Cena entre amigos

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¿Qué es el amor? ¿Resignación, libertad, una mezcla de ambos? ¿Nos asusta tanto la soledad como para quedarnos al lado de alguien que no amamos?
La vida puede cambiar de rumbo en un instante. Planificamos, pensamos caminos y catalogamos las situaciones como positivas o negativas. De repente un hecho jamás pensado sucede. ¿Qué hacer entonces? Podemos negarlo, huirle. Podemos analizarlo. Encontrar el porqué y el para qué. Esta instancia sucede en ?Cena entre amigos?. Dos matrimonios juntos hace mucho tiempo, mantienen una fuerte relación de amistad.

El momento de quiebre es la separación de uno de ellos. Surgen los miedos, el no entender.

La ruptura de Inés y Tomás, movilizan a su vez la estabilidad de la pareja de Sofía y Gabriel. Una situación real, reconocible. ¿Sabemos exactamente lo que tenemos? Un estimulo externo nos moviliza y nos hace replantearnos si lo que creemos que tenemos o lo que creemos ser, siguió manteniéndose en el tiempo.

La historia está muy bien llevada por la dramaturgia. El trabajo actoral y de dirección investigó sobre las diversas maneras de hablar, los matices posibles y de cómo éstos van recreando esta historia. También está lo que ?no se dice?. Lo que el otro no entiende. Lo que se necesita decir, pero no es tiempo de escuchar. El silencio y la palabra conforman esta historia. Los actores lograron naturalizar el diálogo, las miradas, los gestos, los silencios. La forma de moverse en el escenario, de pensar antes de exponer el guión pautado, de llevar al cotidiano acciones previamente pautadas hablan de actores maduros, con un registro del entorno y de la profesión actoral muy definido.

Interesante es la tripartición espacial. En un mismo escenario, diversos espacios, delimitados por la luz. Nos sumergimos entonces, en estas ambientaciones que conviven en un mismo escenario. Interesante es el diseño de luces en la segunda escena ya que pone a convivir dos momentos frecuentes de estos matrimonios: la pelea por un lado y el compartir una comida por el otro. A partir de esa exposición de realidades, entendemos el desenlace de estos dos matrimonios, que se plantean como una misma historia. Desde esa perspectiva, se entiende el dolor que sufre Tomás al entender que nunca hubo una historia de cuatro sujetos, sino dos, de dos matrimonios similares en su superficie, pero contrapuestos en lo profundo.

Las acciones que se proponen son consecuentes con el relato. No hay una distorsión entre el ambiente expuesto y lo que se acciona. Si fuera del escenario llueve, entonces el actor aparecerá empapado por completo. Si están cenando, entonces habrá comida en la mesa. Esto nos remarca una de las maravillosas características del teatro: la idea de convención. Entre otras cosas, el teatro es eso. Espectadores y actores convenimos que lo que se nos cuenta es y que sucede realmente. De ahí que las acciones, las palabras, los gestos que participan de la obra, no nos descolocan y nos invitan a ingresar a la ficción.

?Cena entre amigos? nos lleva a la reflexión propia. Salimos pensando, buscando en nosotros mismos. Surgen las preguntas en el público ¿Estamos en pareja por costumbre o por amor? ¿Qué es el amor? ¿Resignación, libertad, una mezcla de ambos? ¿Nos asusta tanto la soledad como para quedarnos al lado de alguien que no amamos?

Una obra que recomiendo para pensar sobre la vida y para observar un tipo de teatro que confía en la figura del actor y del director, como soporte de su relato.

Publicado en Leedor el 11-07-2009