El hombre con la cámara

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La película de Dziga Vertov pone en evidencia una nueva relación: el cine y la ciudad industrializada. “La lógica de la simulación se caracteriza por la precesión del modelo, Ocultándonos sutilmente, que la realidad ya no es la realidad. (Jean Braudillard en Cultura y simulacro)

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El hombre de la cámara – Relación con la ciudad y la alteridad

Desde las ciudades estado griegas vemos cómo se han ido modificando las condiciones de vida a través del tiempo, Aristóteles, sostuvo que era la comunidad local, la polis, y no el mundo lo que importaba al buen ciudadano. La ciudad, pensaba el gran filósofo: ?no es un artificio; defenderla es una forma básica de convivencia?, este sentimiento existía previo al individuo. Si fuera muy pequeña no podría cumplir sus funciones, y si fuera muy grande ya no sería una ciudad. Para funcionar bien, la ciudad ha de ser autosuficiente, con posibilidad de conocerse unos a otros y con un territorio fácil de recorrer.

El hombre con la cámara de Dziga Vertov nos acerca al mundo de la ciudad moderna, ésta y la cámara de cine comparten los roles protagónicos, trozos de la realidad tomados al paso; un mundo el de la experiencia personal, y el de la búsqueda de resultados, una alegoría a la vida.

(Dentro de la filosofía de su tiempo, Descartes imprimía al pensamiento moderno originalidad y carácter. Su pensamiento no se apoyaba en la ?naturaleza?, ni en la ?cultura? con su tradición y autoridad, sino en el ?mundo de los hombres? en su experiencia de vida. Esto se entiende como conocimiento personal del mundo humano sin fronteras? (?) viajes por ciudades, cruces con gentes de diversos humores y condiciones, prueba de sí mismo en situaciones que la fortuna le deparara).

Este fue el camino de Dziga Vertov, cineasta, innovador, teòrico, agitador; empieza en 1916 en su ?laboratorio del oído?, a experimentar músicas de ruidos, montaje de fotogramas y palabras.

Hacia 1920 hace un descubrimiento: el ojo humano era capaz de registrar un plano cinematográfico de apenas dos o tres fotogramas; ello implicaba la posibilidad de montar fragmentos diminutos en cortes aparentemente ilógicos que no solo desafiaban por entero la temporalidad de la visión natural sino las estructuras de pensamiento. Su obra tiene como fin mostrarnos de una manera espontánea el vértigo de la modernidad urbana con sus contrastes sociales y económicos, actividad compulsiva en suelo soviético; narrada con un ritmo armonioso y dinámico, pero con un grado cero cinematográfico, en realidad la presenta como un icono religioso del nuevo ídolo, ?la técnica?, captando la imagen en movimiento que da respuesta a la realidad del mundo y no a la ficción. La estructura de la película se elabora a través de una larga tarea de montaje, y alejándose de lo que pudiera ser un relato cronológico o lineal, esta obra responde a los agit-prop, 1918, concebida en los primeros días de la revolución rusa para representar en cortos metrajes toda actividad artística militante, (teatro, cine, música, pintura) destinada a provocar una acción psicológica e intelectual en el publico, acompañando una política de incitación social.

Vertov, los llamaba kino-fraza, frases fílmicas. El llevó a cabo un sistema tal que puso en evidencia la relación entre el mecanismo del cine y la nueva intensidad productiva industrial, fue un heredero de la fascinación tecnológica de los futuristas y constructivistas, nos muestra cóo el desarrollo de hechos convergen en una forma entrecruzada, desde su más temprana gestación y a lo largo de su desarrollo a medida que el siglo avanzaba; encierra en sus imágenes, un cruce de actitudes, de situaciones diversas, que dan pie a la libre interpretación desde el lugar de la experiencia y el conocimiento personal. El entendía su trabajo como la misión de crear una nueva percepción del mundo, descifrar una nueva manera, un mundo desconocido para todos.

