Australia

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Fallida superproducción con dos encumbrados actores australianos en una alargada y banal historia Nicole Kidman es un nombre capaz de movilizar a potenciales espectadores como ha quedado demostrado en el rico periodo 1999-2003 con títulos tan célebres como ?Ojos bien cerrados?, ?Moulin Rouge?, ?Los otros?, ?Dogville?, ?Regreso a Cold Mountain? y sobre todo ?Las horas?, película con la cual ganó el Oscar a la mejor interpretación femenina.

El último quinquenio(2004-2008), en contraste, ha sido algo decepcionante para los ?fans? de la actriz con cierta recurrencia a participar en films del género fantástico. Tanto ?Las mujeres perfectas?, ?Hechizada? e ?Invasores? son productos olvidables y apenas se salva ?La brújula dorada? y quizás ?Retrato de una pasión? (?Fur?). ?Australia? de Baz Luhrmann (?Baila conmigo?, ?Romeo y Julieta?, ?Moulin Rouge?) cierra el periodo sin aportar gran cosa.

La extensa trama está ambientada a fines de la década del ?30 y comienzos de los ?40, cuando en el mundo se desataba la Segunda Guerra Mundial.

Kidman compone a Lady Sarah Ashley, quien decide viajar a Australia al campo que explota su marido, del que no tiene más noticias. A su llegada la espera un arriero (?drover?), interpretado por Hugo Jackman (el Wolverine de la serie de películas: ?X-Men?), que trabaja para su esposo. En la chacra se entera de la reciente muerte de éste, al trabar contacto con un niño mestizo de nombre Nulla (excelente debut de Brandon Walters), cuyo abuelo, el aborigen King George, es acusado de ser el asesino.

La película se podría dividir en dos partes, siendo la primera la más atractiva al mostrar el arreo de unas dos mil cabezas de ganado hasta el puerto de Darwin. Para ello la joven junto al arriero, Nulla y otros tres personajes deberán sortear múltiples escollos que les opone su ex capataz Fletcher, interpretado por David Wenham (?The Bank?) a quien Lady Ashley había expulsado. Por momentos se podría pensar que se está viendo un nuevo capítulo de Indiana Jones. La segunda parte se inscribe en plena guerra, cuando los japoneses ya habían atacado Pearl Harbor y Australia, aliada de Inglaterra y Estados Unidos, ya era su enemiga. Es en esta segunda mitad donde se pierde toda verosimilitud y donde se temerá por la vida de los ?buenos?. Hay una escena absurda en una isla, bombardeada e invadida por los japoneses, en que el rescate de Nulla por el arriero hace perder credibilidad al relato. Lo que sigue hasta el final del film conforma un conjunto de golpes bajos e instancias melodramáticas que terminan por agotar la paciencia del espectador.

Hace apenas dos semanas nos habíamos referido a ?El rastro?, con el que ?Australia? tiene más de un punto de contacto. El principal es la actuación de David Gulpilil en ambas, aquí en el rol de King George. Su presencia es lo más rescatable y su ?paseo? cerca del final con su nieto Nulla, algo conocido en su país como ?walkabout?, nos trae nostalgia del film homónimo que marcó su debut como actor. En un balance se podría decir que los actores aborígenes salen airosos frente a sus pares de raza blanca, aunque no sería justo atribuir esto al dúo central de encumbrados actores sino a las torpezas de quien los dirige.

Publicado en Leedor el 11-01-2009