Agustina Gatto: entrevista

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En ocasión del reestreno de Buscado, entrevistamos a esta joven dramaturga y directora que se destaca por la originalidad de los textos y sus puestas en escena. MUJERES DE TEATRO
ENTREVISTA A AGUSTINA GATTO*

El miércoles 12 de agosto se reestrenó en el Teatro del Abasto, Buscado, escrito y dirigido por Agustina Gatto. Joven dramaturga y directora que tiene en su haber varias distinciones por una poética que se destaca por la originalidad de los textos y las puestas en escena.

-¿Cómo recibís las excelentes críticas de Buscado?

Agustina Gatto-Estoy disfrutando mucho de las críticas que recibe la obra. Cuando las leo y noto que me agregan cosas y que abren sentidos que me hacen seguir pensando, me da una gran felicidad. Por un lado, las opiniones constructivas son parte de los pocos reconocimientos que tenemos los que hacemos este tipo de teatro y, por otro, es importante valorar el modo en que producimos. Las condiciones de producción son muy duras y por eso me enorgullece que este equipo que hace Buscado haya llegado hasta acá y siga estando. Creo que la obra está muy bien y no ha renunciado a lo que pretende ser: un espectáculo con varias áreas que no lo adornan sino que lo constituyen: texto y actores, espacio y luz, sonido y música, video, vestuario.

-En tu currículum vi que habías tenido contacto con la filosofía y con el psicoanálisis, por un lado con Leandro Pinkler es muy interesante el trabajo que hace con la tragedia griega y también has estudiado psicoanálisis o incursionado en el tema…

A.G-Sí, incursionado, no puedo decir que estudié.

-Pero digo, ¿por qué se produce ese acercamiento? Porque tragedia y psicoanálisis está ligado.

A.G-Totalmente. Creo que primero descubrí el psicoanálisis y después la tragedia y me dije ?ah mirá cómo el psicoanálisis se ha inspirado tanto en la tragedia?. Creo que porque de muy chica elegí analizarme y encontré que era una herramienta muy poderosa para mí.
Al margen de que fue uno de los grandes discursos del siglo XX, ya no del siglo XXI, como herramienta terapéutica y de pensamiento me sigue pareciendo muy eficaz. Y acá puedo unir algo con mi obra que es lo que el psicoanálisis hace con el tiempo, cómo piensa el tiempo, cómo desbarajusta la cronología, la linealidad. Para el psicoanálisis el pasado no está atrás. El pasado puede estar junto a nosotros o delante nuestro. Pensar en esos conceptos a la hora de escribir me fascina. Creo que escribir teatro es, sobre todo, generar tensiones sobre la estructura espacio-tiempo, no sólo sobre la línea argumental.
Todas las concepciones acerca del espacio y el tiempo, desde el mito hasta la física cuántica pasando por el psicoanálisis, me parecen muy inspiradoras.

-Harold Bloom en ?El canon occidental? dice que si uno lee atentamente Shakespeare, Freud no es necesario porque todas las herramientas de las que Freud se vale para ejemplificar están en Shakespeare.

A.G- No coincido con la mirada romántica de Bloom hacia Shakespeare. La teoría freudiana más pregnante que tiene que ver con la ficción ha sido sin duda la del complejo de Edipo y Sófocles es muy anterior a Shakespeare. Esta teoría fue muy pregnante pero eclipsó otros sentidos que tiene esta tragedia. Mucha gente hace chistes en relación al complejo de Edipo por ejemplo, pero no tiene la menor ide de quién es Sófocles, mucho menos Apolo, que es, en realidad, la gran fuerza de esta tragedia. Desde el punto de vista de la ficción, lo que toma Freud para su complejo reduce esta gran tragedia, la fuerza.

-Es meterle una matriz teórica a una cosa que por ahí no le funciona…ya cuando pasamos a Lacán estamos en una reelaboración de la teoría…

