59º Festival de Berlin

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Hace pocos días concluía una nueva muestra del Festival Internacional de Cine de Berlín. El siguiente es un balance, con comentarios sobre varios de los títulos que vimos en la Berlinale.
Al igual que el año pasado, los resultados finales del Festival Internacional de Cine de Berlín se revelan altamente positivos para la cinematografía latinoamericana. Los únicos dos films de ese origen en la Competencia Oficial se llevaron los mayores premios, superando a obras de países usualmente candidatos como Estados Unidos, Francia e inclusive Alemania.

Lo primero que corresponde resaltar es la excelente organización del Festival, destacándose además la cordialidad de los anfitriones, la excelencia del material ofrecido (catálogos, programas, el tradicional ?Who?s Where?) así como el servicio de transporte gratuito a los principales hoteles y cines. Difícilmente otro Festival iguale estas prestaciones, pudiendo además señalarse la calidad de las proyecciones en salas de cine impecables.

Lamentablemente el nivel promedio de las películas presentadas, sobre todo en la selección mayor, no estuvo a la altura de las cualidades antes señaladas. Es probable que ello responda en parte al enorme número de Festivales en el mundo entero, al punto de ser probable que no haya casi ningún día del año sin que alguno de estos eventos esté comenzando en algún país de la tierra. La relativa proximidad del Festival de Cannes (número uno indiscutido) seguramente priva a Berlín de películas, que los productores y directores prefieren ?aguantar? hasta el mes de mayo.

Este año hubo dieciocho películas competiendo por el Oso de Oro, de las cuales este cronista vio once. ?Gigante? del argentino Adrián Biniez, radicado en Montevideo, es en realidad una coproducción con preponderancia de Uruguay, donde además tiene lugar la trama. En la misma línea de ?Whisky? y con la colaboración de parte del equipo de ésta, demuestra que se puede hacer buen cine con escasos recursos económicos. Basta con tener buenas ideas y actores de talento como es el caso de Horacio Camandule, que compone a una persona solitaria que trabaja en un supermercado como personal de seguridad. Su sencilla tarea de mirar a través de un monitor se ve un día distraída por la presencia de una joven encargada de la limpieza (la actriz Leonor Svarcos). De allí en más su curiosidad y deseo de conocerla tendrá un grave escollo: su timidez. ?Gigante? debió quizás alzarse con el Oso de Oro como lo demuestra la insólita cantidad de premios obtenidos: Oso de Plata (compartido), premio a la innovación, también compartido nada menos que con la película (no vista) de Andrzej Wajda y el galardón a la mejor ópera prima.

?La teta asustada? de la realizadora peruana Claudia Llosa (?Madeinusa?) es un producto digno pero que no alcanza el nivel de ?Gigante? o de ?London River? (ver más adelante). Su personaje central es la joven Fausta (Magali Solier) que sufre una enfermedad que se transmite por la leche materna y que sólo afecta a las mujeres maltratadas o violadas en época de combates terroristas en Perú. Hay varias escenas logradas, como la muerte de la madre de la protagonista o un casamiento en un medio de gente humilde que le otorga cierto pintoresquismo, que seguramente deleitó a parte del jurado. Pese a ciertos reparos en cuanto a la profundidad de la historia, cabe señalar que es muy satisfactorio que, al igual que el año pasado, sea un film de América del Sur quien se haya alzado con el máximo galardón de la Berlinale.

?London River? de Rachid Bouchareb (?Días de gloria?/?Indigènes?) está ambientada en julio del 2005 en que cuatro bombas puestas por terroristas destruyeron un micro. Dos personajes ubicados en las antípodas se relacionarán al sospechar que sus respectivos hijos podrían haber estado en ese ómnibus. Ella es una mujer algo desconfiada y quizás racista (la excelente Brenda Blethyn) y el un hombre africano, actuación que le permitió a Sotigui Kouyate llevarse el galardón al mejor actor. Lástima que en la entrega de los premios el actor se excedió en más de quince minutos contando tres historias interminables.

Otro de los films premiados fue el alemán ?Alle Anderen? de Maren Ade. La historia de una pareja en conflicto durante sus vacaciones estivales contó con una acertada interpretación de Birgit Minichmayr que le valió el premio a la mejor actriz. Sin innovar demasiado en un tema ya visto en el cine posee suficientes atributos que justifican que un distribuidor local haya adquirido los derechos de exhibición para nuestro país.
También es saludable que el premio al mejor guión haya sido otorgado a otro interesante film cuya procedencia son los Estados Unidos. Se trata de ?The Messenger? del israelí Oren Moverían que refiere a la ingrata tarea que le toca a un soldado (el actor Ben Foster) de tener que comunicar personalmente la muerte de colegas a padres y esposas. Se destaca Woody Harrelson como el oficial que lo instruye y entre otro Steve Buscemi, en corta aparición, como un padre en cólera.

Otros films de la competencia oficial resultaron decepcionantes como ?Mammoth? del sueco Lukas Moodyson (?Descubriendo el amor?, ?Todos juntos?), con Gael García Bernal y Michelle Williams y ?Cheri? de Stephen Frears con Michelle Pfeiffer. El primero mereció una fuerte reacción adversa del público y la crítica. No mucho mejor le fue a ?Happy Tears? de Mitchell Lichtenstein con Demi Moore y Parker Posey. En cambio, ?My One and Only? de Richard Loncraine con Renée Zellweger en una especie de ?road movie? refrescante fue bien recibida, destacando en la rueda de prensa la simpatía de la mencionada actriz. Los dos films restantes vistos, de la selección oficial en competición, ?Little Soldier? de la danesa Annette K. Olesen y ?Forever Enthralled? del veterano Chen Kaige no superaron la medianía.

La gran cantidad de películas presentadas en el Festival, alrededor de 400, en diversas secciones (Panorama, Forum, Generación Kplus) y en el mercado hacen difícil poder ver todo lo presentado. Así, por ejemplo, ?El niño pez? de Lucía Puenzo, presentada en Panorama, tuvo en general una respuesta favorable de la crítica y aún mayor de público. El llegar muy cerca del inicio de la proyección impidió verla, al estar la sala colmada.

Finalmente conviene señalar que dos de las películas, fuera de competición, más esperadas resultaron altamente decepcionantes. ?The Dust of Time? de Theo Angelopoulos terminó siendo un fresco histórico sobre el stalinismo difícil de digerir, pese a su ecléctico reparto (Michel Piccoli, Willem Dafoe, Irene Jacob, Bruno Ganz). Peor aún fue ?Eden al Oeste?, el nuevo opus de un Costa-Gravas irreconocible, en que un griego sin papeles intenta y logra en forma poco creíble llegar ilegalmente hasta Paris.

A modo de compensación, otro de los films, fuera de concurso, vistos fue uno de los pocos momentos de buen cine vistos en Berlin. Se trata de ?The Reader? de Stephen Daldry con la recientemente ganadora al Oscar Kate Winslet en una fantástica recreación del personaje de Hanna Schmitz de la novela ?Der Vorleser? de Bernhard Schlink. Esperemos que pronto encuentre un distribuidor local, situación bastante insólita hasta el momento.

Publicado en Leedor el 27-02-2009