Agua y luz

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Los elementos vitales tratados poéticamente en las salas de Objeto a.AGUA Y LUZ: POÉTICAS TECNOLÓGICAS A FIN DE DÉCADA

Con la mirada puesta en la preocupaciones más urgentes de este milenio, como la escasez de los recursos naturales, en el espacio Objeto a se presenta la segunda propuesta de Arte y tecnología curada por Graciela Taquini. Al mismo tiempo se concreta el lanzamiento del ?Premio Bienal Kósice?, presidido por Gyula Kósice, y tendiente a preparar para el 2010 la que será la tercera gran propuesta: ?Agua, Luz y Movimiento?.

Hay quienes ya auguran que la del agua será ?en poco tiempo- la pelea más grande que tendrán que sobrellevar los países de los cinco continentes. Algunos más afortunados que otros, pero todos con la misma urgencia de proveer a los habitantes el bien natural tan preciado. Si se tiene en cuenta que, si bien el agua ocupa el 70% de la superficie de la Tierra, sólo el 3% es dulce, y de ese porcentaje el 2% es de muy difícil acceso y apenas el 1% nos resulta viable para el consumo humano, no es errado pensar qué de cierto hay en esos augurios. Frente a semejante panorama, muchos artistas, verdaderos adelantados en la percepción del mundo, decidieron explicitar esta denuncia para generar conciencia de que el agua está en franca escasés.

Es por eso también que ésta es una de las temáticas elegidas para la muestra recientemente inaugurada en el espacio Objeto a con el nombre ?Agua y Luz, Poéticas tecnológicas a fin de década?. Curada por la historiadora Graciela Taquini, en ella se pueden ver obras que desarrollan algún tipo de proceso tecnológico, cuyo eje temático es el agua y la luz, ?no como pura representación, sino como materias formales y conceptuales?-asegura Taquini y agrega: ?El nuevo siglo XXI emerge como una postmodernidad fragmentada y encuentra nuevas formas de discursos totalizadores; peligros apocalípticos, el terrorismo, la energía en manos irresponsables, la luz y el agua como elementos en peligro de extinción, las epidemias, las amenazas ambientales por la codicia sin fin. Estas nuevas preocupaciones son globales como las crisis económicas, las políticas y las pandemias.?

Pero sin lugar a dudas, la inspiración para toda la muestra es la obra del maestro Gyula Kósice, artista pionero del arte cinético, lumínico e hídrico, con recordadas obras monumentales como ?Hidromural móvil? de 1965/66, ?Hidroescultura y satélite? de 1969, ?Monumento a la democracia?, ?Fuente del milenio?, ?El árbol de la vida y su lenguaje?, etc., y creador de la revista Arturo (primer medio que buscó promover las artes abstractas) y del movimiento Madí, en 1946.

Kósice es también el principal impulsor del ?Premio Bienal Kósice- Agua, Luz y Movimiento?, cuyo lanzamiento se concretó junto con la inauguración de la muestra. El cronograma de dicho premio estipula su comunicación entre los meses de septiembre de 2009 a febrero de 2010, para comenzar la recepción y selección de proyectos entre marzo y abril de 2010. La tarea de jurado la cumplirán, presididos por Kósice, Graciela Taquini, Rodrigo Alonso y los directivos de Objeto a.

En cuanto a la producción de la obra seleccionada, buscan que se concrete entre junio y agosto del 2010, para exhibirse en septiembre del mismo año. ?Mi mayor esperanza es que los artistas superen mi obra. Hay que poetizar el mundo? dice Kósice convencido de que corresponde a los artistas advertir con su poética todo lo que pasa. Tarea que comienza a vislumbrarse ya con las obras elegidas para este lanzamiento.

El espacio, desde su nacimiento concebido para impulsar las propuestas artísticas que integren la tecnología, propone comenzar a disfrutar el recorrido desde su sala de conferencias donde se exhiben fotografías de Beatriz Moreno. En ellas se ve el comportamiento del agua sometida a situaciones forzadas como lo son los estudios del Instituto Nacional del Agua. Como resultado de las experiencias, el líquido toma forma, a veces abstracta, a veces semejándose a un cuerpo conocido, pero siempre con una impronta que a ojos del espectador resulta poética.

En la sala de la muestra propiamente dicha, el primer impacto está dado por la obra de Mónica Van Asperen ?Ojos en el espacio?, se trata de una instalación lumínica que ofrece color, transparencia y la sensación de levedad dada por la delgadez y la altura de tubos ordenados de manera tal que parecen un portal invitando a ver más allá. Lo etéreo y si se quiere también inquietante, viene de la mano de Gabriel Rud con su video-objeto ?Freezer ballet? donde una imagen espectral crea una coreografía de luz dentro de un freezer. Esta obra es seguida por la instalación lumínica ?Esencia de la creación y la destrucción? de Claudia Schnaider, y por el objeto hídrico lumínico de Paula Rivas ?Osmosis?, que parecen querer trasladarnos al momento donde todo comenzó y donde quizás todo también pueda terminar.

