José Maria Muscari: entrevist

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Este lunes 10 de agosto se estrena la nueva obra de José María Muscari. El factor Muscari

San Telmo, 5 de la tarde, espero con ansiedad a José María Muscari. He leído sobre su trabajo, he visto Crudo, con dramaturgia y dirección de Mariela Asensio. Sé que espero a un artista que viene a instalar -que ya ha instalado- cambios profundos. Muscari escribe, dirige, actúa pero también revoluciona las estructuras fijas. Aguijonea temas álgidos y mina permanentemente el concepto de ficción.

-Pienso en ?Crudo? ?Escoria? ?Auténtico?. Escoria es un sustantivo pero podemos adjetivar : ?fulanito es una escoria..? estos paratextos que funcionan como títulos no sólo atraviesan todo el recorrido de la obra sino que están significando algo concreto, entonces ¿para dónde vas con eso?

José María Muscari- Los títulos en mis obras a veces aparecen como el resultado del material pero la gran mayoría de las veces aparecen como estimulante generador inicial, o sea, en muchos de mis espectáculos el título aparece antes de que tenga nada ni el elenco ni el tema de la obra. Escoria lo empecé a pensar porque me gustaba la palabra y en función de la palabra empecé a cavilar, hice zapping por canal Volver y empecé a armar el elenco y a nuclear a mucha gente que va a ver espectáculos míos y me dice que quiere trabajar conmigo y yo digo qué raro que esta gente que es un icono de la televisión quiera trabajar conmigo, me parece extraño el fenómeno, o sea que en mis espectáculos, a veces, esa cosa del adjetivo aparece como un campo conceptual para abrir un mundo, como una carpeta en mi computadora donde empiezo a volcar material con cosas que encuentro en un blog, la noticia del domingo en el diario, lo que me dijo mi abuela sobre tal persona, empiezo hacer una recolección y eso entonces después se empieza a volver texto.

Bien, pero en esos textos – sé que la dramaturgia de Crudo la hizo Mariela Asensio-, esa cosa cruda, todo en crudo, hay una parte vital, la vida no está para nada separada y es muy interesante ver la precariedad de la frontera entre lo real y la ficción, me parece que Crudo es una puesta en abismo de una puesta en abismo de una puesta y así infinitamente. Que esté la pantalla de tu laptop como fondo de escenario, exhibiendo tus mails, tus contactos, ese video de tus padres, esa preocupación sobre qué pasa cuando un jubilado tiene que hacer un trámite…

J.M.M- Yo creo que hay algo de lo que llamamos teatro contemporáneo o emergente que le tiene bastante fobia a lo cotidiano. Yo me siento como una antítesis de eso, como que a mí la idea de lo cotidiano me genera metáfora poética y un universo mucho más amplio. Creo que en función de que yo me comprometa con esa realidad cotidiana aparece una poética metafórica que va más allá de mi deseo de generar poesía, que tiene que ver con mi existencia, con mi cotidianeidad, pero sí entiendo que en el teatro en este momento es algo que me recorta, que en general los autores tratan de escribir textos metafóricos para hablar por ejemplo de la muerte, yo posiblemente para hablar de la muerte te hable de quién se murió, como que la poética aparece desde lo literal y de una recolección o un resabio de lo cotidiano, no tengo muchos pruritos con lo cotidiano al contrario, me erotiza, me estimula, me abre mundos , me genera metáforas, me abre un abanico de posibilidades muy grande.

Lo cotidiano es lo que somos. Si uno piensa en ?Crudo? y en cómo exhibe una hora y pico de un espacio de la vida ?real? de una persona, esa cotidianeidad tiene una riqueza que tal vez está anquilosada en un texto metafórico clásico.