A.G.-Estoy recordando un libro muy interesante que justamente me recomendó Leandro Pinkler que se llama ?Edipo filósofo?, de Jean Joseph Goux, que, como vos decís reelabora la teoría freudiana. El hace un análisis de lo que llama ?mitos de investidura real?, aquellos en los que un joven se va a convertir en rey. Al conjunto de estos mitos, lo llama monomito. Entonces toma a Perseo, Jasón, Belerofonte, a Edipo, y señala que hay momentos estructurales en estos mitos. Lo explico muy brevemente: Rey 1 expone a un niño por miedo a lo que ha dicho un oráculo. El niño es ya joven y Rey 2 le impone una prueba en la que debería perder la vida. La prueba es vencer a un monstruo hembra en combate sangriento, con ayuda de un dios o de un mortal. El joven vence al monstruo y accede a la hija de Rey 3 (o a una joven que éste habilita). Por último se convierte en rey. Si pensamos en el caso de Edipo, los momentos estructurales están, pero desviados. Por ejemplo, vence al monstruo hembra, la esfinge, sin ayuda de nadie, no en combate sangriento sino que es una prueba de la inteligencia. No se casa con la hija sino con la esposa del rey 3, que es a su vez rey 1 y rey 2, es decir, que los tres reyes son siempre uno: Layo.
Goux cree que en realidad en el monomito lo que está jugándose en lo simbólico no es el par parricidio / incesto, sino el par matricidio / bodas. Cuando el joven mata al monstro hembra, ?madre devoradora?, puede aceceder a otra mujer que no es la Madre y se casa con una joven. Así Goux debate con Freud, o, en todo caso, reflexiona acerca de por qué Freud tomó este mito desviado, y a este héroe que vence a través de la palabra, de la razón, para elaborar el famoso complejo y así llega a sugestivas conclusiones acerca de las características del vínculo que tiene esto con el pensamiento occidental. Al margen de cuánto nos seduzcan estas teorías, creo que lo que hay que rescatar es el espesor de sentidos que contienen los mitos y las reelaboraciones que hacen de ellos los trágicos, el cual hace posible estas y otras lecturas que son, como mínimo, interesantes.

-En ?Buscado? hay lecturas que nos quieren llevar al mito de Edipo y también hay lecturas que nos quieren llevar a la Odisea, porque hay gente que ve en el personaje a Ulises o a Telémaco. Yo pensaba en que cada vez que un sujeto inicia un viaje uno no puede menos que pensar en el viaje de Ulises, que es un viaje de transformación, de síntesis, que cierra redondo porque vuelve, porque los viajes iniciáticos norteamericanos terminan en nosocomios… Yo no vi a Telémaco ahí yo vi más a Ulises, sobre esta cuestión de reconocerse como hijo tengo muy grabada la escena de Ulises recibido como un mendigo en Ítaca y la criada lavándole los pies y reconociéndolo por esa cicatriz genuina, primigenia de la infancia que lo caracteriza, entonces para mí era más Ulises que Telémaco.

A.G-Lo que yo te puedo decir es que cuando escribo una obra, en general no pienso en ninguna cosa que leí. No es que yo mientras escribía estaba pensando en La Odisea (de hecho no la había leído aún) ni en nada. Estaba pensando en el texto que estaba escribiendo y que en un determinado momento era un misterio absoluto. De hecho estoy escribiendo ahora otro texto que ya lleva mucha páginas y estoy en la misma situación: hay un gran misterio que yo acompaño, cuya resolución no conozco. Siento que soy, no una autora que sabe y distribuye las pistas que ya tiene, sino una autora que no sabe y va descubriendo. En ese sentido estoy en la butaca con el espectador, mirando mi propio espectáculo, o leyendo mi propia escritura. Entiendo que al espectador que ve Buscado le pasa eso, siente ese misterio, se pregunta ¿pero cómo va a cerrar esto? Creo que la virtud del mecanismo es que esa tensión, esa gran intriga que yo sentí al escribir Buscado, luego la vive el espectador cuando va al teatro. Entonces, mientras estaba escribiendo, me dije: está bueno pero ¿qué es este mundo, estos personajes? ¡¿Adónde va a ir a parar todo esto?! Hasta que en un momento me di cuenta quién era uno de los personajes, el Hombre del piano, y fue como una especie de dominó: empezaron a caer las fichas en todo el texto. Es decir que yo no empecé a pensar que iba a haber un encuentro entre padres e hijos, que iba a haber una cuestión circular en relación, por ejemplo, al mito; no, no estaba pensando en eso, pensaba en los signos que estaba repartiendo mientras me intrigaba qué historia iba a resultar. Por supuesto que mis lecturas están ahí; aunque al momento de escribir no esté pensando directamente en ellas, mi enciclopedia individual está presente y opera y me parece que está bueno que opere en la retaguardia para no caer en que el personaje de Buscado sea Odiseo o Telémaco. En realidad, si me preguntás, para mi no es ninguno de los dos, ni tampoco es Edipo, pero evidentemente esas resonancias están ahí. De todos modos, que alguien opine que es Telémaco y otro que es Odiseo, que esté en tensión si es el hijo o el padre, está muy en relación a lo que pasa en la obra.

