Re genias

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Desopilantemente pop, esta dupla de mujeres que leen y actúan sus diarios nos identifican a cualquier edad. Nada más desvelado que acomodar la casa después de una fiesta. Así empieza la obra, con las chicas poniendo orden después de un anochecer ajetreado, con energía todavía para mandarse “una coreo” de Toxic de la Spears que las pone a tono para comenzar la lectura de sus diarios íntimos, escritos entre los 10 y 21 años.

Si fuera solo lectura estaríamos a salvo y podría ser una velada paqueta o un congreso de psicopedagogía y alteraciones conductales. Serían como dos chicas buenas reconociendo en público los tics de su tierna adolescencia. Pero eso sería muy aburrido, y la mayoría no lo resistiría, nos hubiéramos retirado a tiempo, cual concierto de Berte Trepat.

Lo interesante de la obra es el punto de vista. ¡Qué bueno es haber pasado los 30 y hacer de una misma a los 16!

Estas chicas son pura velocidad. Formas de ser de las mujeres nacionales cuando interpretan sus propias historias, imparables.

Si solo escucho sus diarios, pienso en el tiempo ido, en todas las marcas de época, en esas fotos, en los pantalones de cintura alta, los rulos brashineados, Rod Stewart, los lacanianos argentinos intentando explicar la explosión hormonal de las niñas, el karaoke, esas cosas tan noventosas, pero en realidad, cuando abro los ojos, se me hace que estas dos niñas son lo que hubiera sido Pipilotti antes de desarrollarse, si se hubiera criado entre Flores y Villa Crespo.

En esta obra, además, puede apreciarse la mejor explicación del pop femenino de los últimos años, contado de un modo que parodia a todos los teóricos, nada de lenguaje MTV, más bien el lenguaje de una rehabilitada reciente que sabe de lo que habla.

La selección musical maravillosa y plagada de acrobacias varias, la autosátira como elemento de humor (esa carta de la madre donde le pone los límites que nunca le puso, nos hace llorar de risa por la doble identificación, como madres y como hijas), objetos que son como en el mundo adolescente, imprescindibles, y la capacidad de afirmar que toda realidad es la mejor ficción cuando una quiere y por eso escribe, sobre todo entre los 14 y los 20.

En síntesis, como bien pudimos apreciar en la cola de entrada, Re-genias es para fanáticas y fanáticos del género, fieles seguidores de la Saphir o la Crespo, y de ambas a la vez. Una obra que va de boca en boca como los chismes más sabrosos, y que vale la pena recomendar.

Publicado en Leedor el 22-07-2008

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