Cuentos Cortos Fernando Goin

0
8

A través de grandes acrílicos, el artista ofrece un relato abierto, listo para ser completado por el espectador. ¿El lugar? El estimulante espacio de la Galería Matilde Bensignor..
Enfrentarse a las obras del artista Fernando Goin, que la Galería Matilde Bensignor está presentando, es revivir y trasladar a la plástica la sensación de un lugar en donde ?no pensamos, sino que somos pensados?; aquello ?palabras más o menos- que Jean-Luc Godard planteaba del cine de fines de los años ´50 y principios de los ´60, en plena Nouvelle Vague.

- Publicidad -

Un lugar donde ponemos la distancia suficiente para reflexionar aún sabiendo que estamos frente a una obra de arte, y no frente a la realidad, pero que -no obstante eso- nos provoca. La fuerza de la imagen supera el contenido real del cuadro y produce en el espectador la extrañeza de quien se siente involucrado, sin proponérselo, en una situación no exenta de tensión.

Es así como el primer impacto lo da una obra de 1,70 por 1,30 metros, donde un hombre joven habla por un teléfono público. Hay cierta urgencia en la pose de la figura humana que se dibuja sobre el fondo blanco de la tela vinílica. El color rojo elegido aporta mayor dramatismo. Está modulado, hay zonas de sombra intensa y focos de luz categóricos. El espectador puede plantearse virtualmente ser el próximo en tomar el teléfono para hacer un llamado o salir corriendo junto al personaje para acompañarlo en su supuesta huída.

Sin título y de un tamaño importante, como todas las piezas de la serie, esta es la primera obra expuesta de ?Cuentos cortos? que Goin presenta luego de sus exposiciones anteriores ?Carro? e ?Incierto?. Se trata de relatos que han sido atravesados por otras narraciones, imágenes y situaciones (como escenas de las películas Trainspotting y Ascensor para el cadalso, o del video Headhunter del grupo belga Front 242) que el artista toma, capturando el fotograma, reescribe y expone aleatoriamente contando a su vez una historia propia. O más que eso: ?Goin creó un particular dispositivo estético, concreto y acotado, desde el cual son vividas historias posibles, tantas como los espectadores deseen?- dice el curador de la muestra Máximo Jacoby.

Goin define su trabajo como ?una especie de cadáver exquisito? donde las imágenes se presentan sin nada que guíe a quien las mira. El planteo de la muestra es penetrar el relato, meterse en él, porque está abierto a este tipo de acciones. Hay un mundo que lo excede y que el espectador puede y debe aprovechar.

Y al joven del teléfono le sigue un hombre de espaldas, dentro de un auto, conduciéndolo?y el espectador puede jugar o imaginar que va sentado atrás, siendo llevado a algún lado. O también puede sentirse parte de una reunión de tres hombres de anteojos oscuros, como la que se plantea en la tercera obra; o ser testigo de lo que sucede en una calle cualquiera y que llama la atención de los personajes pintados; o inmiscuirse en la charla de la pareja que va en un auto, o imaginarse el destino de la motoneta tipo Vespa que se aproxima a toda velocidad?Imágenes todas en las que el papel protagónico está afuera del cuadro.

El sonido también está presente en estos cuentos cortos. No por nada los objetos que se representan tienen una gran pregnancia en la obra y, en la realidad, poseen sonidos muy particulares: un teléfono, un megáfono, autos, motos. Todo puede completarse a partir de lo visual y si hace falta alguna ayuda más para ?pensarnos? Goin ofrece también obras en las que sólo aparece la palabra escrita con frases como: ?Y contemplo?, ?Estamos perdidos?, ?Comprendió que no había manera de eludir el tiempo?.

En otro sector de la galería (este exquisito loft con paredes de ladrillo y un gran ventanal que da a un impactante jardín) se puede ver ?además- algunos de los grafitos que integraron la pasada muestra de Goin: ?Incierto?. En esta serie no fueron películas ni videos musicales los que inspiraron al artista sino fotografías de la agitada historia argentina extraídas del archivo de la Nación y que le sirvieron para establecer una línea de tiempo en la típica incertidumbre que siempre nos toca vivir.

Recorriendo un poco más, la galería también da la posibilidad de echar un vistazo a su interesante trastienda con obras de Delia Cancela, Carlos Gallardo, Edgardo Giménez, Renata Schussheim, Clorindo Testa, Víctor Montoya y Luis Wells.

Durante todo el mes de septiembre. Para visitarla es necesario contactarse por teléfono.
Galería Matilde Bensignor: Teniente B Matienzo 2460 PB ?1? (Av. Cabildo al 300)
Informes: 4775-2331

Publicado en Leedor el 11-09-2009