-Sí, yo no nombré ni a Odiseo ni a Edipo. Nombré en mi crítica solamente una Ítaca esquiva que es un lugar al que uno quiere llegar en el sentido de patria. Bolaño decía ?mi patria es la escritura?, es la única patria que conozco o el único lugar en que estamos seguros.

A.G-A mí esa metáfora de Ítaca me encanta, me halaga, y la veo totalmente pertinente. Pero lo que digo es que yo no dije ?acá va a haber una Ítaca o …?
Suponiendo que lo real fuera algo asible, el sujeto a veces se completa en determinadas metas, una de ellas es reconociéndose como sujeto, como sujeto de libertad, de expresión…hoy sabemos que ese lugar al que se llega es un lugar totalmente inestable y a veces no llegás, por eso digo es ?esquivo?. A mi me parecía que lo que había en el trabajo era esa búsqueda en la que estamos todos algunos en forma conciente y otros en forma inconsciente, pero que la obra estaba completamente atravesada, es decir, por un lado podía llegarse a una Ïtaca pero por otro estaba totalmente atravesada por la fragmentación que vive el sujeto. Desde que apareció Lacan todos sabemos que ya no somos sujetos escindidos sino más vale fragmentados y que unir esos pedazos es tan imposible como asir lo real. A mí me parecía fantástica la posibilidad del aislamiento en esa celda y por otro lado el intercambio de roles era par mí un fragmento de ese sujeto que no puede terminar de juntar los pedazos. Sí que hay un final esperanzador pero sabemos que este sujeto sabe que tiene los pedazos sujetos y no se sabe por cuanto tiempo.

-Suponiendo que lo real fuera algo asible, el sujeto a veces se completa en determinadas metas, una de ellas es reconociéndose como sujeto, como sujeto de libertad, de expresión…hoy sabemos que ese lugar al que se llega es un lugar totalmente inestable y a veces no llegás, por eso digo es ?esquivo?. A mi me parecía que lo que había en el trabajo era esa búsqueda en la que estamos todos algunos en forma conciente y otros en forma inconsciente, pero que la obra estaba completamente atravesada, es decir, por un lado podía llegarse a una Ïtaca pero por otro estaba totalmente atravesada por la fragmentación que vive el sujeto. Desde que apareció Lacan todos sabemos que ya no somos sujetos escindidos sino más vale fragmentados y que unir esos pedazos es tan imposible como asir lo real. A mí me parecía fantástica la posibilidad del aislamiento en esa celda y por otro lado el intercambio de roles era par mí un fragmento de ese sujeto que no puede terminar de juntar los pedazos. Sí que hay un final esperanzador pero sabemos que este sujeto sabe que tiene los pedazos sujetos y no se sabe por cuanto tiempo.

A.G-Me encanta oír tus lecturas. Lo que pienso en relación a Buscado es, por un lado, en el hecho de aceptar que uno no lo puede todo, y que uno no puede sin los demás. Los demás son, inevitablemente, las piezas que nos constituyen; anque queramos negarlas, no podemos. Arman nuestros recuerdos, son fotos en un álbum que debemos ver, y, en el mejor de los casos, podemos verlo en paz. A su vez, nos dan la posibilidad de imaginar un futuro. Son las piezas que hacen falta. Y si los demás son esos fragmentos, esas partes nuestras, también nosotros somos una parte para ellos. Y no debemos olvidar eso. Hay un pacto en la relación, un acuerdo de retribución que debe cumplirse. Debemos reconocer a los otros. Creo que esto es lo más fuerte que esta obra tiene para decir. Ahora que lo pienso, creo que ese es el gran tema de la obra: el reconocimiento. Y aquí viene de nuevo Itaca, la búsqueda por llegar a ser quien se es, en una tierra en la que otros nos esperan y que, por eso, es nuestra. La relación entre una tierra posible pero a la cual se llega por un camino fragmentado, creo que se corresponde con esta época que nos toca. Hay todavía una íntima nostalgia por una tierra firme y, a su vez, cada vez es menos posible pensar que existe.
Estoy respondiendo a estos análisis tuyos que están tan buenos y que generan cosas y a su vez pienso que de todos modos nada de todo esto puede capturar el sentido de la obra. Incluso yo cuando trataba de hacer una síntesis para la difusión, creo que estuve un año para poder hacerla y finalmente quedó algo que no me resulta muy satisfactorio.

-Una especie de cercenamiento de lo que se va a ver…

A.G-Si pero por otro lado algo tenés que decir…

-Lo que pasa es que hay que ser cuidadoso porque es una forma de venderlo y si la sinopsis es muy rebuscada es probable que eso te reste público… respecto del sentido yo creo que cuando la ficción es buena el sentido no se excluye nunca. Por lo tanto habrá tantos sentidos como espectadores capaces de reponerlo.
¿Cómo es que seleccionan la obra para ir al Festival de La Habana?

