Entrevista a Cristian Krämer

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En esta Buenos Aires cada vez más polarizada entre el off y la calle Corrientes, un dramaturgo actual opina sobre ese fenómeno.

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Cristian Krämer es médico, músico y dramaturgo, estudió guión teatral con Gladys Lizarazazu, Mauricio Kartún, Lautaro Vilo y Alejandro Tantanián.

Su primer estreno fue La cucaracha, el que se agranda no se achica, obra dedicada a sus hijos, escrita y musicalizada en 1989.

Obtuvo varios premios, entre ellos el CABA 2005 por “Tungara tú” y el CABA 2006 por “Hoy no, Cecilia” y en 2005 Premio Nacional de radioteatro ARGENTORES por ?La leyenda de Crispín Gritón?.

En 2008 estrenó en El Teatro Nacional Cervantes “Whitelocke, un general inglés? sobre la novela histórica “El delicado umbral de la tempestad” de Jorge Castelli, Premio La Nación a la mejor novela en el año 2000.

Cristian recuerda sus primeros contactos con el teatro de la mano de su abuelo: ?Escuchábamos juntos los radioteatros de Vaccarezza; también iba a ver teatro con él cuando tenía ocho o diez años?.

-¿Cómo era la dinámica del circuito teatral cuando empezó su contacto profesional con el teatro?

-En ese momento el teatro off, como se lo llama ahora no existía, era el teatro vocacional, tampoco existían tantas salas, teatristas y actores. El Abasto era el mercado todavía y en la zona ni se pensaba en levantar un teatro.

El circuito teatral acotado hacía más sencillo estrenar una obra porque no había tanta competencia.

-¿Cuándo surge esta proliferación del teatro off?

-Hace cinco años apareció el Abasto como un ícono de la dramaturgia off.

-¿Cuál es el rol del dramaturgo en el teatro actual?

El surgimiento tan explosivo de la dramaturgia, los actores, las escuelas de teatro y los directores generó que a nadie le interese dirigir las obras de los otros, entonces nos encontramos con personas que cumplen las tres disciplinas: escriben, dirigen y actúan. De esta forma se pierde parte de la riqueza de una obra, porque el director y los actores hacen aportes muy importantes a lo escrito por el autor.

-¿Usted cree que las obras del teatro off y las de la calle Corrientes están dirigidas a públicos distintos?

– Si, absolutamente. El teatro off es un teatro endogámico, es la misma gente que va al teatro, es la misma gente que le interesa el teatro, es la misma gente que estudia teatro. El que va por lo menos dos veces por mes, mínimo, al teatro, es un tipo endogámico, que se mueve en ese ambiente. El teatro de la calle Corrientes es un teatro absolutamente comercial, hasta dudo de que sea bueno; son todos autores extranjeros, para que nadie tenga dudas de que el texto sea bueno; luego, pueden ser obras mal montadas o muy mal dirigidas, pero ponen actores taquilleros que atraigan al público. Es un teatro de fuegos artificiales.

-¿A quién están dirigidas las puestas de la calle Corrientes?

-El teatro de Corrientes sólo busca entretener, no siempre plantea cosas y el público puede hacer catarsis mientras ve la obra, o luego o una catarsis abierta; en cambio, muchas veces, el teatro de vanguardia no busca que el espectador experimente la catarsis, es muy vanguardista, pero ahora es así en muchos casos la catarsis la hace directamente el actor y rápidamente pasa a otra y a otra, como en el teatro de Sarah Kane, que es violentamente trágico, tan trágico y rápido que no da tiempo al público a ver que está pasando.

-La obra posmoderna ¿busca la comunicación con el espectador?

-Cuando apareció el concepto de la cuarta pared, Miller estaba dirigiendo Las Brujas de Salem: en un ensayo un actor empezó a decir su texto de espaldas al público. Miller le dijo que no lo oía y él seguía actuando. Volvió a decirle: ?¡No lo oigo!?,pero al tipo no le importaba; Arthur Miller se levantó y volvió a gritarle, el actor se dio vuelta y le dijo que él no entendía, que él era el personaje y que estaba con los otros personajes dentro de una habitación; si lo oían o no, era un problema de los demás. Miller los echó a todos, porque su concepto de teatro no era no comunicarse con el público desde la actuación. Ahora la no comunicación viene desde el texto, porque al revés, volvimos a abrir la pared y el actor mira directamente al público, dialogando con el público un diálogo que no existe. Cada vez más, se actúa hacia el público, pero no se lo incorpora. Eso es muy posmoderno.

-¿Para usted el objetivo de los grupos de teatro off Corrientes es llegar a Corrientes?

-No, en absoluto, no, porque están muy peleados con el teatro de Corrientes, porque es totalmente discriminado, como que no es teatro, como que es absolutamente bastardo. De todas formas Bertold Brecht decía: ?El teatro es un entretenimiento?, y uno y otro tipo de teatros son al fin y al cabo eso, un entretenimiento.

Foto Gentileza de Alternativateatral.com

Publicado en Leedor el 18-02-2009