Natalia Rizzo introduce el árbol con ?Bonsái electrolítico? e investiga el uso de la energía hidráulica encendiendo unos bonsái para así hacer ?resplandecer una nueva naturaleza?. Paula Senderowicz, al igual que Rud, apunta al video-objeto con la temática del congelamiento durmiendo en medio de un bosque canadiense. ?Está a punto de sucumbir en medio de la tormenta de nieve conjugando un diálogo entre la belleza y el horror, igual que los árboles ya convertidos en troncos?-apunta Taquini.

El árbol es también parte del tema escogido por Fabiana Barreda en su objeto lumínico ?Amor en paisaje de Hokusai? y en su video instalación ?Casa de agua?. Para Taquini ?resulta significativo que tres de las piezas exhibidas citen el espíritu y la sabiduría de Japón. En todos parece estar presente un camino artístico hacia la búsqueda del sartori o iluminación. Así el homenaje realizado por Fabiana Barreda a Hokusai forma parte de su obsesión por el espacio doméstico y el habitat que vemos evolucionar hacia extremos cada vez más espirituales e intangibles, no exentos de la impronta del deseo.?

Intervenir el patio de Objeto a le correspondió al Grupo Magma, integrado por Alex Fernández, Cynthia Gómez, Diego Tamburini, Matías Tapia, Pablo Toriasky y Verónica Voi. Con restos de objetos plásticos, principalmente botellas, armaron una enmarañada parra que parece nutrir de vida a sus ya tradicionales figuras cuasi humanas de nylon. ?Al trabajar el material rescatado se trata de imprimir plasticidad y formas posibles a la rígida memoria formal y estructural del plástico, uno de los materiales más consumidos y de muy baja capacidad biodegradable. Fusionado con tecnología recuperada se intenta generar un cambio transformador en el espectador abordando lo interactivo?-señala el grupo.

Otro grupo presente en la muestra es Proyecto Untitled compuesto por profesores, alumnos, directivos y egresados de la Universidad Maimónides, que el año pasado presentó en el Centro Cultural Recoleta su ?Máquina de lluvia? en el marco de la muestra Naturaleza Intervenida. En esta oportunidad el grupo propone ?Dialahogando 2.0? donde dispositivos y objetos convierten lo común en tecnología de punta que alude a la incomunicación que reina en la sociedad actual. Por su parte, una dupla conformada por Gabriela Antenzon y Augusto Zanela intervienen específicamente el lavatorio de un baño de la planta baja del espacio con una cita cinematográfica cargada se sensualidad, ??en medio de un contexto histórico donde la pandemia solo parece combatirse con higiene?-como señala Taquini.

Un mapa de Buenos Aires completamente atravesado por nervaduras subterráneas que sugieren un desmembramiento latente, es el trabajo de Romina Orazi; mientras Martín Corujo, que en una obra anterior había explorado la forma de los mandalas, en esta oportunidad estimula sentidos hacia la síntesis de un haiku de neón. Michele Molinari por su parte optó por una serie de fotografías dirigidas hacia los techos y cielo de la misma esquina urbana que va mutando como consecuencia del clima y las horas del día. En cambio, oscilando entre lo multimedial y lo objetual, está ?Recipientes de agua? de Lía Dansker. Instalación donde se busca la construcción de una poesía con la interacción del espectador, propuesta ?la de hacer del visitante un cómplice en la construcción de la obra- que se repite en ?Escribe II? de Inés Nadal, una artista visual trabajando en equipo con Gonzalo Zabala y Federico Grotzer.

De esta forma, desde las posibilidades que nos ofrece la creciente tecnología, podemos, a través de los artistas, reflexionar acerca de cómo, con nuestras actitudes, hacemos decrecer los recursos naturales y cómo podemos revertir o minimizar esta situación. Con esta muestra y el consecuente lanzamiento del Premio Bienal Kósice, el Arte lanza una propuesta a la que debemos sumarnos como actores. Actores en el arte, o actores en crear conciencia y ejercer el cuidado de lo que nos es regalado. Para esto no es necesario encarar grandes empresas, basta con una acción simple: ?Agua que no has de beber, no la dejes correr?.

Hasta el 23 de septiembre
En Objeto a, Niceto Vega 5181, de martes a sábado de 14 a 20hs.

Publicado en Leedor el 31-08-2009