J.M.M- Para mí en ese sentido, particularmente en ?Crudo?, tiene mucho que ver con la metáfora o la poética puesta en juego por Mariela sobre mi propia vida, creo que yo no hubiera tenido la capacidad de poetizar de esa manera mi existencia, tiene que ver con el reverso y con otra mirada, además particularmente la mirada de una mujer sobre la vida de un hombre, la mirada sobre la vida de su amigo. Toda esa cosa cibernética que tiene ?Crudo? tenía que ver más con niveles de realidad y con cosas que Mariela quería probar en ella, en su producción, aunque había trabajado en algunos espectáculos con videos, había coqueteado con ese lenguaje, no son espectáculos que se vanaglorien de lo cibernético, al contrario son más sintéticos más pobres en ese sentido, más campechanos, o sea que mucho de eso que arma poética en ?Crudo? y que habla de mí y de mi vida tiene que ver también con la mirada de otra persona sobre mi existencia. Fue una decisión de ella ir a grabar un video a la casa de mi papá, a mi no se me hubiera ocurrido nunca el ejercicio yoico de pensar que mi papá hablando sobre mí durante ocho minutos fuera interesante y era uno de los momentos más álgidos de la obra.

-Por otro lado, la gacetilla, asevera ?no es ficción?…vos y yo sabemos que todas las construcciones son ficción, pero en Crudo están hechas desde un lugar en que se percibía que había momentos en los que había una vuelta de rosca más, entonces ¿sí estábamos en la ficción?

J.M.M- Yo pienso que ?Crudo? no es ficción, lo que pasa que es teatral. En realidad nada de lo que digo en el espectáculo está ficcionalizado, todo lo que digo es verdad, todo lo que hago es verdad, hablo por teléfono de verdad con mis papás, miro los tapes de verdad, todo lo que pasa en el espectáculo es verdad, cocino y como de verdad, en ese sentido no hay una construcción de esas acciones ni de los temas, los temas tampoco están ficcionalizados, de verdad quiero tener un hijo, de verdad todo, pero contrariamente a las experiencias de lo real, al menos con lo que yo vengo viendo en lo que tiene que ver con el biodrama en ?Crudo? no había una intención de no generar teatralidad, al contrario, el espectáculo era como un gran show que apuntaba dentro de ese show a desmantelar la idea de la ficción, pero si nos tenemos que valer de un musical con la bola de espejos y con el humo y no sé que, todo eso aparecía sin ninguna contradicción, no es que eso podía generar ficción, no, me parece que eso lo que generaba era un marco estético o visual para darle una forma de llegada a esto, no ficcionalizaba y, que sea digerible y atrapante para quien lo ve, porque la verdad que ver a una persona haciendo cosas de su vida sin ninguna teatralidad? no quiero condenar a nadie a que vaya a ver una obra en la que yo actúo sin que haya nada interesante para ver.

-Al ver la obra yo pensaba ¿qué es lo que me está atrayendo de esto? ¿Es mi costado morboso de espiar por detrás de la cerradura la vida de este señor tan exitoso o son los posibles lugares de identificación que yo tengo con este señor?

