Un prestamista cita a Goethe

0
6

El prestamista que citaba a Goethe es un hombre que ha perdido la ilusión y halla en el recuerdo un modo de revivir y revisar su pasado.
El prestamista que citaba a Goethe, narra la historia de un hombre que habiendo perdido la ilusión, halla en el recuerdo un modo de revivir y revisar su pasado. Basada en la nouvelle ?La mansa? de Fedor Dostoievski, la historia desnuda, a partir de la evocación, un drama en donde lo más penetrante es aquello que no ocurre, el pliegue o la elipsis que enmudece a los personajes cargándolos de sentido. La obra cuenta la existencia gris de un hombre que sólo recupera el amor evocándolo. La única posibilidad de recobrar algo de su vida sentimental es apelar a ese lábil y caprichoso suceso que nos empeñamos en llamar recuerdo y que, muchas veces parece estar hecho de la misma sustancia que los sueños.

Así, el prestamista recuerda el tiempo vivido con una joven mujer a quien rescató de la pobreza pero no de la soledad. Evoca cada suceso acontecido en el tiempo en que fueron marido y mujer. Esa joven que llegó a su negocio en la indigencia, con una sola muda de ropa, se convierte en su esposa pero la oscuridad que rodea el pasado del prestamista, la austeridad y severidad con que la obliga a vivir, hacen que la joven busque el amor que palpita y late en otra parte. Y esa traición que tal vez le haya dado un soplo de brisa fresca a su vida es, la que atormentada la lleva a la muerte.

El diseño del espacio escénico es uno de los tantos logros de la obra. Pocos objetos, pero contundentes y precisos arman no sólo los distintos ámbitos: negocio, comedor, dormitorio, sino que acompañan a las escenas dotándolas de un plus de significación.

La iluminación crea y sostiene los distintos climas y estados de ánimo de ese hombre taciturno, austero y tan humillado al que parece que el pasado le hubiera robado la substancia. Del mismo modo, acompaña a las mujeres en las escenas que las tienen como centro. La música aporta indicios de gravedad a una historia cuya representación tiene el riesgo de la profundidad psicológica por sobre la preeminencia de las acciones y de ese conflicto todo el elenco sale airoso. Victoria Fernández Alonso y Liana Müller, jugando los papeles de la joven y la asistente, respectivamente, aciertan en el tono de modo impecable.

Alfredo Martín demuestra una vez más sus dotes dejando en claro que el escenario es su territorio natural y juega al mismo tiempo una partida difícil y la gana, ya que el guión, la puesta en escena y la dirección le pertenecen.

¿Un recuerdo es algo que uno tiene o es algo que perdió? se pregunta Gena Rowlands en un film de Woody Allen. Tal vez, El prestamista que citaba a Goethe, pueda responder esta pregunta.

Publicado en Leedor el 7-04-2009