La cuestión humana

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Bienvenida la primera película que se estrena en Argentina del director Nicolas Klotz, quien nos visitó durante el último BAFICI
Según afirmaba Nicolas Klotz, un reciente visitante del 10º BAFICI, ?La cuestión humana? (?La question humaine?) completa una trilogía junto a las anteriores ?Paria? y ?La Blessure?, con las que comparte una aproximación a temas sociales de la Francia actual.

Habiendo visto los tres títulos puede afirmarse que su nueva realización difiere de las anteriores desde su mismo origen, una obra del escritor Francois Emmanuel publicada en el año 2000 y reeditada recientemente. Su recomendable lectura permite ampliar algunos conceptos sobre la, a priori no tan evidente, cercanía entre la sociedad capitalista actual y la imperante en Alemania en la época nazi.

La obra de Emmanuel, de apenas cien páginas, presenta a un psicólogo (Simón) que actúa en una empresa petroquímica y cuya función principal es la instrumentación de una reducción de personal. Grande debe haber sido el desafío para el director y su coguionista (y esposa) Elizabeth Perceval de transformar un relato en primera persona en una serie de extensos diálogos que ocupan más de dos horas de metraje en el film. Quizás la duración sea algo excesiva pero la diversidad de temas y personajes probablemente lo justifiquen.

Simón se ve asignado a una segunda tarea consistente en investigar la extraña conducta, lindante con un estado de depresión, del director de la empresa CS Farb, radicada en Francia pero de capitales alemanes, Mathias Jüst. Mientras que Mathieu Amalric, el actor de moda en la actualidad (?Un secreto?, ?La escafandra y la mariposa?, ambas de inminente estreno) interpreta con maestría al responsable de recursos humanos, el veterano Michael Lonsdale (200 films en su haber) hace lo propio en el rol del directivo. Pronto aprenderemos que Jüst oculta una serie de recuerdos que tienen que ver con su pasado y más precisamente con el de su padre, hace algo más de 50 años. Resulta fascinante la forma en que Simon se va aproximando a la verdad que encubre el ejecutivo, tanto a través de su contacto con la esposa del mismo (la también veterana actriz Edith Scob) como de su secretaría.

A modo de un thriller se irán develando terribles secretos de los sistemas de exterminio de los seres humanos. Los métodos han cambiado y hoy la aniquilación es de otra naturaleza pero lo que resulta claro es que hay algo en la esencia humana que permanece invariante y que ?La cuestión humana? se ocupa en resaltar. Son varios los interrogantes planteados que, de alguna manera, sintetiza un monólogo final totalmente fiel al texto literario y que seguramente no tendrá por respuesta una actitud de indiferencia de la parte del espectador.

Publicado en Leedor el 5-06-2008