J.M.M -Creo que el espectáculo juega bastante con esos dos puntos, me parece que inevitablemente el que gana la pulseada es la idea de la identificación, porque para mí el espectáculo es como medio a prueba de balas. Nosotros lo estrenamos en un teatro alternativo en Palermo donde al principio el que iba era el público de la prensa, era mi momento del éxito comercial de ?En la cama?, entonces había mucha llegada a los medios del espectáculo y creo que el público que iba un sábado a las 11 de la noche o a las 12:30 que era la segunda función a un teatro en pleno invierno en Nicaragua y Humbold en Palermo era un público que quería verme a mí. Después de eso hicimos un viaje por el sur con seis funciones en diferentes lugares entre Neuquén y Rio Negro donde hay un público que me conoce porque ya había ido con ?Shangai? y con otros espectáculos míos pero también hay mucho público que no me conoce y el espectáculo funcionaba igual o mejor que con el público que me iba a ver acá en Buenos Aires siguiendo mi vida, entonces en el verano hicimos una temporada en Mar del Plata, una ciudad que para mí no tiene nada que ver con ?Crudo? sino con la comedia, el verano, pasarla bien y nada más y sin embargo el espectáculo tuvo una excelente performance de todos los domingos en el Auditorium y después antes de la temporada que hicimos acá en El Picadilly hicimos un festival en San Pablo en donde hice la función en español sin traducción en un teatro tipo la sala Martín Coronado con 600 espectadores en un escenario descomunal con una pantalla gigante reproduciendo la obra tal cual como está acá y el espectáculo función genial con un público que primero no sabe ni quién soy y segundo no entendían nada de lo que yo hablaba, o sea que hay algo de eso que tiene que ver con los dos pivotes que tiene de atrapar el espectáculo, que podría ser por un lado esa cosa como de morbo de meterse en la vida de una persona y por otro la identificación en donde -aunque no le quito valor a ese funcionalismo que te genera saber que vas a ir a ver una obra de teatro- vas a tener las intimidades de alguien o que vas a entrar a ver como mira sus mails o que vas a escuchar como habla por teléfono, etc. La sensación que tengo luego de todo ese recorrido con ?Crudo? es que ganó la pulseada la identificación, porque lo que le pasaba a la gente es que se emocionaba, que le gustaba, que querían mandar amigos, un espectáculo muy raro…

-A mí como espectadora terminó ganándome la identificación. ¿Y ?Auténtico??

J.M.M-Es un espectáculo muy particular porque está atravesado por el discurso de las minorías. Somos cinco personas, Mariela Asencio que lleva adelante el discurso del feminismo, Héctor Bordoni que lleva adelante el discurso de la heterosexualidad y después está Emiliano Figueredo que es un actor que trabajó conmigo muchas veces que desde la condición de ser gay lleva adelante el discurso de lo trans, Diego Rinaldi que lleva adelante el discurso del mundo de los osos del gay oso y yo que llevo adelante un discurso más ambiguo que tiene que ver con el arte, con el sexo y con ¿cómo llamarlo?.. Me enteré hace poco que existe una cultura que se llama la bareback que defiende el sexo sin protección, cosa que no pude creer, que no pude entender y mi discurso tiene mucho que ver con eso.Pero en realidad mi espectáculo de lo que habla también es sobre qué significa ser auténtico. ¿Dónde está la originalidad del espectáculo? Se vale de robos a escenas de películas, a pedazos de libros, momentos musicales, a cosas robadas de Youtube, a momentos que corresponden a escenas de otros espectáculos, a ideas que vimos en otras obras, a extractos de otras obras propias y de otros, o sea que el espectáculo tiene como dos costados, por un lado estas cinco personas que llevan adelante un discurso relacionado a algo que quieren defender o algo que quieren compartir o exponer, un espectáculo frontal que va para adelante con un discurso que le interese al que está viendo y por otro lado todo un camino paralelo que se va haciendo sobre qué es el arte para nosotros o cómo aparece la originalidad, como una ficción y una no ficción que se van construyendo y deconstruyendo todo el tiempo. Eso es ?Auténtico? si lo tuviera que resumir como una sinopsis.

-¿ Cuándo será el estreno?

