Vanguardia política de los 70

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Un libro que tiene capacidad de discusión con el pasado en la experiencia de los partidos ERP y PRT.La historia empuja

Sucede que llega un momento que la historia empuja tanto dentro de uno
que sale afuera por sí sola. (Haroldo Conti. Prólogo a Mascaró)

En la bibliografía recientemente publicada que tiene por tema a las organizaciones armadas de la Republica Argentina, luego de una etapa de recolección y publicación de documentos; comienzan a aparecer estudios críticos del período. Algunos, terriblemente desconcertantes y preocupantes. El caso más paradigmático: los textos del ?Tata? Yofre. Pero también algunos profundamente honestos y sinceros, como el de Pablo Pozzi. En esta línea, podemos inscribir al libro de Cecilia Corda: Las vanguardias políticas de los años ´70: La experiencia del PRT ERP, desajuste y distanciamiento de la realidad.

Este libro propone la critica, el conflicto. Con un criterio demasiado solidificado de ?lo real?, parte de una hipótesis sumamente conflictiva: ?La lucha armada era una propuesta en el abanico de posibilidades del momento, lo que se tratara de desentrañar es porque la adoptaron a pesar de que el consenso social no estaba dado para eso? (pag 34). La eterna cuestión. A raiz de ello, llega a hablar de ?desajuste?, categoría conceptual que daría cuenta de ?la falta de articulación de la propuesta del PRT ERP con la realidad social de entonces?(pag 18) .

Una observación trajinada, debatida en el momento y en el después de la militancia. La autora vuelve a plantearnos la discusión, vuelve a enfrentarnos con las decisiones. Discusión rica, ideológica. Necesaria. Pero hay ciertos planteos metodológicos, e ideológicos, que complejizan/problematizan las propuestas criticas puntuales de este trabajo.

Un gran problema es la falta de una clara toma de posición respecto a la valoración del proceso histórico del PRT ERP. Desde dónde se plantee la critica. Ciertamente, estando tan lejos y tan cerca, aún nos resuenan vivas estas cuestiones. Aún hay sangre fresca que se entrevera. Pero también, porque son discusiones de futuro, de crecimiento, que le esquivan elegantes el bulto al academicismo.

Este libro es una tesis de maestría en FLACSO, y la ?realidad? (la misma que invoca al analizar la experiencia de los perros) le sale al cruce, la enfrenta. La presentación nos demuestra la seriedad del trabajo, y la intención de hacer un aporte a todo el campo popular, con esta critica. Pero en el mismo sentido, falta, creo, que se complete la propuesta. Que quizás se desprende del segundo problema: la valoración que se hace de la democracia del período. Es muy conflictivo leer una comparación de la democracia ?camporista? del Devotazo, con la democracia ?lopezreguista? de Sanidad y Azul, con la democracia ?videlista? de Monte Chingolo. Esto es falsear el análisis del PRT ERP, que pudo estar equivocado; pero que no podemos contrastarlo más que con el contexto con el que discutía.

Se confunden distintos momentos del análisis del partido para demostrar el ?error? del PRT ERP. ¿ Podemos comparar pequeños enfrentamientos armados (que casi ni los hubo) del período camporista, con la toma del Comando de Sanidad en la presidencia del yerno de López Rega?

Podemos apreciar en el libro, como una especie de verdad que permite no justificarla, que se presenta a la democracia como el punto desde donde se podía construir este cambio social. O al menos, fue un error no haberlo vislumbrarlo. Pero ¿acaso podemos hablar de democracia, siquiera burguesa, en el período? ¿Cuantos días de la breve primavera camporista pueden serlo?

Y con relación a esto, otro problema, las masas: ?ya que nunca se logró el apoyo masivo del pueblo? (pag 42). Los propios planteos del partido y la noción de vanguardia, se ven aquí entreverados con nociones resultadistas que justifican las críticas.

