Stereotipos a ciegas

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¿Como hacer para “ver” una obra si todo se oscurece?. Teatro ciego: una experiencia imperdible.Intriga. Eso es lo primero que parece sucedernos al público que hace fila para ver ?Stereotipos a ciegas (no lo vas a poder creer… ni ver?)?. ¿Cómo será, qué pasará? ¿Será de miedo, de fantasía? Antes de comenzar el acomodador nos advierte ?los primeros cinco minutos pueden ser un poco angustiantes, pero uds. respiren y cualquier cosa, gritan mi nombre y los voy a buscar? ¡¡Ah!! ¡¡Más intriga todavía y excitación! Entramos a la sala de a ocho personas guiados por un señor que si no tiene ?visor nocturno? cual Batman, aprendió metódicamente el recorrido espacial de memoria.

Y ahí, con todo oscurecido, negro, sin un hilo de luz comienza la función?

¿Qué pasa cuando todo se oscurece por una hora en el mundo de las personas que si podemos ver? ¿Por qué suele surgir la desesperación primero?

Es que nos establecemos y nos criamos en un mundo que le rinde culto a la imagen. Nuestra cultura occidental se organiza a través del sentido visual. Éste propone una deglución de un concepto, de un sentido inmediato, sin tanta intervención intelectual. Lo que vemos se convierte en un producto fácilmente asimilable. Esta es una posible razón por la cual se dice que el mundo no está pensado para gente no vidente.

John Berger plantea en el libro Modos de ver varias ideas interesantes para pensar esta ?cultura visual?. Una de ellas comenta ?la vista es la que establece nuestro lugar en el mundo circundante; explicamos ese mundo con palabras, pero las palabras nunca pueden anular el hecho de que estamos rodeados por él? Surge entonces la duda: ¿como establecemos nuestro lugar en el mundo cuando el sentido visual es nulo? ¿Qué otro eje lo reemplaza? La palabra ya no puede explicar lo que se vio, explica entonces lo que se huele, lo que se toca, lo que se escucha.

¿Qué es una imagen de todos modos? Berger comenta que éstas se hicieron para evocar la apariencia de algo ausente. Muestran un objeto, e incluso le sobreviven a él, de allí que puedan mostrar el aspecto de ese objeto.

Cuando no hay visual, afloran entonces los otros sentidos con más intensidad.

Entonces sí. Nos sumergimos en el mundo de los no videntes. Podemos llegar a sentir algo de lo que ellos sienten. Antropológicamente hablando, podemos conocer a otros sin juzgarlo bajo la categoría de mejores o peores. Sorprendentemente, ese instante se disfruta. 

?Stereotipos a ciegas? trabaja con ello. Esa es la propuesta. Jugamos, y nuestro ?juez interno? que emerge a la superficie rápidamente cunado vemos algo, se acalla disfrutando de los estímulos auditivos en vivo que suceden. Aprendemos que nuestros otros sentidos nos llevan a navegar mundos inimaginables, tal vez mucho mas interesantes de lo que creemos. Los actores hacen participar al público mediante preguntas. Interesante juego este de proponer un mundo externo al aquí y ahora y a la vez evidenciar el hecho teatral.

El estimulo (a mi juicio) mas interesante fue el olfativo. Pocas veces le prestamos la merecida atención. El puede traernos a la mente recuerdos que no sabíamos que existían. Puede transportarnos a situaciones que no están sucediendo pero que convenimos que si existen.

?Stereotipos a ciegas? propone sumergirnos en esos otros mundos. Una experiencia muy interesante que recomiendo a todo aquel que quiera conocer aquel otro mundo?

Publicado en Leedor el 16-07-2009