Recordando a Roberto Bolaño

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Cuando su escritura alcanzaba el estatuto más difícil de conseguir: ofrecerse como una de las narrativas latinoamericanas más sólidas, de prosa deslumbrante y prometedora, Roberto Bolaño nos dejó. Fue justo hoy, hace 6 años.Roberto Bolaño
1953-2003

?Así que Lorenzo creció en Chile y sin brazos, lo que de por sí hacía su situación bastante desventajosa, pero encima creció en el Chile de Pinochet, lo que convertía cualquier situación desventajosa en desesperada, pero esto no era todo, pues pronto descubrió que era homosexual, lo que convertía la situación desesperada en inconcebible e inenarrable.? R.B. Estrella distante.

Cuando el 14 de julio de 2003 Roberto Bolaño nos dejó, el estupor y la irritación se apoderaron de lectores, editores, críticos y colegas. ¿Cómo se iba a marchar justo en el momento no sólo de su consagración largamente esperada sino cuando su escritura alcanzaba el estatuto más difícil de conseguir: ofrecerse como una de las narrativas latinoamericanas más sólidas, de prosa deslumbrante y prometedora? Bolaño era ?lo nuevo? y sintetizaba y re-escribía a sus predecesores de un modo magistral.

Bolaño se había alzado antes de los 50 años con dos de los premios más codiciados en el mundo de la literatura, había obtenido el premio Herralde en 1998 y el Rómulo Gallegos en 1999, en ambas ocasiones por los ?Los detectives Salvajes?, escribía al límite como había vivido el exilio de su tierra, Chile, y a la intemperie a la que se sometió cuando recaló solo en Europa. Incluso después de dejarnos siguió recogiendo lauros: en el 2004 recibió el premio Salambó por ?2666? y en marzo de este año y como para que no olvidemos que está más vivo que nunca, recibió el Premio del Círculo Nacional de Críticos Literarios de Estados Unidos nuevamente por ?2666?, su novela póstuma, que fue reconocida como el mejor libro de 2008 por la revista Time.

¿Pero qué hay en los textos de Bolaño que merecen no sólo la atención de los jurados (muchas veces caprichosos a la hora de honrar) sino además una creciente elección por parte de los lectores?

Hacer una semblanza de toda su producción nos llevaría muchas páginas y tal vez no podríamos sintetizar por qué hay que leer a ese chileno tozudo, que gritaba a quien quisiera oírlo que su patria eran sus hijos, algunos recuerdos y la escritura.

Si alguien me pidiera un consejo yo sin dudarlo le diría que comience por ?Estrella Distante?, una novela breve, re-escritura del último capítulo de la saga de nazis retratados en ?La literatura nazi en América? que examina los vínculos entre la literatura y el horror desde la intemperie del exilio, lejos de las reconciliaciones de otros textos ya olvidados de la literatura chilena, ?Estrella distante? da cuenta no sólo del horror de la dictadura de Pinochet sino también de cómo, retomando a De Quincey, el asesinato puede ser una de las bellas artes. Allí un militar infiltrado en los talleres literarios de Santiago de Chile de 1973, ejerce violencia sublime a la vez que escribe poemas de humo desde un avión que surca el cielo apagado sobre un campo de detención pinochetista. Esta novela exhibe con gran acierto esta cualidad del mal de la que hablaba Hanna Arendt, el mal puede tener aspecto banal, puede escribir bellos poemas pero siempre genera una víctima e incluso necesita de víctimas para hacer arte. Así la novela da a leer una clave policial y una evidentemente histórica. Ya Bolaño ha construido a su alter ego Arturo Belano en el que algunos críticos quisquillosos se detienen a leer los sesgos autobiográficos.