J.M.M.-Se estrena en agosto, en el teatro La Comedia. Por otro lado la característica del espectáculo es que los cinco que actuamos somos amigos o sea que uno de los motores más profundos para mí, para hacer esta convocatoria y ponerme a trabajar en donde actúo, dirijo y escribo, cosa que no hago desde ?Shangai? pero esto lo hice con un texto previo, yo escribí un texto y después convoqué actores que me acompañan, acá no, acá no hay texto, o sea hay texto pero lo estoy escribiendo en función de los trabajos de ellos. Es decir, que era para mí una condición muy importante lo afectivo dentro del trabajo porque me parece que como estoy actuando y dirigiendo a la vez, lo que necesito es la tranquilidad de que los que están conmigo son medio familia. Además son actores muy particulares que yo ya sé que son actores muy autónomos que no van a estar dependiendo de la dirección continuamente porque sería sino imposible para mí actuar, a pesar de que lo es, porque tengo muy armado lo de los otros y lo mío está como ahí como con medio pié en la banca y yo ya sé que me voy a poner a estudiar mis textos pero mientras tanto es como una mentira lo que hago, es como que ocupo los lugares que voy a ocupar, digo mis textos pero estoy periféricamente mirando, grabo el ensayo, trabajo sobre lo que grabé, es como un espectáculo más complejo también porque les ofrecí a los actores que están conmigo ocupar un lugar de mayor decisión que actuar en una obra mía simplemente, sino que cada uno revé y repiensa su parte, ellos propusieron qué partes de películas querían actuar o sea que hay un trabajo ahí como más de colaboración artística y de actores pensantes, siempre trabajo con actores pensantes o intento trabajar, que piensen sobre su trabajo, pero muchas veces esos actores ponen en juego su pensamiento pero en función de algo que se le es dado, se les da un texto y a partir de eso se le ocurren preguntas,. Acá es diferente, no había algo que tenían que hacer, había algo que era como una propuesta: ¿qué tenés ganas de hacer? Y en función de eso estamos ahí en la faena.

-Bueno, pero ya es prácticamente cuenta regresiva si estamos hablando de agosto.

J.M.M- Yo trabajo con ciclos muy cortos en general, nunca ensayo una obra un año por ejemplo. Creo que la obra que más ensayé fue ?Desangradas en glamour? que le puse cinco meses pero sino mis espectáculos en general en tres meses los estoy estrenando.

-¿Pensás que el proceso de ensayo y de ajuste te desgasta a vos particularmente?

J.M.M- Sí, a mí particularmente, no tengo una visión en general. Me parece que hay gente que ensaya una obra un año y después la voy a ver y me encanta y hay otros que ensayan tres meses y los voy a ver y son un desastre, o sea, no es que el valor de ensayar tres meses me va a permitir que la obra esté buena, no. A mí se me agotan las propuestas sino. -Hay algo en vos que da la sensación de que todo el tiempo incorporás información y que necesitás procesarla si no se va a la papelera.

J.M-M- También hay algo que es importante que es que mis espectáculos yo los estreno a los tres meses pero no es que esos tres meses son los que trabajé sobre la obra, no, ?Escoria? viene hace dos años en mi cabeza pensando qué actores, cómo, de qué hablar, cuál sería la anécdota, después está el momento en que empezamos a ensayar pero ese espectáculo ya hace como dos años que está adentro mío.

-Yo entré a tu blog y me dije es muy fuerte pensar que esa sería la escoria que el ambiente barre bajo de la alfombra, pero mi primera imagen fue esa, después pensé que ese paratexto podría tener que ver con otra cosa. Vos ahora me confirmas que se te ocurrió el título mucho antes que nada.

J.M.M.-Sí.

-Entonces ¿cómo los elegiste?

J.M.M.-Los elegí bajo una frase que es: no por lo que ellos son sino por lo que ellos significan. Los elegí en principio por varias razones. Porque están en el inconsciente colectivo, porque cumplen con la pauta de que cualquier persona o recuerda su nombre o ve su cara y sabe quién es aunque no lo puedan unir imagen y nombre a veces. Yo le digo a mi mamá Liliana Benard y no sabe quién es, pero le muestro la foto y me dice: ah, la gordita que actuó en… Este fenómeno a mi me interesa mucho, también ellos tuvieron un momento de máxima exposición, los once que actúan en la obra, y ya no lo tienen. Esa también es una condición para estar.

-Hay gente que no trabaja por una foto que la expulsó del medio. También hay que ver las cuestiones personales que a uno lo alejan a veces…pero lo importante es que no estaban y van a volver a estar.

