Galileo sobre la mesa

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Ciencia y arte en una obra para el público infantil.
La oscuridad se adueña de toda la sala mientras la voz de un narrador nos cobija para acercarnos progresiamente a este pequeño teatro de Pollock o pequeño teatro de juguete.

La atmósfera intimista de tan sólo treinta privilegiados espectadores conservará su magia durante todo el espéctaculo. Todos atentos y concentrados en las tantas situaciones que suceden en aquella pequeña y tan cercana caja.

Resulta complejo imaginar la adaptación del ya clásico Galileo Galilei de Bertol Brecht al teatro infantil. Pero la compañia de teatro “Ad doc”, recurriendo a la reducción de personajes y escenas, logra conjugar el contenido político y social de la poética brechtiana con la magia y los códigos del juego infantil.

De esta manera, ésta pieza teatral para toda la familia pretende hablar de la ciencia a partir del discurso artístico dando a conocer las diferentes concepciones de mundo y universo que entraban en disputa y ponían en jaque las relaciones de poder consideradas hasta el momento inalterables.

Estas concepciones del mundo en contradicción son didácticamente explicadas a través de mecanismos propios del teatro de títeres recurriendo a la utilización de figurines, escenografías cambiantes y figuras en movimiento que representan la concepción ptolomeica y copernicana del universo.

Y la dinámica que posee la obra se debe en parte a la interacción de los personajes y de los mismos con los narradores que con sus relatos explicativos nos invitan a viajar por la italia del siglo XVll donde transcurre el relato.

Y cuando Galileo sobre la mesa se despide, la ficción se esfuma, pero no así el juego ya que los artístas nos invitan a recorrer cada recoveco de aquella caja mágica que nos matuvo expectantes para dar a conocer a una pequeña platea la grandeza del teatro brechtiano.

Publicado en Leedor el 2-03-2009