Abaco

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El 21 de septiembre a las 19.30hs en el Teatro Payró, la niña que fue vuelve a contar. Vuelve Ábaco. Volvemos a contar.

Una muchacha cuenta. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho. Cuenta medicamentos para su abuela enferma. Cuenta los días que lleva sin noticias de ella. Cuenta la historia de esa abuela que la recibió cuando sus padres fueron desaparecidos y la cuidó a su manera.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho. Hace ocho días le dejó el pastillero con la dosis de una semana, con el anticoagulante que puede prolongar su vida, pero que también puede desangrarla. Hace ocho días, se llevó sus fotos, sus muñecas, sus cuadernos, dejando un hueco en la casa de la abuela. Una estrategia: quitarle a la niña que fue si la abuela no acepta que ahora los roles tienen que invertirse y la muchacha es la adulta que puede hacerse cargo. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho. Un decir obsesivo que busca reponer un sentido, trazar una genealogía, comprender y perdonar. Un rosario interminable de preguntas sin respuesta, de reclamos sin atender, de recuerdos y olvidos.

Un intento de aligerar el peso de la sangre, de alivianar el trabajo del corazón. De eso trata Ábaco.

Mariana Eva Perez, como dramaturga e investigadora, viene transitando estos temas desde su producción teatral y académica. Cuando Mariana tenía quince meses, sus padres, militantes montoneros, fueron detenidos-desaparecidos; la madre estaba embarazada. La abuela materna se integró a Abuelas de Plaza de Mayo para buscar al nieto robado, mientras los abuelos paternos se hacían cargo de la nieta. Los primeros textos de Mariana fueron poemas y cartas para ese hermano lejano que finalmente encontró en el año 2000, apropiado por un agente de inteligencia de la Fuerza Aérea y su esposa. En 2002 escribió para teatroxlaidentidad su primera obra, Instrucciones para un coleccionista de mariposas, que da cuenta de este encuentro. Desde entonces escribió varias piezas relacionadas con temas de memoria e identidad.

La puesta en escena de Ábaco parte del encuentro entre Mariana y Fernando Suárez, actor y director argentino, con residencia en París. Suárez realizó en la Sorbona su Licenciatura en Artes Escénicas y un master sobre ?Dramaturgias de la Memoria?, a partir de teatroxlaidentidad. Así tomó contacto con la producción de Mariana.

El espectador no encontrará en Ábaco esos lugares comunes y estereotipos que abundan en los relatos de la historia reciente. Es sabido que cientos de hijos de desaparecidos fueron apropiados y ésta es materia de innumerables producciones artísticas, pero ¿qué pasó con aquellos que quedaron bajo la custodia de sus abuelos? ¿Qué ocurrió en esos hogares arrasados? Ábaco ilumina esta zona inexplorada al contar una historia en particular, la de esta niña y sus abuelos. Y lo hace de un modo impiadoso y osado, que se vuelve audible en las voces y se hace carne en los cuerpos de las actrices Cecilia Belmonte y Paz Rotoni.

Publicado en Leedor el 17-09-2008

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