Tres cuestiones de la cultura

0
7

Sobre El sol de Sokurov visto en un cine de Constitución, sobre Johnny Hodges saxofonista de Duke Ellington; y sobre máscaras y barbijos.Tres Cuestiones con la cultura

1) El Sol

Bar. Plaza de la Constitución. Lima Oeste 1615.

Sábado y tarde gris. Pasa un 148, todo amarillo, que termina en Solano; un 53 va la Boca; el 39 se cruza con un 129 que va a La Plata, por autopista. Los pájaros no demandan a los sueños truncos.

Cine. Salta 1620. Arte Cinema. Sala 3.

El Sol.

La película de Alexandr Sakurov parece un haikus.: meticulosidad y conciencia del aquí y ahora. Puro sentido, concreto. Las ideas y los sentimientos están como esperando. Imaginación y significación.

Pienso y me digo: el cine soy. Lo es Ernesto, Alejandra, los niñ@s que lo disfrutan bien (Luli y Ornella, por ejemplo).

O sea no todo es televisión.
El cine es como un registro visual, tecnología, un instante de eternidad, un espectáculo, un guión filmado, una forma del conocimiento, una conjunción de pintura, literatura y música (Alex dixit); una forma de provocación, una mirada al mundo, un lugar para ir con alguien a comer maíz pororó y beber hectolitros de gaseosa; un alegato, una suma de efectos especiales, actuaciones, fotografía y el alma?

Todo eso y parte del aire también.

Como una maravilla.
Creo que el cine se parece a una ilusión domesticada, o por domesticar.

Japón 1945.

El sector de fumadores está lleno.

Hirohito quiere probar un habano que le ofrece Mac Arthur, pero no sabe fumar.

Espera que le abran, o que se abra sola, la puerta. No entiende la lógica del picaporte.

No es un niño.

No está enfermo.

Simplemente se volvió humano. Demasiado humano.

Entonces todo es distinto.

Limitado. Torpe. Parece que se tilda por momentos. No tiene hambre.

Hasta parece más democrático?
El sol sale por el Este. En la película vemos como se pone. Cae. Declina.

Neblina o humo: pólvora. Ya están aquí los americanos: chocolate y pólvora. Fotos y pólvora.

Aquí el cine es confabulación. No, mejor un ensamblaje de discursos, perspectivas. El sentido de las palabras se parece al humo de la pólvora, a la bruma del ocaso, a las sombras del refugio.

Este sol hay que mirarlo de frente. Guardarlo en el cristal de tus pupilas. Como esas imágenes queridas.

-Otro café, en jarrito, por favor. (Pienso: lástima que vos no estás?)

La película retrata el pequeño universo de este hombre que antes era Dios.

La gente corre. Abren sus paraguas. Breve la garúa, parece humo.

Hirohito va a decirle por radio a su pueblo que después de Hiroshima y Nagasaki el Japón se rinde incondicionalmente? El sol no se puso en el horizonte. Cayó por el acantilado.

2) El Saxofonista

Hay un saxofonista que me parece que H. Sabat resucitó en sus dibujos. Sabat, ese viejo y dignísimo hechicero, tiene la virtud mágica de los pintores de paredes y cavernas: resucitan, capturan, inmortalizan el alma de los dibujados. Le dan vida o la enriedan. No importa.

Johnny Hodges. Saxo alto.

Tocaba con Duke Ellington. En los inicios de los 50 se abrió. Hizo la suya, una serie de grabaciones que son como chucherías incandescentes, cabellera revuelta: baje con la mula el sublime Blues for Madeleine, Johny & Wild Bill Davis le harán sentir el comienzo de la ternura, la orilla de la selva donde el tigre buje, la luz del templo de las añoranzas, el terremoto que inventa alguna gente para sentirse viva y adrenalínica.

La versión en vivo de All of Me en París con la orquesta del Duke es un pasaje a la eternidad o permite recordar la dulzura de ciertos líquenes?

Con esto cambia la metáfora ferroviaria.

El tren pasa una vez y vuelve a pasar? usted verá cuando y si se trepa o no?

2) De máscaras y enmascarados (Lecturas posmodernas).
Caro leedor, el barbijo es una máscara, el pasamontañas también.

Y hay muchas máscaras más.

LA MASCARA

Cada vez que me pongo una máscara para tapar mi realidad, fingiendo ser lo que no soy, fingiendo no ser lo que soy, lo hago para atraer la gente.

Luego descubro que solo atraigo a otros enmascarados, alejando a los demás, debido a un estorbo: la máscara. Uso la mascara para evitar que la gente vea mis debilidades; luego descubro que al no ver mi humanidad, los demás no me quieren por lo que soy, sino por la máscara.

Uso una máscara para preservar mis amistades; luego descubro que si
pierdo un amigo por haber sido auténtico, realmente no era amigo mío, sino de la máscara. Me pongo una máscara para evitar ofender a alguien y ser diplomático; luego descubro que aquello que más ofende a las personas con las que quiero intimidar, es la máscara.

Me pongo una máscara, convencido de que es lo mejor que puedo hacer
para ser amado. Luego descubro la triste paradoja: lo que más deseo
lograr con mis máscaras, es precisamente lo que impido con ellas.

GILBERT BRENSON

Caro leedor: 2 músicas.

1. para el emepe3: Johnny Hodges, All Of Me
2. para compartir: Reynaldo Armas, Enamoramiento.

Publicado en Leedor el 20-07-2009