Desatadas

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El mundo femenino en cuatro historias cortas escritas por Julio Chávez.Al programarse una función que reúne dos pares de obras uno puede que se fije, más allá del título, en su autor. Por esto muchas veces suele verse teatro ?de autor?, cuando éste es el que prima.

En fin, nuestro consagrado Julio Chávez vuelca en estas creaciones una chispa que promete seguir reavivándose. Paradójicamente Desatadas no habla solamente de mujeres que uno no suele frecuentar cotidianamente, sino que ese ?desate? las reúne en este combo. No son sus similitudes sino sus tonos los que hacen que el hilo de Ariadna no se deshilache. La seguidilla de las obras cortas que componen el espectáculo -María Chiquita, Lo Otro, Madame Pipí y Dolores D- están, en ese orden, intercaladas por una festiva música circense que, acompaña los cambios entre cada obrita.

Vayamos por partes; María Chiquita se afirma sobre las bases de un presunto internado psiquiátrico. Dolores y su maldita compañera de habitación sostienen una dura discusión acerca de ella, de María Chiquita. ¿Quién será? Sabemos que discuten por ella, por la tenencia de esta nena. Entre otras cosas, oímos reclamos, retos, penitencias y solicitudes que generan un clima de tensión que se lo debemos a las actrices. Estas dos internas -más de uno dirá que son unas chifladas- hacen que cualquier pretensión previa del público sea equívoca y ubica a esta ficción -con sus deseos y anhelos a flor de piel- entre la demencia, la esquizofrenia y lo siniestro.

Esto, presente en el estado y el modo en que se exhiben las pacientes. Con su especificidad del tema y su corta duración, la obra logra alterar drásticamente nuestras percepciones respecto a la locura que padecen. Es una situación, a modo de atisbo, que logra ser, durar y perecer en el espacio/tiempo. Lo Otro se planta sobre el postulado de la pareja, del matrimonio joven y de las expectativas de uno hacia otro.

El tema es que ?lo otro? parece no resolverse y tener que ver con una cuestión religiosa muy fuerte de parte de ella. El cristianismo practicante tiene un ingrediente filoso en esta propuesta. María y Pablo -qué apropiados nombres!- son los que decidieron casarse hace unos meses. Hace 3 meses y 17 días que ella no lo puede mirar a la cara, y lo peor es que esto es una promesa. Hay juramentos que San Ramón no debería permitir, pero que son fantásticos. A Madame Pipí podría habérsela filmado. Parece una escena de alguna -perdida- película nacional de la década del 40; claro que con más de una excepción y particularidades: por ejemplo algunas subidas de tono que por esos tiempos no eran ni pensadas en la pantalla. ¿De qué se trata este embrollo? Dos amigas coinciden ?casualmente? en un local de novias y están, cada una por separado, adquiriendo su tocado correspondiente.

Y sí, como buena comedia de enredos, las dos optan por el mismo. El dato es que hace como 9 años que cortaron su vínculo, obviamente que de mala manera. De ahí en más se desata toda una discusión -digna de un ring femenino- sobre el pasado de aquella amistad, sus dichas y desdichas, etc. Y lo que comenzó como una tirada de pelos termina con un afectuoso y efusivo, eso siempre, abrazo de amigas.

Dolores D causa risa? y qué apropiado que sea la última de la seguidilla. Acá, Dolores no parece serlo pero finalmente si: queda sola. Sola; hablamos de la amistad (y no de hombres; aunque Octavio sirva de excusa). Ese gran vínculo, el amor que se vuelca en él y los códigos del mismo. Y siendo todas mujeres, y 5? imagínense. Ya sabemos que las mentiras tienen patas cortas y que, aunque el corazón sea enorme, mejor nos sinceremos con nuestras amigas por más que esto las entristezca. Nos cuentan, en definitiva, que el amor puede mucho pero no tolera bastantes otras cosas. Será cuestión de apreciar esto; e irnos luego de la sala con eso.

Para finalizar qué más decir que todas estas ?desatadas? se sostienen dramáticamente a lo largo de la obra en su totalidad y que todos los personajes van tejiendo sus propias lógicas de existencia. Los explícitos desafíos que el género femenino va sobrellevando a lo largo de su vida cobran -en este espectáculo- una mágica atracción que le produce al público tanto la risa como el llanto. Vean y disfruten.

Publicado en Leedor el 3-08-2009