Gabriela Aberastury

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Contenido mágico y musical en esta muestra de Aberastury en Coppa Oliver Arte.GABRIELA ABERASTURY
Música y pintura
Coppa Oliver Arte
Talcahuano 1287 ?A? – Buenos Aires.
Hasta el 9 de agosto de 2008.
Lunes a viernes de 10:30 a 20 hs.
Sábados de 10:30 a 12:00 hs.

Acceder al ámbito donde se exhiben las pinturas de Gabriela Aberastury depara varias sorpresas. De inmediato, su minuciosa manufactura surge ante nosotros, aún cuando todavía no podamos descifrar el mensaje de su contenido.

La artista nos refiere que las obras expuestas se realizaron en su estudio mientras la música de cámara invade el recinto.

Quizá por ello, creímos encontrar en principio en la trama de las composiciones una fuerza de origen desconocido que, sin embargo podría ser el resultado de cierta combinación de sonidos que en la interpretación de la artista y en su pasaje a la tela provocarían nuevos efectos estéticos.

Esta presunción podría tildarse sin embargo de caprichosa. Aquí no se trata de la observación de pinturas figurativas y por lo tanto las formas de los elementos plasmados no se asimilan a las correspondientes a notas o a instrumentos musicales.

Pero sí podemos detectar en ellas elementos y espacios diferenciados: algunos dominados por cierta calma, como pausas en una interpretación musical, que se contraponen a otras zonas cubiertas por una suerte de relieves entramados de tonalidades metálicas como en los instrumentos de viento.

En la ?Catedral del viento? una tela de desarrollo vertical, -que entendemos es el que más conviene a las pinturas de Aberastury- se estarían representando los tubos de un órgano donde se produce el sonido por los fuelles que impulsan el aire y un teclado.

En otras obras los aspectos más destacables surgen del tratamiento de la materia, como en ?Nautilus?, un óleo sobre lienzo, dominado por tonalidades del mar en azules y verdes. En la abigarrada composición adivinamos los elementos característicos del utillaje de una embarcación. Pero también percibimos en ella cierto vaivén, como repetición regular de movimientos o sonidos que son atributos de la cadencia.

Ante todo encontramos que las pinturas poseen un contenido mágico que parece originarse precisamente en un sentimiento espiritual que podría asimilarse al provocado por la música.

Publicado en Leedor el 2-8-2008