Como las masas no acompañaron, se demuestra que el partido estaba equivocado. Resulta poco enriquecedor este planteo, al no problematizar la propuesta más allá de lo que las masas han, supuestamente, demostrado querer. Y se pone poco el foco sobre el resultado de la represión por parte del Estado, es decir, el modo en que el Estado fue logrando masacrar al campo popular. Porque no fue ésta una batalla del PRT ERP (sino creeríamos en los demonios), fue un enfrentamiento del Estado represivo burgués contra el campo popular. Contra los sindicatos, contra las organizaciones villeras, contra las organizaciones armadas, contra los partidos políticos, contra los centros de estudiantes, contra las asociaciones profesionales: contra el pueblo. Y las tácticas y las estrategias de cada uno fueron muy diferentes. Al analizar un sector, deben revisarse los planteos de los otros actores sociales que intervinieron en el momento. Porque por ejemplo, en la critica principal: FAR ? Montoneros decidió dejar las armas durante el ?gobierno popular?, y eso tampoco le significó el triunfo. O al menos, la derrota. El plan de aniquilamiento fue total.

Entonces, ciertas criticas a la política del PRT ERP se caen solas, si pensamos en quienes tomaban otras en esa época, y en cómo sufrieron también la represión.

Todo esto no es para justificar nada, porque justamente lo que intenta es replantear las criticas a esgrimir. El cómo se perdió esta oportunidad, le queda grande a un partido. Quizás hasta a un pueblo.

Luego se encuentran teorías sobre cómo se alimenta a la derecha con ciertas practicas políticas. La posibilidad de que ciertas acciones hayan contribuido a la ?derechización? del poder en la Argentina (algo poco serio, ya que esta claro que todo esto fue planificado). O el grado de militarización de la política del partido. Esto está mal contextualizado, ya que se omite la mención de que la cúpula del partido estuvo detenida desde agosto del ´71 a agosto del ´72, con todas las complicaciones que eso significó para la estructuración y la construcción de un partido tan joven.

Otra cuestión complicada es el análisis individual de los militantes. Como si fueran algo externo a lo social, con pautas de comportamiento que merecen ser estudiadas para su análisis. ¿Y no así las de una vecina de barrio? ¿O las de un investigador del Conicet? ¿No tienen ellos también pautas que les permiten entender el mundo, la ?realidad?, a partir de un aparato simbólico particular? ?Esto se relacionaría directamente con la internalización de la identidad partidaria, hasta un grado en que todo acto se justifica con una explicación que resulta racional desde la visión del militante? (pag 171). Y esto lo relaciona con el misticismo, y el heroísmo. Che.

Y aunque explique las diferencias con una religión, es una crítica al sectarismo. Otra crítica retomada, entre el iluminismo y la representación. ? No se supo captar la voluntad de las masas a las que decían representar?(pag 84). Aquí aparece la concepción que la autora tiene de la militancia, remarcando la distancia, la diferencia. Bonet en Trelew dice ?Somos el pueblo en armas?, y efectivamente no eran extraterrestres que llegaron a esta tierra del futuro, sino que eran hijos de este pueblo y de esta tierra. (Rubén Pedro ?el Indio? Bonet, militante del PRT ERP, fusilado en Trelew, redimido en ?Ni olvido ni perdón?, de Raymundo Gleyzer).

Estos cuestionamientos crean un marco confuso en la investigación, o no tanto. ?El ERP ?22 de Agosto? desconfió del líder (Perón), pero interpretó que la movilización y el avance de una conciencia revolucionaria podía darse por esa vía, en la efervescencia del escenario del ?Luche y Vuelve?. Los hechos demostrarían que eso se daría asi? (pag 128). Esta cita, creo, explica la visión retrospectiva que tiene el análisis, y su autora. Una apuesta hacia ciertos planteos de época, que creo problematizan su análisis de lo opuestos (porque ¿qué hechos demostrarían que eso se daría asi?).

Por todo esto es sumamente rica la lectura de este libro, y su capacidad de discusión. Aquí, en estas líneas, se expuso un breve ejemplo de eso, de todas las puertas que se abren, que se retoman, al leerlo. Para finalizar, elijo estas palabras de Cecilia Corda, para reflexionar sobre como reflexionamos el pasado:

?Especular sobre si se hubiesen podido evitar errores es un ejercicio contrafactico que carece de lógica hacerlo; la experiencia fue esa y sobre ella se puede reflexionar y reconstruir lo vivido por quienes creyeron que otra realidad era posible? (pag 181).

Juan Ciucci
Estudiante avanzado de la carrera Licenciatura en Artes de la UBA. Docente en las universidades UPMPM y UMSA. Investigador especializado en el Cine Revolucionario Argentino (1966- 1977). Integrante del Grupo Rev(b)elando Imágenes..

Publicado en Leedor el 26-08-2009