escultora, como hechos inteligibles de su niñez, más aún acentuados por la textura del material empleado y por la tonalidad dorada del bronce. Las cimas y los valles de las pequeñas y medianas ondulaciones podrían recordar asimismo divertidos juegos del imaginario infantil al trepar y deslizarse por superficies movedizas de arena.

Todo puede ser producto de nuestra imaginación. Pero lo que sí tiende a ser cierto es que las obras presentadas han tomado como ejemplo y seguido como objetivo la exaltación de la naturaleza caracterizada por su simplicidad extrema y por su belleza originaria que nos conmueve, como las esculturas frente a nosotros.

Publicado en Leedor el 21-09-2009

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