J.M.M-Sí y de eso habla un poco la obra. La anécdota de la obra es muy simple y muy mentirosa, es un grupo de actores, que son ellos, no componen personajes, están esperando para festejarle un cumpleaños sorpresa a un productor que posiblemente podría darles una oportunidad a cada uno. Se llama Dino Escoria. Entonces digamos que ellos manejan todos los rituales de un cumpleaños, la puesta en escena de la obra va a ser muy particular porque es la sala chica del Teatro del Pueblo y van a tener el público muy cerca que va a ser también parte de ese cumpleaños. Va a haber algo de lo interactivo que es raro de ver con este tipo de actores porque son actores que en realidad uno los tiene congelados adentro de la caja. Vos los nombrás a ellos y te viene la imagen de la tele. Me parece que el espectáculo va a jugar mucho con eso, la idea de buscarle la tridimensionalidad a algo que estuvo estigmatizado al plano.Y veo que es muy atractivo ver a Cristina Tejedor en medio de un cumpleaños trucho (yo les pido que traigan habilidades que no hayan mostrado nunca al público) y ella toca muy bien el bombo y yo pienso qué atractivo ver a esta mina que está estigmatizada en el mundo de la televisión tocando el bombo que le da un relieve que no te lo imaginás. Hay algo del nombre que es como muy expulsivo que es la idea de escoria. De hecho a ellos les pareció rarísimo cuando les dije el nombre y me preguntaban ¿la escoria somos nosotros? Hay muchos que tienen un nivel de crítica y ferocidad sobre sí mismos que les permitía decir bueno chicos dejémonos de joder que la escoria somos nosotros y otros que decían: no, yo no soy escoria, yo no trabajo porque no sé que, por que no tengo ganas, esas cosas que tienen que ver más con el ego del actor, igual el espectáculo va a jugar mucho con eso porque habla de eso de un grupo de actores frente a esa situación.

-¿Y qué plazos manejás con Escoria?

J.M.M -La primera semana de setiembre en el Teatro del Pueblo. Me parece que eso también está bueno porque uno no asocia el espectáculo con el Teatro del Pueblo, me parece que el espectáculo, por eso estuve un tiempo dando vuelta, necesitaba un contexto que lo vuelva más ambiguo. Es como que este espectáculo, con los mismos actores pero en la sala del Multiteatro sería otra cosa. Me parece que empieza a significar en la sala chica del Teatro del Pueblo, esa cosa entre política de resistencia…

-Entonces hay muchos proyectos y está tu participación en Obra en Construcción en Canal á.

J-M.M- Aparece en Canal á lo de Edipo que es una experiencia super feliz, estoy armando el elenco de una nueva propuesta comercial que haría el año que viene que es la versión teatral de ?El Anatomista? de Federico Andahazi con Alejandro Aguada, Antonio Grimau, Sofía Gala y Romina Ricci por ahora, faltan dos actores que se están por definir. Está bueno porque es una novela consagrada, es un best seller y siempre me pasa que cuando voy a ver obras de teatro que son una novela llevada al teatro me parecen un embole. Lo que más me motivó es justamente cómo hacer para lograr la autonomía de un espectáculo más allá de que haya sido una novela anteriormente. Eso me potencia como para hacerlo.

-En ese terreno hay un montón de intentos fallidos, muchas veces el adaptador no se termina nunca de despegar del autor y hace un refrito…

J-M.M- Acá lo que me parece que está bueno es que hay un autor que es el autor de la novela que es Federico Andahazi que le da su novela a un adaptador, ese adaptador es Luciano Casaux que adapta la novela y se la da a un director que soy yo y la dirige. Eso va a ser en abril del 2010 en el Teatro Regina. Le agradezco la generosidad con el tiempo, con el detalle de sus proyectos, las novedades y me quedo pensando en José María Muscari como factor. Cuando la vanguardia comienza a museificarse, nada mejor que un factor, un agente de cambio, para despabilar e incidir allí donde hace falta.

Publicado en Leedor el 30-06-2009