Aliento

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Quinta producción del prolífico director Kim Ki-Duk, nacido en Corea del Sur, que se estrena en Argentina Corea del sur es probablemente el segundo país del mundo, después de los Estados Unidos, con mayor participación de films locales vistos por su propio público. En los últimos años, dicho market share ha venido oscilando alrededor del 50%, como resultado de una producción levemente superior a los 100 títulos por año.

En Argentina la presencia de dicha filmografía es modesta, ya que recién en 2003 se estrena por primera vez un film de dicho origen.

Desde entonces el total acumulado de films coreanos estrenados alcanza a una decena, aunque la mitad pertenecen a un mismo realizador. Se trata de Kim Ki-Duk, nacido en 1960 y cuyo debut cinematográfico data de 1996. Desde entonces ha dirigido 15 largometrajes de ficción, siendo ?Aliento? el penúltimo de su extensa filmografía.

La más exitosa de las películas del notable director coreano, en Argentina, sigue siendo ?Primavera, verano, otoño, invierno y? otra vez primavera?, primera que se conoció en 2004 y novena desde su debut. Con ella, ?Aliento? guarda algún punto de contacto aunque más no sea por su título y porque las cuatro estaciones vuelven a tener cierta relevancia en una trama, algo caprichosa en esta oportunidad.

Por un lado se tiene a un joven, Jin, condenado a muerte por un triple asesinato. Por el otro, a Yeon, una mujer engañada por su marido que concibe como acto de venganza hacer lo propio, nada menos que visitando a Jin (a quien no conoce) en la cárcel. Lo hará en cuatro oportunidades y en cada una irá ataviada con vestimenta propia de cada una de las estaciones, empezando por la primavera. Ante la mirada por momentos algo distraída de los carceleros (uno de ellos es un ?cameo? del propio Kim Ki-Duk que los ve a través de una pantalla), ella le cantará al recluso y tendrán una aproximación física que irá creciendo con cada visita. Que dicho contacto sea tolerado por las autoridades de la cárcel revela en estos una actitud ?voyeurística?, que el film se empeña en resaltar.

El resto de los escasos personajes de ?Aliento? se limitan por un lado al marido e hija de Yeon, que al principio no sospechan del destino de las fugas de ella. Por el otro lado, la extraña fauna de caracteres se completa con tres compañeros de celda que, producto del hacinamiento en que conviven y su origen social, se expresan con violencia sublimando su sexualidad reprimida

Toda la acción se sitúa en un marco que uno podría perfectamente imaginar reproducida en un teatro con apenas dos o tres cambios de escenario, reforzado esto por la supremacía de primeros planos que el director privilegia con cierta maestría. Pero ese mismo artificio se torna en contra al volverse por momentos reiterativas las imágenes y perderse parte de la credibilidad.

Si a esto se agrega cierto hermetismo en las actitudes de varios de los personajes y la valla insalvable que resulta el idioma, por mejor que estén traducidos los diálogos, la película se vuelve esquiva al público. Para colmo el personaje masculino es interpretado por el actor taiwanés Chang Chen (?El tigre y el dragón?, ?Happy Together?) quien, no sabemos si porque aparentemente no habla coreano o por decisiones de guión, no profiere una sola palabra en los noventa minutos que dura ?Aliento?. En resumen, una experiencia algo fallida de un director que nos regaló mejores momentos en films como el ya mencionado debut en Argentina, en ?Hierro 3? y ?El arco? y en la no estrenada ?La isla?.