Vicky Cristina Barcelona

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Inefable e idealizada mirada de Woody Allen sobre cuestiones amorosas en esta comedia imperdibleQuizás pequemos por querer ver siempre algo más de lo que vemos. Es posible. Pero no todo el cine invita a eso. Hay algún tipo de cine que invita al pequeño estallido o el entusiasmo breve. Otro tipo de cine, se queda en la nada, destino de pequeña pantalla, otro, dispara hacia el infinito. No hace falta insistir en qué lugar se ubica la obra de Woody Allen, tan viva como él desde hace más de 40 años. Con una filmografía tan compacta se hace complicado no pensar en alguna de sus otras películas cuando se piensa en una.

Vicky Cristina Barcelona se estrena esta semana en Buenos Aires y una de las cosas más atractivas es que cambia el escenario de las últimas películas: Londres por Barcelona, actores ingleses por españoles.

También realizada en Europa, como Match Point, Scoop y El sueño de Casandra , Vicky Cristina Barcelona ya no transcurre en Londres sino en Barcelona, los actores no son ingleses sino españoles. Pero la ciudad, ya cualquiera, sigue siendo uno de los ejes temáticos de la obra de Woody Allen lugar donde se materializan todavía más las subjetividades de sus personajes. Si el espacio es frío, los personajes lo serán, si la ciudad es romántica, los personajes lo serán.

Aún con ciertos enamoramientos de extranjero, Woody Allen invitado a filmar en España por capitales españoles, ideó una historia de triángulos a partir del momento en que dos jóvenes norteamericanas van a pasar el verano en Barcelona. Vicky está haciendo su tesis sobre identidad catalana, Cristina va a pasar sus vacaciones con su amiga. La primera es realista, racional, conservadora, está comprometida para casarse; Cristina es pasional, sin reglas, su vida altera un poco a Vicky. En una vernissage conocen a Juan Antonio un pintor asturiano que en seguida les propone un fin de semana que Vicky rechaza. Un pintor cuya tormentosa relacion anterior con María Elena (Penélope Cruz) marca buena parte de la película.

?Habla en inglés? le dice permantenemente Juan Antonio a María Elena. ?Habla en inglés?. Bardem y Cruz, dos estrellas fagocitadas por Hollywood en un juego interesante que Woody Allen plantea en su propia tierra.

El tema de Vicky Cristina… es el deseo. Entre ser libre y vital o estar sujeto a reglas e infeliz. Elegir entre esos dos caminos parece fundamental. La pareja de Juan Antonio y María Elena se contrapone con la de Vicky y Doug, la pasión de la vida, encarnada por lo español, el materialismo y la superficialidad, encarnada por la norteamericana.

En cartel hoy, la francesa Las horas del verano habla, qué paradoja, de esto mismo pero desde la mirada europea: la necesidad de desapegarse de la tradición para vivir en un mundo globalizado.

En cambio, en Vicky Cristina Barcelona, Woody Allen parece encontrar una mirada idealizada a esa relación abierta que viven Cristina, Juan Antonio y María Elena. Aunque el “desorden” dura lo que dura un verano.

La banda musical, capítulo aparte, es narrativamente perfecta: alegre y sugestiva como la historia que comenta.

Este Woody Allen cosmopolita, interesado en el amor (ya no solo en el matrimonio) como nunca hace una película entretenida y profunda cuando es necesario.

Vicky Cristina Barcelona es digna de verse, por muchos motivos pero principalmente por esa mirada inefable sobre las cosas que nos sigue regalando de uno de los directores más importantes de la historia del cine.

Publicado en Leedor el 3-02-2009