Buena Letra

0
7

Para hablar irónicamente de las relaciones de pareja. Otra forma de pensar el arte de género.Buena Letra
Instalación
2 videos en loop
?No todo es color de Rosa?
2007 / 00:02:51 / Argentina

?Variaciones sobre un mismo tema?
2006 / 00:05:05 / Argentina

2 libros de artista
19,5 cm. X 25 cm.

GALERIA OBJETO A
Niceto Vega 5181 Buenos Aires
Lunes a sábados de 10hs a 19 hs
Durante el Gallery Nights del 11 de junio invitamos a mandar SMS con excusas al 15 54884728. Se proyectarán en tiempo real en un monitor

“Si este proyecto se encarara únicamente como una burlona mirada feminista cuestionando las relaciones de pareja, donde no todo parece ser color de rosa, seria algo muy limitado, casi una broma, que, luego de una sonrisa, se olvidaría rápidamente. Sin embargo, las investigaciones que está realizando Susana Barbará con respecto al cliché trascienden esa mirada. Su próximo trabajo tiene que ver con las frases hechas que los críticos de arte esgrimen en sus apreciaciones estéticas. Susana va más allá del arte de género, buceando en cuestiones más amplias. Utiliza la figura retórica de la ironía, que tiene que ver con una operación fundante del arte contemporáneo; el acto de invertir, de “dar vuelta”. Este procedimiento, si pensamos en el urinario de Marcel Duchamp es algo concreto aunque muy sutil, y al mismo tiempo es metafórico. Hacer ese corrimiento implica acceder a algún otro tipo de revelación, aporta una saludable ambigüedad, busca la multiplicidad de sentidos que, en última instancia, sirven para minar el criterio de autoridad impuesto desde afuera o desde la costumbre, el hábito o la tradición Barbará apunta a que “lo dicho” puede no ser verdad, o tal vez pueda ser, alternativamente, una verdad a medias, una mentira piadosa, una excusa, o una estrategia para no enfrentar lo auténtico, o hasta para quedarse con la última palabra. En el caso de los críticos remite a la falta de análisis, a la superficialidad, o a la comodidad de la repetición.

El otro aspecto clave de esta a obra es que nos transporta a dispositivos de la memoria de la infancia, especialmente de la escuela primaria, que ha sido y sigue siendo un lugar de transmisión a veces de esquemas remanidos. El pizarrón, el viejo cuaderno de caligrafía aluden por un lado al castigo, al escribir “cien veces no debo”. Al mismo tiempo, la caligrafía es un modelo de uniformidad que no deja filtrar la impronta propia de algo tan personal como la escritura. Esta obra es una videoperformance donde la autora invita a hombres amigos a escribir y en una segunda instancia a compartir con ella frases hechas. La fuerza del tiempo real reaviva la idea de acción. También presenta dos libros de artista, hechos a mano. En esta ocasión, además, como un aporte a la apertura de la Galería Objeto A, incorpora también tecnología digital, la telefonía celular, con el fin de lograr que la obra se convierta en un hecho participativo e interactivo donde los visitantes al vernisagge aporten la memoria de esos lugares comunes que nadie puede evitar. El artista de hoy produce señalamientos, deja huellas, propone una revisión ética a través de un hecho estético aunque, justamente sin didactismos, sin dar lecciones de vida. Tecnológica,

visual y conceptual esta obra quedará impresa en nuestra memoria colectiva. (Texto de Graciela Taquini, Historiadora del Arte (UBA), curadora, artista)

Publicado en Leedor el 6-6-2008