30 Días, un musical de hoy

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El esperado estreno de la nueva obra de Pepe Cibrián demuestra que el teatro off y el comercial pueden ser dos caras de un mismo talento.El martes 28 de Julio se estrenó para la prensa en el Multiespacio Los Ángeles, 30 días, un musical de hoy. Cada estreno teatral es una celebración y a éste se sumó la apertura de un nuevo espacio con tres salas. Una de ellas, la que alberga a 30 días fue bautizada con el nombre de una dama del teatro, una artista maravillosa que se extrañará siempre en la escena nacional: la señora Ana María Campoy.

El merecido homenaje sumó una cuota más de expectativa a un estreno esperado por las características que anunciaban un giro en la estética de Pepe Cibrian Campoy, ya que había trascendido que tendría un tono intimista y sólo a 3 actores llevando adelante el desafío de dar vida a la historia.

30 días, lejos de ser la exacerbación de efectos, luces, objetos y escenografía, es una historia de vida. Juana, encarnada por Heidi Fauth, no encuentra motivos para continuar viviendo, de modo que acude a su amigo de la niñez, Manu, en la piel de Francisco Pesqueira. Lo que Juana no sabe es que a Manu le quedan 30 días de vida.

En esta situación de inflexión de ambos, las actuaciones de Heidi Fauth, con una voz brillante acompañada de una dicción excelente y la de Francisco Pesqueira, comediante magnifico y cantante de un enorme talento, brillan allí donde es muy difícil hacerlo: en el tono íntimo, subjetivo que tienen estos amigos inseparables, transitan la historia con un ritmo sostenido. Ellos son dos seres que logran amedrentar a la angustia para jugarle una apuesta a la muerte. Y si el teatro es juego puro, un modo de conjurarla será recobrar la inocencia del pasado y entregarse a lo que vendrá jugando.

Laura Manzini lleva adelante con maestría escénica dos personajes, ya que se desdobla y es alternativamente la madre de cada uno de los protagonistas. En el caso de Juana es una madre snob, ausente y absolutamente superficial. En el caso de Manu, es una idishe mame, pobre y culpógena, que ha sido planchadora en casa de Juana. En cada intervención de Laura Manzini, no sólo se verifica su entrenamiento actoral sino sus dotes de comediante brillante. Su presencia aporta el toque de humor desopilante y disruptivo que permite la ilación de esta historia de vida a la que tal vez le queden 30 días.

Ángel Malher ha compuesto la música en una total empatía con la historia íntima, tierna y con pasos de comedia a cargo de los 3 actores. Las melodías acompañan el derrotero de la historia como un cuarto personaje que se alegra o teme ante el porvenir.

El diseño espacial privilegia lo narrado, sin saturar el espacio de trastos ni objetos. La puesta de Cibrian es clara, la protagonista es la historia. Por eso, el escenario está siempre pleno de personajes y peripecias. El director logra con esta puesta dar una vuelta de tuerca en su extensa producción estética interrogando lo más inmanente del ser humano: la vida. Sólo la historia vital, contada por sus personajes al sereno del público.

Para los prejuiciosos con el género, 30 días desarticula los preconceptos que algunos hacen recaer sobre la comedia musical y exhibe la llegada a las marquesinas de la calle Corrientes a actores que venidos desde el under, poseen la versatilidad necesaria para cantar y actuar demostrando que el off y el comercial pueden ser dos caras de un mismo talento.

Cada día el teatro nos sorprende, cada día sus hacedores innovan y generan una comedia como ésta que incorpora el musical. Cada día es o puede ser un gran día para comenzar desde los escenarios a repensar nuestro estar en el mundo como un comienzo y no como un final.

Publicado en Leedor el 3-08-2009