Diana Cazadora

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Entre el 5 de agosto y el 27 de setiembre se expondrán en el Museo Nacional de Arte Decorativo 19 obras de Jean Antoine Houdon. Buen momento para reeditar esta nota sobre una de sus más preciosas piezas Diana Cazadora. De colección.
A partir del 5 de agosto y hasta el 27 de setiembre próximos se llevará a cabo en el Museo Nacional de Arte Decorativo de Buenos Aires la exposición de 19 obras del escultor francés Jean Antoine Houdon (1741 – 1848), reconocido mundialmente, muy difícil de observar en nuestro medio. Ello fue posible por la colaboración de la Embajada de Francia en nuestro país.

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Como presentación de la misma muestra nos permitimos re-editar nuestro anterior artículo Diana Cazadora donde se realizó un estudio del reconocido artista

De una serie de bronces con temas mitológicos, esta neoclásica Diana caminando de Jean-Antoine Houdon es una preciosa pieza de colección.

Nos proponemos ahondar en el conocimiento de un objeto seleccionado arbitrariamente de una colección de bronces, representando personajes mitológicos. Se trata de un desnudo de ?Diana caminando?, bronce dorado, con una inscripción que dice ?Houdon?.

Tomamos conocimiento que Jean-Antoine Houdon (1741-1828), nació en Versalles, (Francia) y se formó en la Academia Real de Pintura y Escultura. En 1764 obtuvo una beca para estudiar en Roma, por entonces el centro de las bellas artes en Europa. En contacto con obras maestras del clasicismo y barroquismo italianos se inspiró para la realización de personajes del Olimpo y motivos religiosos, estos últimos mayormente destruidos durante la Revolución Francesa. Posteriormente descollaría en los retratos de personajes célebres como Diderot, Rousseau, Napoleón y otros hombres de la política, de la intelectualidad y de la sociedad franceses. Su fama se extendió a Alemania, Rusia y los Estados Unidos, habiendo realizado bustos de personalidades destacadas de la época, especialmente políticos.

En cuanto al personaje de Diana, recordamos que se trata de la antigua divinidad romana patrocinante de la naturaleza salvaje, adaptada de su antecesora, la figura griega Artemisa, hija de Zeus y Leto. De ahí que se la represente con los atributos de la caza: el arco y la flecha.

La Diana caminando que aquí tratamos se inscribe entre las obras del neoclasicismo en la expresión serena del rostro y los detalles del peinado . Pero es el avance del cuerpo y su plena belleza lo que permite apreciar la calidad superior de la obra. Se destacan en ella la vida que el artista supo infundirle al personaje y la perfección en el tratamiento de manos y pies. No obstante, el detalle más significativo se encuentra en ese pie suspendido, fuera de la base, que produce el efecto de la cadencia que acompaña al movimiento del caminar.
Este andar fue buscado posteriormente por otros escultores como Rodin a fines del siglo XIX, quien en una de sus obras, hasta prefirió suprimir algunas partes del cuerpo como la cabeza y los miembros superiores para atraer al observador, muy especialmente hacia el movimiento que pretendía infundir en las piernas. Esta obsesión por dotar de vida a sus figuras acompañó también a los pintores y escultores de todas las épocas. Así los futuristas italianos participantes de las vanguardias de principios del siglo XX, pretendieron que frente a un mundo caracterizado por los avances de la tecnología, las artes debían desechar la inmovilidad del pasado y abocarse al vértigo de la velocidad y de la energía mecánica y eléctrica, a las que identificaban con la acción de desplazarse. Con este objetivo representaron a sus criaturas en la secuencia del caminar, presentándolo como una sucesión de trazos desdoblados.

Pero en Houdon podemos valorar el movimiento insinuado en la figura, como deslizándose, sin pretender infundirle mágicamente la vida que, no obstante, esta Diana se merecía.

Nos enteramos que Houdon modeló varias versiones de Diana, y fiel a su costumbre procuró que sus obras se realizaran en diferentes tamaños, favoreciendo su difusión, siendo la que llegó hasta nosotros, menor a la principal que podría datarse entre 1776 y 1790.

Hasta aquí hemos llegado, advirtiendo que el coleccionista no dará por terminada la investigación, ya que ésta continuará permanentemente a partir de los nuevos elementos que se puedan incorporar.

Ficha técnica:
?Diana caminando?, bronce dorado.
Inscripción ?Houdon?, atribuída a Jean-Antoine Houdon (1741-1828)
Altura 29 cm.
Base de mármol de 10 cm de diámetro y 3 cm de alto.

Fotos Gentileza de Beatriz Montenegro

Reeditada en Leedor el 17-07-2009

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