A.G-Me invitaron con un espectáculo anterior que ya no está en cartel, Ifigenia en, y ni yo ni la mayoría de los que la hacíamos sentimos ganas de volver a hacerla. De hecho, cuando la editorial Entropía me propuso publicar ese texto no estaba convencida de hacerlo, es mi primera obra y siento que no es un texto que hoy no habla de mi, pero a ellos les gustaba mucho y luego de pensarlo me pareció muy lindo que lo primero que escribí esté publicado.
Entonces, volviendo a Cuba, le propuse a la gente del festival llevar Buscado y ellos lo evaluaron y ahora estamos en esto de buscar fondos para poder ir. El festival no cubre los gastos. Tratándose de Cuba, trataremos de poder asistir, sería una gran alegría poder hacerlo. Por supuesto que si fuese un festival con recursos y no los pusieran a disposición, no iríamos.

-¿Y Buscado hasta cuándo va a estar en cartel?

A.G- Estaremos los miércoles a las 21 horas en el Teatro del Abasto, a partir del 12 de Agosto. Por el momento el teatro ha suspendido las funciones de todas las obras que tiene en cartel por motivos de público conocimiento.

-¿Y además de Buscado y el festival qué planes tenés?

A.G.-Estoy escribiendo. Estoy internada (emocionalmente) escribiendo una obra y estoy muy emocionada, quiero escribir una obra más larga de las que escribí hasta ahora… Estoy trabajando de un modo parecido al que trabajé en Buscado, una tensión en el espacio y en el tiempo que me parece que es una tensión estructural que hace que la obra no quede a expensas del argumento.

-¿Y cómo pensás trabajar?

A.G.-Tengo pensado intentar producir en otro marco porque realmente Buscado fue muy difícil, muy arduo. Hermoso, bello, pero también muy complicado en cuanto a la producción.
Esta es la segunda obra que dirijo y para mí el haber podido trabajar con estos actores fue muy importante, creo que lo que aceptaron fue el texto. Cada uno al leer el texto dijo: quiero hacerlo. También estoy feliz por el equipo que armamos. Tanto en Ifigenia en y aún más en Buscado, tengo una sensación muy grata respecto del modo en el que cada área trabajó y trabaja, cómo se destacan por su calidad y a su vez no sobresalen. Creo que ese es el placer más grande de hacer teatro, el trabajo en equipo.

-Muchas Gracias por tu tiempo. Y lo mejor para tu trabajo futuro.

*A G U S T I N A G A T T O

DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN / Obtuvo, por su texto LA PENDENCIA, una mención del Fondo Nacional de las Artes (2008). También, una mención en el concurso de dramaturgia del Instituto Nacional del Teatro por REVELACIÓN, la cual fue publicada en Teatro / 7 (Ed. INT, 2006). Esta obra se estrenará este año en Buenos Aires con dirección de Tatiana Sandoval. En la siguiente edición del mismo concurso, obtuvo el segundo premio con BUSCADO, que fue publicada en Teatro / 9 (Ed. INT, 2007) y que reestrena en Agosto en el Teatro del Abasto; cuenta con el apoyo de INT, Proteatro, Fondo Nacional de las Artes y Premio S y ha sido seleccionada para participar del XIII festival Internacional de La Habana, Cuba (2009) / www.buscado.blogspot.com. Su producción anterior fue IFIGENIA EN, una obra de su autoría que co-dirigió y actuó en El Excéntrico de la 18 y que contó con apoyo de Proteatro y del INT. Participó en el Festival Internacional de Teatro de Iquique, Chile, en el 2008. El texto fue publicado en Dramaturgias (Ed. Entropía, 2008). Por su trabajo en esta obra, Agustina Gatto recibió el Premio ?S?, el cual distingue la excelencia de teatristas jóvenes www.ifigeniaen.blogspot.com.

ACTUACION / Como actriz trabajó, entre otros, con Pompeyo Audivert, Ana Alvarado y Guillermo Cacace, participando en festivales en Buenos Aires, Rosario, varias ciudades de México y Chile.

DOCENCIA / Desde el 2005, está a cargo de un Taller de Teatro teórico-práctico en la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF). En esta universidad, brindará un curso de extensión universitaria de análisis teatral en Septiembre de 2009. Brindó un curso breve en la Universidad de Palermo. Coordina talleres particulares de escritura teatral.

Foto del copete: Fotografía de Gozia Szylak

Publicado en Leedor el 12-08-2009