Es el cineasta el que enuncia, es el que deja constancia de la realidad, es el que informa, lo hace enteramente desde su punto de vista, manipulando el tiempo hacia atrás y hacia adelante, alterando constantemente el orden. Digamos también, que lo que muestra es como un entramado polifónico, no problematiza, nos muestra lo simple, lo cotidiano… En los planos, aparecen referentes que se van desdoblando a través del tiempo, imágenes que marcan la alteridad en un mundo que nos aleja de nuestra identidad; las imágenes barridas, la manivela de la cámara de cine, que gira y gira, los aviones, los tranvías, las chimeneas de las grandes fábricas, catedrales del progreso; gente que camina, (que no sobresalen que no tienen mas importancia que otros) columnas corintias; rememorando tiempos superponen, de rostros que observan desde las ventanas, de alcucillas que engrasan los mecanismos del tiempo, de montacargas que elevan nuestra visión global de la ciudad, de humo de las locomotoras que empiezan a contaminar el aire, de obreros que soportan el peso de sus cargas, a la par del poderoso burgués del futuro que pasea en su vistos coches. La máquina paraliza las imágenes; ancianas de rostros curtidos, niños con cabellos ensortijados, caballos que corren tirando de carros o sulquis; su velocidad quiere equipararse a la de la locomotora; se unen tiempos distintos, uno, con el afán de no ser postergado, el otro con la seguridad de ser punta de flecha. La ciudad se alza desde su centro a los cuatro puntos cardinales, las plazas con sus diagonales rompen con las convenciones, ponen tensión espacial, las calles que se desvían confirman el cambio de pensamiento; la prostitución emerge en el tiempo, la muerte junto con el nacimiento se inserta en las formas, las flores que a la vez festejan, hablan del dolor.

En las secuencias finales de la película la cámara de cine se independiza de su operario, convirtiéndose en una especie de robot, es la máquina que emerge como centro del mundo, como el personaje principal, dejando de lado todo simbolismo espiritual del espacio donde el hombre se desarrolla, donde crece donde se transforma. Se sabe que la ?La Ciudad? de las ciudades, primitivamente imputada a Caín (Gen.4, 17), era el signo de sedentarización de los pueblos nómadas, y por lo tanto de una verdadera cristalización cíclica, en la que se reconocía la estabilidad, en su forma simbólica tradicionalmente cuadrada, contrariamente a los campamentos nómadas que eran circulares, símbolos del movimiento, del cambio y de la diferencia, instalada en la naturaleza desde su génesis. En los 68 minutos de duración del metraje, se va empalmando cada minuto del tiempo en el que se nos muestra como la tecnología avanza como fin de acaparar poder y no como medio para superar estados de pobreza y de conocimiento.

Es hacia fines del siglo XVIII, cuando la urbanización masiva dio surgimiento a grandes ciudades, primero en Europa y luego en otras regiones, a medida que un gran número de inmigrantes de comunidades rurales se instalaban en la áreas urbanas. Hoy las grandes ciudades son áreas urbanizadas convertidas en grandes centros de actividad cosmopolita, (kosmopolités, ciudadano del mundo) con alta densidad de población en las que se instalan los sistemas políticos, administrativos y de servicios de las grandes corporaciones, muestra de ello es en otra medida y en otro tiempo, la ciudad, tomada por Vertov, que nos acerca al surgimiento de la ciudad moderna, antaño un espacio de convivencia armonioso, sin ruidos, con un lento caminar, con espacios suficientemente adecuados a la vida de los ciudadanos, donde compartir, donde poder transitar, sintiendo el espacio que te contenía.

?La Copenhague actual,?; ciudad construida cuidadosamente con una bella orientación al mar, es para nosotros una imagen diferente de un mundo mas humano, donde cientos de personas disfrutan de un orden alternativo, de ciudad moderna con orden natural, una ciudad en la que no se vive ?la hybris?; con un elevado nivel cultural, con un sistema controlado donde la autodisciplina generada en un comienzo en forma rigurosa ha dado resultados magníficos de convivencia, es una ciudad considerada como la mayor ciudad de Escandinavia, la mas verde, la de menor contaminación, una ciudad de vanguardia en la que existen cantidad de teatros, de cines y de sujetos que los transitan y que los viven desde la cotidianidad.

Publicado en Leedor el 22-11-2008