Si el lector añora una experiencia semejante a la de ?Rayuela? de Julio Cortázar, pero narrada en clave postmoderna, no lo dude, ?Los detectives Salvajes? es el libro. La obra de más de seiscientas páginas, está divida en tres partes. En la primera ?Mexicanos perdidos en México? (bitácora del aprendiz de poeta García Madero, que comienza sobre el cenit de 1975), se despliega, bajo el formato de diario íntimo, el noviciado de una vida en la que poesía, sexo y amor son un magma indisoluble. En esos días del final de 1975, Juan García Madero decide cambiar el derecho por la literatura, conoce a los poetas real visceralistas, Arturo Belano y Ulises Lima y a los personajes que entretejerán su posterior huída del DF. Esta huída tendrá dos objetivos liberar a Lupe (una prostituta muy joven) de su explotador y poner en marcha la búsqueda de la madre de la poesía moderna mexicana, Cesárea Tinajero.

La segunda parte ?Los detectives Salvajes? está constituida por una serie de entrevistas que pretenden develar el secreto de los paraderos de Arturo Belano (probable alter ego de Bolaño) y de Ulises Lima, poetas real viceralistas. Este es el segmento más extenso de la novela, abarca veinte años, desde 1976 hasta 1996 y con la excusa de revelar el destino final de los poetas, desplegará un conglomerado de historias que pueden leerse en forma autónoma.

La tercera y última parte ?Los desiertos de Sonora? retoma el diario del poeta García Madero interrumpido el 31 de diciembre de 1975 y comprende los meses de enero y febrero de 1976.

La novela de Bolaño postula bajo la forma de una pesquisa, una concurrencia de mundos indecidibles, la desterritorialización para todo latinoamericano que se haya exiliado en los setenta, re-presenta además el exilio de la escritura y narra también la hibridez resultante de esta errancia, el vacío que suponen las migraciones y la necesidad imperiosa de buscar a los predecesores literarios para luego cometer parricidio. Pero la pesquisa acaba en la muerte o la disolución. Los crímenes quedan sin resolver y las investigaciones naufragan en un mar de imprecisiones, vaguedades u opacidades de la memoria. Pero como bien señala Alan Pauls en ?La solución Bolaño? las hojas proliferan, los poetas también pero ?no hay obra? haciendo de la negatividad un verdadero tratado de literatura, hay obra donde no la hay.

Como lectora debo confesar aquí, ahora, en este homenaje que la lectura de ?los Detectives?? me devolvió a la excitación, a la alegría y a la nostalgia de otros tiempos. Porque Bolaño siempre al límite, siempre al borde del abismo es capaz de recrear ese mundo perdido para siempre, es capaz de decirnos sin decirlo que la literatura es un viaje sólo de ida y aún así en la maravillosa construcción de su prosa, en las operaciones textuales que dan cuenta de la violencia es posible encontrar la brecha que nos permita reír de las utopías perdidas, porque reírnos de nosotros mismos, nos exorciza, a veces, de la melancolía.

?Putas asesinas? que da título a un volumen de cuentos, alcanza una dramaticidad en su economía digna de ser teatralizada.

De ?2666? pensado como cinco novelas separadas pero complementarias que se editó en un solo volumen monumental e impresionante a la vez, sólo diré que me llevó al conocimiento del feminicidio mexicano de Juárez, presentado en la novela como la ciudad de Santa Teresa, y que cada una de sus partes unidas o separadas son de una escritura magistral. Aquí las pesquisas vuelven a unirse, por un lado la búsqueda de un escritor y por otro los nexos del narco o las maquiladoras (único proveedor del salario en la frontera con EEUU) como factor de muerte de las mujeres.

Pero si continuo desahogando aquí mi aflicción por esas páginas que ya no tendremos, no me quedará espacio para las que sí pueden ser leídas y releídas con toda la gama de emociones como sólo una obra en nuestro idioma, que representa desde una mirada exterior las adversidades latinoamericanas de los 70? nos puede brindar.

¡Salud Roberto! donde quiera que estés como una estrella distante pero encendida para siempre en la biblioteca del mundo.

Otras Obras:

Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce. Ed. Anthropos. 1999 – Amuleto. Editorial Anagrama. 1999.-Nocturno de Chile. Editorial Anagrama. 2000- Putas asesinas. Anagrama. 2001-Una novelita lumpen. Mondadori España S. A. 2002-Amberes. Anagrama. 2002

Publicado en Leedor el 14-07-2009

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