Bibliodiversidades IV

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Seguimos viendo quiénes son, cómo funcionan, y que expectativas tienen las pequeñas editoriales argentinas. Ana Ojeda de ediciones 8vo.Loco contesta a las preguntas de Leedor.com.Preguntas de www.leedor.com:

Por Ana Ojeda

¿De dónde surge la necesidad de abrir una editorial, de querer ?fabricar? libros?

De la dificultad para encontrar libros que no pertenecen al ámbito de lo masivo. Un ejemplo: el primer libro de El 8vo. loco reunió la poesía de la década del veinte de Nicolás Olivari, autor que ?como muchos de esa época? fueron opacados, silenciados, para poder erigir a Borges y su literatura como tótem del siglo XX. Estábamos en pleno proceso de preproducción, tipeando las primeras ediciones de La musa de la mala pata y de El gato escaldado cuando de pronto nos damos cuenta de que nos podemos encontrar por ningún lado La amada infiel, el primer poemario de Olivari, de 1924. Recorremos bibliotecas públicas y privadas, nos ponemos en contacto con el hijo, nadie lo tenía. Al final, lo encontramos en una biblioteca de Hamburgo. Una locura. Ésa fue la primera vez que nos planteamos con seriedad la necesidad de un emprendimiento cultural que recuperara historias alternativas, resistentes, a los modelos imperantes y hegemónicos de la actualidad.

¿Cuántos años llevás en esto?

Empezamos a fines de 2005. En realidad, nuestro primer libro -el de Olivari? fue ?apadrinado?, para decirlo de alguna manera, por una editorial amiga llamada Malas palabras Buks (http://www.malaspalabrasbuks.com.ar), de manera que salió en su sello. A partir del segundo, dedicado a la cuentística del veinte de Enrique González Tuñón, nacimos con el nombre actual.

¿Cómo caracterizás el mercado argentino?

Para las pequeñas editoriales es, antes que nada, duro. Para decirlo rápidamente, entre librería y distribuidor se llevan alrededor del 60% de lo que paga el lector como precio de tapa. El 10% va para el autor y está todo dicho. A esto se suma la dificultad para dar a conocer lo que uno hace porque los suplementos literarios son pocos y reseñan casi todos lo mismo. Los libreros no quieren perder espacio de vidriera o de mesa en libros que no van a vender de a miles. En suma: por momentos se hace cuesta arriba. Y esto no es nada nuevo. Ya en 1929, Nicolás Olivari opinaba que los editores eran mártires. En una entrevista publicada en La literatura argentina, que incluimos en nuestra edición de sus poemas, comentaba: ?Cuántas veces le dije yo a Gleizer que si hubiera puesto una fábrica de impermeables, de betún o de caramelos, con la energía gastada, con la inteligencia derrochada, con el trabajo dilapidado en su editorial, sería a estas horas millonario. Y lo mismo Samet y lo mismo Glusberg?. Gleizer, Samet, Glusberg, Zamora: maestros del oficio, que hoy casi nadie recuerda.

¿Qué editoriales/movidas editoriales admirás?

En especial dos, casi opuestas entre sí. Por un lado, el impresionante proyecto cultural planteado y llevado adelante por Centro Editor de América (CEAL) entre los sesenta y los ochenta. Para resumirlo en tres palabras: libros para todos. Ediciones baratas de clásicos argentinos y universales. Ensayos a cargo de quienes hoy son referentes del campo intelectual nacional (Beatriz Sarlo, Eduardo Romano, Susana Zanetti, etc.). Con paciencia y muy poca plata el CEAL nos dio la posibilidad de armar una biblioteca nutrida de todo lo considerado ?canónico?.

Por el otro, me gusta mucho lo que está haciendo Galaxia Gutenberg-ALCAXXI con la colección ?Archivos?. Son volúmenes de clásicos de la literatura latinoamericana compilados desde una perspectiva de crítica genética y seguidos de un paratexto crítico impresionante: semblanza biográfica del autor, cronología, artículos críticos sobre su obra. La única contra de estos tomos es su precio, aunque a veces se encuentran en saldos en las librerías de Corrientes.

¿Cómo se elige el tipo de materiales a editar?

En el contexto de un mundo globalizado, con El 8vo. loco queremos crear un espacio de resistencia contra la violenta homogeneización impuesta por la lógica de mercado que rige todos los ámbitos del vivir en sociedad. Monstruos editoriales multinacionales que responden a un único argumento (la rentabilidad económica) maniobran en el campo de la cultura para imponer, a través ?por ejemplo? de premios que reparten sumas espectaculares de dinero, un modelo de literatura latinoamericana cuyo rasgo principal es su capacidad de venta. El escritor que por lo general vemos en la superficie de los medios masivos de comunicación no es un intelectual (es decir, alguien que reflexiona críticamente sobre la realidad que le toca vivir), sino un hombre, una mujer, funcional al objetivo ?puramente económico? de la industria editorial. Sus libros, que ganan premios, que salen sábado a sábado en los suplementos culturales más importantes del país (que sea), son coherentes con las reglas específicas del medio en el que están insertos: Cien años de soledad, hoy, no es más que un culebrón colombiano. Un éxito de ventas que ha perdido su poder de cuestionamiento crítico de la realidad latinoamericana para volverse una nota de color. Algo que el sistema adoptó, resignificó y vuelve a ofrecer, neutralizado, entre el último de Andahazi y la multiprocesadora Mulinex.

Si partimos del postulado de que entre la edad del autor y la calidad de una obra no se establece una relación de causa-consecuencia, en El 8vo. loco nos interesa poner en circulación obras que, independientemente del género y el autor, dejen al lector pensando, que lo alteren (en sentido positivo o negativo). Que, en todo caso, lo cambien. En una época en la que se siente el imperio de la velocidad, socia inseparable del consumo (pensemos en el zapping, en todo lo descartable: usa y tira, usa y tira, usa y tira), buscamos rescatar la capacidad perturbadora específica de la literatura y del arte en general: un buen libro es el que no se olvida fácilmente, el que no permite que se lo reduzca a una simple línea argumentativa. El que pide a gritos una segunda lectura. En este sentido, nuestra propuesta cultural es, desde todo punto de vista, una intervención política.

¿Qué te gusta leer a vos personalmente?

Literatura argentina y latinoamericana.

Publicado en Leedor el 7-07-2008